En el partido ante Independiente de Neuquén, Mauricio Bruzzone, uno de los ases de espada de Racing de Trelew, no pudo alinearse por extravío de documento. Cruel pero apropiada metáfora para graficar los tres primeros partidos de esta segunda fase de la “Academia”. Sin documentos, con la identidad perdida, con los rasgos distintivos bien perdidos y lejanos. Sin coordinación de ataque, sin armonía entre líneas, sin juego colectivo. Sin goles. Sin victoria.
Ante Deportivo Roca, encontró los documentos. Y vaya que lo demostró. Exhibió esas credenciales con todo el peso posible para apabullar a un “Naranja” que venía como líder a Trelew, tras golear sucesivamente al “Rojo” neuquino por 3-0 y la CAI por 4-1.
La mejor cara
La historia en el Cayetano Castro fue diferente. Como si se tratara de Dr Jekyll y Mrs Hide, Racing mostró su mejor rostro, aquel que tanto enamoró en la primera fase. Y no tuvo las falencias, los errores, las indisciplinas del trío inicial de partidos.
No hubo informados, no hubo expulsados. No se evidenciaron fallas defensivas con una zaga que por momentos defendió con cuatro e inclusive con cinco. Y cuando el equipo albirrojo tuvo que atacar, demolió.
Es cierto, le costó. No fue sencillo. Deportivo Roca esperó replegado, agazapado, cualquier yerro racinguista. Si a la CAI le había dado resultado con ese lapidario 3-0 del pasado miércoles, por qué no el rival de ayer iba a intentar una estrategia similar. Y el esquema le funcionaba al elenco conducido por Diego Landeiro.
Academia demoledora
Pero fue otro Racing, con mejor manejo de pelota que los cotejos anteriores. Y la muralla propuesta por Roca sucumbió. Primero, a los 25 minutos con un remate de Armando Mansilla desviado por el arquero Marcos Coronda. Y tres minutos después, con el gol de Matías Parolari, el máximo artillero del equipo que había sido suplente en la práctica de fútbol previa. Daniel Hernández abrió para Bruzzone, en un contragolpe. Y a su vez, habilitó a Parolari, quien fue contenido por Coronda en primera instancia. En segunda, el Buitre recogió la pelota a centímetros del arco y abrió el marcador. Y a los 31, Mansilla tuvo otra ocasión. Pero Coronda, se impuso.
Roca no varió su esquema. Se mantuvo replegado. Y la historia estuvo a punto de rendir frutos, con un remate del ingresado Federico Liguori, despejado por Ignacio Chiappa, en una atajada de nivel internacional, a falta de pocos minutos para el entretiempo.
En el segundo tiempo, en medio de las interrupciones por incidentes entre hinchas de la popular y la Policía, el Naranja adoptó una postura más ambiciosa. Y procuró empezar a discutir de tú a tú con Racing.
La hora de la esperanza
Pero no hubo caso. A los 25, tras otra combinación con corajeada incluida de Franco Lefinir, Mansilla fusiló a Coronda en el área chica. Y tras otra combinación, doce minutos después, Daniel Hernández estableció el 3-0. Roca descontó 120 segundos después por intermedio de Fernando Fernández. Pero Racing no dio respiro. Y en tiempo de descuento, Kevin Garay, tras una apilada, decretó el marcador final que mantiene con esperanza a los dirigidos por Luis Díaz. Ahora, Racing volverá a quemar sus naves. El próximo jueves ante la CAI. Y el próximo lunes ante su vencido de hoy. De visitante ambos, con un fixture adverso desde un principio. Pero si mantiene el ritmo de hoy, si mantiene los documentos en su poder, es imposible quitarle la ilusión de la hazaña a la “Academia”. Sigue último, pero con la fe recuperada.
CAI (CR) 0 – Independiente (Nq) 0
En un cuadrangular extremadamente parejo, se torna fundamental obtener los tres puntos como local en cada partido. La Comisión de Actividades Infantiles resignó dos unidades ayer, cuando tenía la posibilidad inmejorable de cortarse como puntero con más diferencia, al empatar 0 a 0 ante Independiente de Neuquén, que definirá con dos juegos consecutivos como local.
