El premier escribió un correo electrónico, dirigido a todos los representantes de su agrupación, en el que señaló que nunca trabajaría con alguien que “se burle” de los proyectos que presenta.
La mecha la encendió la iniciativa para permitir el matrimonio entre personas del mismo sexo que ayer pasó una prueba de fuego en los Comunes y que, de recibir otro visto bueno hoy, pasará a los Lores.
Durante la sesión de ayer, un legislador tory presentó una enmienda al texto que, de haber sido aprobada, hubiera retrasado la ley por un mínimo de dos años.
Cameron dio libertad de voto a sus parlamentarios y el sector más tradicional rechazó el proyecto, por lo que se vio obligado a realizar un acuerdo con el laborismo para impulsarlo.
Como respuesta, uno de los consejeros del primer ministro, Andrew Feldman, calificó a sus correligionarios como “locos y dementes”, lo que llevó a Cameron a bajar la tensión y elogiar “la labor y decencia” de su partido.
Pero la rebelión también es mediática, con medios cercanos a los conservadores que parecen haberle soltado la mano.
“Su legislación sobre el matrimonio entre homosexuales, para el que no existe un clamor público, es una vergüenza”, sostuvo hoy el Daily Mail.
Para el Daily Telegraph, el “modo insensible” en el que Cameron está manejando la pelea con sus parlamentarios es la razón principal por el que el Partido de la Independencia (UKIP) está ganando cada vez más intención de voto de la derecha.
El otro tema importante que generó un descontento interno es la decisión del premier de postergar el referendo sobre la membresía del Reino Unido en la Unión Europea (UE).
Cameron prometió la consulta si su partido gana las elecciones generales en 2015, lo que según las encuestas es cada vez más lejano.
El premier escribió un correo electrónico, dirigido a todos los representantes de su agrupación, en el que señaló que nunca trabajaría con alguien que “se burle” de los proyectos que presenta.
La mecha la encendió la iniciativa para permitir el matrimonio entre personas del mismo sexo que ayer pasó una prueba de fuego en los Comunes y que, de recibir otro visto bueno hoy, pasará a los Lores.
Durante la sesión de ayer, un legislador tory presentó una enmienda al texto que, de haber sido aprobada, hubiera retrasado la ley por un mínimo de dos años.
Cameron dio libertad de voto a sus parlamentarios y el sector más tradicional rechazó el proyecto, por lo que se vio obligado a realizar un acuerdo con el laborismo para impulsarlo.
Como respuesta, uno de los consejeros del primer ministro, Andrew Feldman, calificó a sus correligionarios como “locos y dementes”, lo que llevó a Cameron a bajar la tensión y elogiar “la labor y decencia” de su partido.
Pero la rebelión también es mediática, con medios cercanos a los conservadores que parecen haberle soltado la mano.
“Su legislación sobre el matrimonio entre homosexuales, para el que no existe un clamor público, es una vergüenza”, sostuvo hoy el Daily Mail.
Para el Daily Telegraph, el “modo insensible” en el que Cameron está manejando la pelea con sus parlamentarios es la razón principal por el que el Partido de la Independencia (UKIP) está ganando cada vez más intención de voto de la derecha.
El otro tema importante que generó un descontento interno es la decisión del premier de postergar el referendo sobre la membresía del Reino Unido en la Unión Europea (UE).
Cameron prometió la consulta si su partido gana las elecciones generales en 2015, lo que según las encuestas es cada vez más lejano.