Por Juan Miguel Bigrevich
El capítulo más importante del Club Atlético Independiente, estuvo ligado sin quererlo a tres episodios que han marcado a fuego la historia contemporánea de Chubut en particular y del país en general. El hecho de haberse clasificado a un Torneo Nacional de fútbol de la primera división del fútbol argentino, donde las entidades del interior podrían codearse con los equipos metropolitanos en forma oficial, significó una sorpresa agradable mayúscula. No sólo eliminó a YCF de Río Gallegos, Huracán de Comodoro Rivadavia, a Cipollletti de Río Negro y a All boys de La Pampa, sino que enfrentó a tres grandes del fútbol argentino: San Lorenzo que sería bicampeón, River y a su homónimo de Avellaneda.. Sin embargo, por ese entonces, cuando el conjunto rojinegro de Trelew clasificó, nada hacía presagiar lo que vendría una semana después.
Un año político
En el país regía la Doctrina de Seguridad Nacional, de la mano del general Alejandro Agustín Lanusse. Ya –a partir de marzo de 1971 y después del Viborazo cordobés-, la Unidad 6 de Rawson sumaba cerca de 200 presos políticos.
Se producían disturbios populares en San Juan, Mendoza, Chaco y Formosa, se intensificaron las actividades del ERP y Montoneros con el secuestro y ejecución del dirigente de la Fiat, Oberdán Sallustro y la muerte del general Juan Carlos Sánchez. Aparecía la Teología de la Liberación con 150 sacerdotes “tercemundistas” y los martes a la noche medio país estaba ante el televisor para seguir la historia de amor entre Rolando Rivas y Mónica Helguera Paz interpretados por Claudio García Satur y Soledad Siveyra. Alberto Migré combinaba el melodrama con referencias a la realidad cotidiana. Rolando tiene un hermano guerrillero muerto en un enfrentamiento. Y Carlos Robledo Puch era detenido por 11 homicidios.
Aparecía la revista Satiricón, dirigida por Oscar Blotta (hijo), que hacía del humor, un instrumento de crítica política y de costumbres. También se publicaba una nueva obra de Jorge Luis Borges, El oro de los tigres. La novela Las Tumbas, del escritor Enrique Medina obtenía un notable éxito. Leonardo Favio presentaba Juan Moreira y en boxeo, Nicolino Locche pierde su título
En la radio empezaba a sonar Canción para mi muerte, de Sui Generis, un dúo nuevo liderado por un chico de lentes de apellido García. A falta de Almendra, Spinetta era Pescado Rabioso; Edelmiro, Color Humano y Emilio, Aquelarre. La gente miraba Los Campanelli los domingos al mediodía y jugadores de fútbol manejaban deslumbrantes Torinos 380-W con franjas deportivas, Luis Sandrini su Rolls Royce amarillo y Carlos Reutemann un Brabham B-T 44 de Fórmula 1. Las chicas de tapa de Gente eran Susana Giménez, Pata Villanueva, Graciela Alfano o Teté Coustarot. Se usaban pantalones pata de elefante, plataforma para las chicas, sacos con solapa ancha y patillas, Africa-look, vinchas, collares y pulseras.
Independiente al Nacional
El 6 de agosto de 1972, Independiente se clasifica por primera y única vez al campeonato Nacional. Le gana por penales a All boys de Santa Rosa. El festejo por las calles fue apoteótico. Los Parsechián, Behr, Fiandino, Restelli, Manicler o Bersán fueron considerados poco menos que héroes.
Empero, el 15 de agosto de 1972 miembros de las organizaciones FAR, ERP y Montoneros intentaron concretar una fuga masiva de la cárcel de Rawson. Durante la huida murió baleado un guardiacárcel, Juan Gregorio Valenzuela. Seis jefes –Mario Roberto Santucho, Enrique Gorriarán Merlo, Domingo Menna, Marcos Osatinsky, Roberto Quieto y Fernando Vaca Narvaja- lograron subirse a un avión de línea que había sido secuestrado y refugiarse en Chile, desde donde partirían más tarde hacia Cuba.
La fuga masiva, que alcanzaría a más de un centenar de personas, no logró alcanzarse. Tras el fracaso, el segundo grupo de 19 personas se entregó a los infantes de Marina bajo el mando del capitán Luis Emilio Sosa, quién en vez de devolverlo a la cárcel lo llevó a la Base Almirante Zar.
En la madrugada del 22 de agosto los detenidos fueron instados a salir de sus celdas formando dos hileras. Allí, los militares dispararon sus ametralladoras y luego repartieron los tiros de gracia entre los convalecientes.
La versión oficial habló de un intento de fuga por parte de los detenidos. Hoy, varios de los implicados en ese sangriento suceso están siendo juzgados en Rawson.
Trelewazo
Un mes y medio después de la masacre y a dos días que Independiente iniciara su periplo por el Nacional enfrentando a San Martín de Mendoza, tropas de la armada, el ejército, la policía y la gendarmería llevaron a cabo un centenar de allanamientos en Trelew, Rawson y Puerto Madryn; deteniendo a más de 20 personas muchas de las cuales enviaron luego al penal de Villa Devoto, en Buenos Aires. La población de Trelew se sublevó, congregándose en el Teatro Español para deliberar. La situación duró 16 días hasta que finalmente fueron liberados los presos. Ese hecho se denominó “el trelewazo”
Había marchas que se iniciaban después de las siete de la tarde y se prolongaban hasta la madrugada). En ellas participaron diferentes referentes políticos, sociales y sindicales de la región, pero lo que podría llamarse la “comunidad deportiva” no se involucró en la cuestión. Es más, Independiente ya había iniciado su tránsito por el torneo Nacional cayendo en Mendoza ante San Martín por 1 a 0 y el domingo 20 de octubre recibió a San Lorenzo, perdiendo también por 1 a 0 sobre la hora. La cancha, hoy en pleno centro de la ciudad, nunca se colmó como ese entonces, pero no se escucharon ni cánticos políticos ni referentes a la tensa situación imperante. Las asambleas se fueron apagando, el torneo Nacional se fue terminando para, dejando un dulce recuerdo y el fútbol, como muchas veces, miró para otro lado.#