No fue una buena tarde del “Azzurro”, que careció profundidad e ideas para desbordar al elenco neuquino, que hizo bien su juego, embarrando la cancha con dos líneas de cuatro que se complementaron a la perfección.
Por eso la primera mitad no tuvo las alternativas necesarias para contribuir a un partido entretenido, con muchos pelotazos del local, que no tuvo la precisión por parte de Martínez, y con pocas apariciones de la dupla Villegas - Prost.
Hubo que esperar hasta el minuto 35, cuando Biccicontti probó con un tiro libre frontal y lejano, que pasó cerca del segundo palo.
Ya en el final, una jugada que se ensució dentro del área menor, Martín Prost la mandó al fondo de la red, pero el árbitro Guzmán pitó offside a instancias del lineman. La parte complementaria continuó con la misma tónica. No se pudo observar dos pases seguidos, la línea media de la CAI siguió imprecisa, ante mediocampo combativo de Independiente que ni siquiera tuvo intenciones de jugar de contra, especulando sólo con empatar.
Dos minutos increíbles
Entre los 18’ y los 20’ los dirigidos por Tula dilapidaron cuatro chances netas de gol, que bajaron la persiana ante un resultado que quedó sellado. Primero Villegas pasó entre dos defensores y sin ángulo, definió al cuerpo de Peralta en una jugada que pedía pase atrás. Un minuto más tarde, Prost ingresando al área envió un centro/remate que Villegas sobre la línea, cabeceó increíblemente para arriba. La jugada desembocó en un tiro de esquina, que Rilo ganó arriba, pero el "uno" se tiró perfecto para salvar su arco providencialmente.
Y después llegó la oportunidad mayor; Peralta salió mal, Rilo la metió al área menor, y Prost en soledad creyó estar en offside y definió de forma displicente, por lo que un defensor despejó en la raya, cuando todo era válido.
Allí se clausuró el resultado, porque el resto fue todo pelotazos, faltas, imprecisión. Ahora la CAI deberá descansar, recuperar los soldados, y poner la cabeza en el día jueves, en un partido clave, ante Racing.
En el partido ante Independiente de Neuquén, Mauricio Bruzzone, uno de los ases de espada de Racing de Trelew, no pudo alinearse por extravío de documento. Cruel pero apropiada metáfora para graficar los tres primeros partidos de esta segunda fase de la “Academia”. Sin documentos, con la identidad perdida, con los rasgos distintivos bien perdidos y lejanos. Sin coordinación de ataque, sin armonía entre líneas, sin juego colectivo. Sin goles. Sin victoria.
Ante Deportivo Roca, encontró los documentos. Y vaya que lo demostró. Exhibió esas credenciales con todo el peso posible para apabullar a un “Naranja” que venía como líder a Trelew, tras golear sucesivamente al “Rojo” neuquino por 3-0 y la CAI por 4-1.
La mejor cara
La historia en el Cayetano Castro fue diferente. Como si se tratara de Dr Jekyll y Mrs Hide, Racing mostró su mejor rostro, aquel que tanto enamoró en la primera fase. Y no tuvo las falencias, los errores, las indisciplinas del trío inicial de partidos.
No hubo informados, no hubo expulsados. No se evidenciaron fallas defensivas con una zaga que por momentos defendió con cuatro e inclusive con cinco. Y cuando el equipo albirrojo tuvo que atacar, demolió.
Es cierto, le costó. No fue sencillo. Deportivo Roca esperó replegado, agazapado, cualquier yerro racinguista. Si a la CAI le había dado resultado con ese lapidario 3-0 del pasado miércoles, por qué no el rival de ayer iba a intentar una estrategia similar. Y el esquema le funcionaba al elenco conducido por Diego Landeiro.
Academia demoledora
Pero fue otro Racing, con mejor manejo de pelota que los cotejos anteriores. Y la muralla propuesta por Roca sucumbió. Primero, a los 25 minutos con un remate de Armando Mansilla desviado por el arquero Marcos Coronda. Y tres minutos después, con el gol de Matías Parolari, el máximo artillero del equipo que había sido suplente en la práctica de fútbol previa. Daniel Hernández abrió para Bruzzone, en un contragolpe. Y a su vez, habilitó a Parolari, quien fue contenido por Coronda en primera instancia. En segunda, el Buitre recogió la pelota a centímetros del arco y abrió el marcador. Y a los 31, Mansilla tuvo otra ocasión. Pero Coronda, se impuso.
