Racing de Trelew, sin reposo, entrenó tras la hiriente derrota por 3-0 ante la CAI de Comodoro Rivadavia del pasado miércoles en el Cayetano Castro. Hubo trabajos de gimnasio para recuperar piernas y empezar a enfocarse en la práctica de hoy en el Cayetano Castro, de cara al partido ante Deportivo Roca, a jugarse este domingo a las 15:30 en Trelew, con arbitraje de Facundo Elgart, de Tres Arroyos.
La caída ante el “Azzurro” colocó a la “Academia” a cinco puntos de su vencido y del Naranja, que suman seis puntos en tres partidos. Independiente de Neuquén tiene cuatro, mientras que Racing-sí, Racing, ocupa el sótano de la Zona H con una sola unidad.
Es cierto, le quedan tres partidos por disputar a los dirigidos por Luis Díaz en esta segunda fase. Uno el del domingo, otro el jueves ante el CAI y el último, el lunes 27 en Roca. Los dos últimos cotejos, vale remarcarlo, son en condición de visitante. Y eso supone una dificultad adicional. La adversidad del fixture, queda evidenciada en situaciones extremas como esta, donde la eliminación, parece un hecho irreversible.
Pero esa cuestión no es la más preocupante que azota al Mundo Racing por estas horas. En caso de que se intente una proeza, hay algo que no acompaña. Y eso, es el rendimiento colectivo. La producción del equipo ha disminuido considerablemente. Es un equipo, dicen, irreconocible respecto del elenco arrasador de la primera fase. Con un ataque improductivo, que no logra gestar ocasiones de gol, sumado a una defensa que vuelve a mostrar falencias, conquistar los nueve puntos en juego, parece una quimera. Esto, sin contar ciertos pecados extrafutbolísticos que complican la cuestión. La expulsión post partido de Ignacio Chiappa por agredir a un rival en Neuquén, la roja a Mathias Buongiorno por insular a un línea ante Independiente en Trelew, el extravío del DNI de Mauricio Bruzzone ante los neuquinos el sábado, que le impidió alinearse, terminaron por conformar un coctel que explotó anteayer .
Una profunda tristeza
Un Bruzzone que asumió responsabilidad por el tema del documento, el jugador más regular de Racing en la temporada a juicio de quien suscribe, dialogó con Jornada acerca del delicado momento académico.
“No es el Racing que estamos acostumbrados a ver, duele ver al equipo así, duele el vestuario”, dijo el “Canario”, al borde del llanto, en su análisis. “Soy un jugador positivo. Pero hay tristeza, es lo que se siente al saber que fallaste. Pero hay que ponerle el pecho a las balas”, agregó. Y prosiguió con su mirada.
“Jugamos mal, no creamos, es un equipo totalmente desconocido. No tuvimos circuito de juego. Se repite lo del partido pasado, con un gol tempranero. Fue un golpe muy duro”, agregó sobre el partido ante la CAI. Aunque bien podría aplicarse todo a gran parte de la segunda fase. “Jugando así, se acortan las chances para clasificar. No dependemos ni de nosotros mismos”, disparó. “Hay que ponerle el pecho a las balas. El domingo hay revancha y vamos a pelear hasta que nos den las chances matemáticas”, concluyó Bruzzone.
Racing de Trelew, sin reposo, entrenó tras la hiriente derrota por 3-0 ante la CAI de Comodoro Rivadavia del pasado miércoles en el Cayetano Castro. Hubo trabajos de gimnasio para recuperar piernas y empezar a enfocarse en la práctica de hoy en el Cayetano Castro, de cara al partido ante Deportivo Roca, a jugarse este domingo a las 15:30 en Trelew, con arbitraje de Facundo Elgart, de Tres Arroyos.
La caída ante el “Azzurro” colocó a la “Academia” a cinco puntos de su vencido y del Naranja, que suman seis puntos en tres partidos. Independiente de Neuquén tiene cuatro, mientras que Racing-sí, Racing, ocupa el sótano de la Zona H con una sola unidad.
Es cierto, le quedan tres partidos por disputar a los dirigidos por Luis Díaz en esta segunda fase. Uno el del domingo, otro el jueves ante el CAI y el último, el lunes 27 en Roca. Los dos últimos cotejos, vale remarcarlo, son en condición de visitante. Y eso supone una dificultad adicional. La adversidad del fixture, queda evidenciada en situaciones extremas como esta, donde la eliminación, parece un hecho irreversible.
Pero esa cuestión no es la más preocupante que azota al Mundo Racing por estas horas. En caso de que se intente una proeza, hay algo que no acompaña. Y eso, es el rendimiento colectivo. La producción del equipo ha disminuido considerablemente. Es un equipo, dicen, irreconocible respecto del elenco arrasador de la primera fase. Con un ataque improductivo, que no logra gestar ocasiones de gol, sumado a una defensa que vuelve a mostrar falencias, conquistar los nueve puntos en juego, parece una quimera. Esto, sin contar ciertos pecados extrafutbolísticos que complican la cuestión. La expulsión post partido de Ignacio Chiappa por agredir a un rival en Neuquén, la roja a Mathias Buongiorno por insular a un línea ante Independiente en Trelew, el extravío del DNI de Mauricio Bruzzone ante los neuquinos el sábado, que le impidió alinearse, terminaron por conformar un coctel que explotó anteayer .
Una profunda tristeza
Un Bruzzone que asumió responsabilidad por el tema del documento, el jugador más regular de Racing en la temporada a juicio de quien suscribe, dialogó con Jornada acerca del delicado momento académico.
“No es el Racing que estamos acostumbrados a ver, duele ver al equipo así, duele el vestuario”, dijo el “Canario”, al borde del llanto, en su análisis. “Soy un jugador positivo. Pero hay tristeza, es lo que se siente al saber que fallaste. Pero hay que ponerle el pecho a las balas”, agregó. Y prosiguió con su mirada.
“Jugamos mal, no creamos, es un equipo totalmente desconocido. No tuvimos circuito de juego. Se repite lo del partido pasado, con un gol tempranero. Fue un golpe muy duro”, agregó sobre el partido ante la CAI. Aunque bien podría aplicarse todo a gran parte de la segunda fase. “Jugando así, se acortan las chances para clasificar. No dependemos ni de nosotros mismos”, disparó. “Hay que ponerle el pecho a las balas. El domingo hay revancha y vamos a pelear hasta que nos den las chances matemáticas”, concluyó Bruzzone.