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Policiales
04/03/2013 2:35 PM
Píparo no pudo identificar al autor del disparo entre los siete imputados
La embarazada que fue baleada en una salidera bancaria en La Plata en 2010 no pudo identificar en el juicio al autor material del disparo. "Si era tan simple sacarme la plata, ¿por qué me pegaron el tiro?", afirmó.
Carolina Píparo, la embarazada que fue baleada en una salidera bancaria en La Plata en 2010, relató hoy la agresión sufrida, a raíz de la cual murió el bebé que esperaba y, quebrada en llanto y mirando a los siete imputados, expresó: "Si era tan simple sacarme la plata, ¿por qué me pegaron el tiro, por qué mataron a Isidro?".

"No lo puedo entender, yo les daba todo, el auto, los dólares, los pesos, ¿por qué me dieron un tiro, por qué mataron a Isidro, por qué tanto odio para mí? A mí me arruinaron la vida y a mi hijo no le dejaron que viviera una vida", afirmó Píparo.

Píparo declaró hoy durante casi dos horas ante el Tribunal Oral Criminal II de La Plata, en el juicio a los siete hombres acusados de participar en la salidera, ocurrida el 29 de julio de 2010.

La mujer no pudo identificar hoy en el juicio y entre todos los imputados al autor material del disparo.

"No estoy segura. No puedo decir quién fue", dijo Píparo al acercarse a los siete imputados e intentar identificar al autor material del balazo, aunque luego aseguró que podía señalar quién de todos ellos no había sido e hizo parar el mayor de los acusados, Carlos Jordán Juárez (45).

Píparo durante varios minutos miró a los siete imputados, entre ellos el presunto autor material del hecho, Carlos Burgos (19), que estaba con la cabeza gacha, por lo que ella le pidió: "mirame", aunque luego volvió al banquillo y afirmó que no podía decir quién le disparó.

"No recuerdo la cara exacta, recuerdo los ojos brillantes, color miel, el pelo morocho y la cara poceada, pero la fisonomía exacta no", precisó Píparo, que debió relatar pormenorizadamente el ataque sufrido tras retirar 10.000 dólares y 13.000 pesos de la sucursal del banco Santander Río de las calles 7 y 42 de La Plata.

La mujer recordó que "tenía miedo a la inseguridad en general, no a las salideras", sino a que entraran a su casa.

"Ya había pensado que si esto sucedía les daría todo lo que pidieran, pero nunca imaginé un hecho así", afirmó.

"Me consideraba precavida pero evidentemente no lo fui" reconoció al detallar que no tomó recaudos al ir a retirar esa suma de dinero de la entidad bancaria con el fin de comprarse una casa.

Recordó que al entregarle el dinero, ella procuró "tapar la operación para que la gente no viera el retiro del dinero" ya que el cajero le pareció "torpe".

La mujer se retiró del banco con su madre María Ema Cometta y tras ascender al auto que había dejado en el estacionamiento del banco, se dirigió a su casa, en las calles 21 y 36 de La Plata.

"Estaciono y no alcanzo a abrir la puerta que me la abren y un hombre me grita `dame la guita que sacaste del banco, hija de puta`, y yo grite ¡no! y hasta hoy me pregunto por qué grité ¡no!, porque no era un no de no darle el dinero, y no sé si tomaron ese no como una negativa", detalló conmovida.

Relató que sintió un golpe en la cabeza, sangre en uno de sus ojos y que fue "arrancada del auto", cayendo a la vereda, por lo que le rogó al agresor que no le hiciera nada.

Añadió que le dijo :"Te doy todo, estoy embarazada!, lo que era una tontería porque mi panza era gigante".

"No sentí el balazo, no sentí el ruido, me recuerdo de rodillas, sin poder respirar y pensando `me estoy muriendo y qué va a hacer mi marido con el bebé´, yo pensé que Isidro no corría riesgo, que estaba protegido", afirmó y estimó que el balazo se lo habrían efectuado cuando ella estaba de rodillas.

Recordó que despertó en la sala de terapia intensiva del hospital San Roque de Gonnet y le preguntó a su esposo por Isidro y éste le dijo "la está luchando".

"Luego una médica me explicó que nació muerto, que lo reanimaron, pero que no le encontraban actividad cerebral que muy probablemente si sobrevivía no podría caminar o comer por sus propios medios", contó.

Sollozando afirmó que rogó "que viviera aún con todas esas incapacidades, yo me las iba a arreglar, pero uno no quiere que se muera".

"Supe que mi hijo se murió (una semana después de la cesárea), nadie me lo dijo, nunca lo pregunté, yo lo supe", dijo y agregó que lo único que tiene de su bebé "son las ecografías 3D, en una de las cuales se ve su rostro, es lo único que tengo para mirarlo vivo, es como una filmación y ahí puedo verlo cuando estaba bien".

Detalló luego los daños físicas, las operaciones, las nueve cicatrices y las secuelas, además de cambios en su vida, ya que se mudó a Capital Federal, donde vive con su esposa y su hijita Inés.

Aseguró que ver en televisión su caso "fue terrible", en especial aquellas imágenes cuando es subida a una ambulancia.

"Para mí ahí (en esas imágenes) está mi hijo agonizando, es como si pasaran un asesinato en vivo, para mí es como un reality show de lo más terrible que él puede pasar a una persona", remarcó.

Respecto a quien la baleó, dijo "Venía decidido a agredirme, me trataba con un odio, yo siento que él me trató como si me odiara, y no sé de dónde venía ese odio, pero venía con ganas de matarme".

"De lo único que me puedo arrepentir es de haber dicho no, pero fue algo instintivo, yo no lo agredí, no estaba en condiciones, no me podía mover con agilidad, no tuve ninguna posibilidad de defenderme", aclaró.

Recordó que ella es asistente social y que comprende que gente que nace en desigualdad de condiciones pero que no sabe

"de dónde puede salir tanta maldad".

Añadió que también piensa "en qué condiciones nació Isidro, con poca actividad cerebral, y pocos recursos para sobrevivir" y aseguró que con la muerte de su hijo "nada tuvo sentido".

"Mi hija Inés vino para atarme los pies a esta tierra, porque yo pensaba para qué me tocó quedarme y pensás cosas horribles, en matarse, en que nada tuvo sentido porque él no está pero vino Inés y nos da este romance con la vida", reconoció.

"En los últimos minutos que le quedaban de vida, los doctores le dijeron a mi esposo si quería tenerlo a upa, pero él se quebró y no pudo, se murió en neonatología, se murió sin su mamá, yo era la que lo quería tener (a upa en ese momento)", dijo llorando.

Para Píparo "no sé si hay pena que se equipare a lo que sentí, yo a Isidro no lo conocí, tengo dos fotos, era un bebé gordo, hermoso, tenía todo para vivir".
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