Roca no varió su esquema. Se mantuvo replegado. Y la historia estuvo a punto de rendir frutos, con un remate del ingresado Federico Liguori, despejado por Ignacio Chiappa, en una atajada de nivel internacional, a falta de pocos minutos para el entretiempo.
En el segundo tiempo, en medio de las interrupciones por incidentes entre hinchas de la popular y la Policía, el Naranja adoptó una postura más ambiciosa. Y procuró empezar a discutir de tú a tú con Racing.
La hora de la esperanza
Pero no hubo caso. A los 25, tras otra combinación con corajeada incluida de Franco Lefinir, Mansilla fusiló a Coronda en el área chica. Y tras otra combinación, doce minutos después, Daniel Hernández estableció el 3-0. Roca descontó 120 segundos después por intermedio de Fernando Fernández. Pero Racing no dio respiro. Y en tiempo de descuento, Kevin Garay, tras una apilada, decretó el marcador final que mantiene con esperanza a los dirigidos por Luis Díaz. Ahora, Racing volverá a quemar sus naves. El próximo jueves ante la CAI. Y el próximo lunes ante su vencido de hoy. De visitante ambos, con un fixture adverso desde un principio. Pero si mantiene el ritmo de hoy, si mantiene los documentos en su poder, es imposible quitarle la ilusión de la hazaña a la “Academia”. Sigue último, pero con la fe recuperada.
CAI (CR) 0 – Independiente (Nq) 0
En un cuadrangular extremadamente parejo, se torna fundamental obtener los tres puntos como local en cada partido. La Comisión de Actividades Infantiles resignó dos unidades ayer, cuando tenía la posibilidad inmejorable de cortarse como puntero con más diferencia, al empatar 0 a 0 ante Independiente de Neuquén, que definirá con dos juegos consecutivos como local.
No fue una buena tarde del “Azzurro”, que careció profundidad e ideas para desbordar al elenco neuquino, que hizo bien su juego, embarrando la cancha con dos líneas de cuatro que se complementaron a la perfección.
Por eso la primera mitad no tuvo las alternativas necesarias para contribuir a un partido entretenido, con muchos pelotazos del local, que no tuvo la precisión por parte de Martínez, y con pocas apariciones de la dupla Villegas - Prost.
Hubo que esperar hasta el minuto 35, cuando Biccicontti probó con un tiro libre frontal y lejano, que pasó cerca del segundo palo.
Ya en el final, una jugada que se ensució dentro del área menor, Martín Prost la mandó al fondo de la red, pero el árbitro Guzmán pitó offside a instancias del lineman. La parte complementaria continuó con la misma tónica. No se pudo observar dos pases seguidos, la línea media de la CAI siguió imprecisa, ante mediocampo combativo de Independiente que ni siquiera tuvo intenciones de jugar de contra, especulando sólo con empatar.
Dos minutos increíbles
Entre los 18’ y los 20’ los dirigidos por Tula dilapidaron cuatro chances netas de gol, que bajaron la persiana ante un resultado que quedó sellado. Primero Villegas pasó entre dos defensores y sin ángulo, definió al cuerpo de Peralta en una jugada que pedía pase atrás. Un minuto más tarde, Prost ingresando al área envió un centro/remate que Villegas sobre la línea, cabeceó increíblemente para arriba. La jugada desembocó en un tiro de esquina, que Rilo ganó arriba, pero el "uno" se tiró perfecto para salvar su arco providencialmente.
Y después llegó la oportunidad mayor; Peralta salió mal, Rilo la metió al área menor, y Prost en soledad creyó estar en offside y definió de forma displicente, por lo que un defensor despejó en la raya, cuando todo era válido.
Allí se clausuró el resultado, porque el resto fue todo pelotazos, faltas, imprecisión. Ahora la CAI deberá descansar, recuperar los soldados, y poner la cabeza en el día jueves, en un partido clave, ante Racing.