Brasil busca revertir el embargo norteamericano a sus carnes

El ministro de Agricultura de Brasil, Blairo Maggi, iniciará mañana en Washington una rueda de consultas con el objetivo de revertir el embargo que Estados Unidos impuso a la carne bovina fresca procedente de su país, por cuestiones de seguridad sanitaria.

16 JUL 2017 - 13:27 | Actualizado


La suspensión de esas importaciones fue anunciada el 22 de mayo por el Departamento de Agricultura estadounidense, que detectó algunos lotes de carnes frescas brasileñas que no cumplían con los requisitos sanitarios que impone ese país.

La medida fue consecuencia de un refuerzo de la vigilancia de las carnes brasileñas, decidido dos meses después de que se descubrió en Brasil que fiscales sanitarios y empresarios actuaban en una red dedicada a adulterar productos cárnicos vencidos, que aun así eran vendidos en los mercados interno y externo.

Ese escándalo llevó a una veintena de países a suspender todas sus importaciones de carnes brasileñas, aunque la mayoría revirtió la medida después de recibir explicaciones y garantías del Gobierno brasileño sobre la eliminación de esas prácticas corruptas, indicó la agencia de noticias EFE.

Brasil es uno de los mayores productores y exportadores de carnes del mundo y JBS, una de las más importantes empresas de ese sector, también está implicada en las sospechas de corrupción que salpican al propio presidente del país, Michel Temer, que fue denunciado por la Fiscalía por recibir supuestos sobornos de ese grupo.

Las exportaciones de carnes frescas al mercado de Estados Unidos representaron ingresos para Brasil por el orden de los 50 millones de dólares entre enero y mayo de este año y, aunque no suponen el segmento más importante de las exportaciones, el embargo afecta la imagen del país como un proveedor seguro de esos productos.

Maggi se reunirá mañana con el secretario de Agricultura de Estados Unidos, Sonny Perdue, y el martes asistirá a una cita con directivos de la cámara binacional de empresarios, en la que estarán presentes muchos de los grandes importadores de carne brasileña.

Las autoridades brasileñas reconocieron que los lotes que justificaron el embargo a las carnes frescas presentaban "algunos abscesos", que atribuyeron a una "reacción" de los productos a la vacuna que se aplica al ganado para prevenir la fiebre aftosa.

Sin embargo, garantizaron que esas "reacciones" no representan riesgos para la salud ni afectan la "calidad" de los productos y que los controles internos de esas carnes fueron reforzados y adecuados plenamente a los requisitos sanitarios estadounidenses.

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16 JUL 2017 - 13:27


La suspensión de esas importaciones fue anunciada el 22 de mayo por el Departamento de Agricultura estadounidense, que detectó algunos lotes de carnes frescas brasileñas que no cumplían con los requisitos sanitarios que impone ese país.

La medida fue consecuencia de un refuerzo de la vigilancia de las carnes brasileñas, decidido dos meses después de que se descubrió en Brasil que fiscales sanitarios y empresarios actuaban en una red dedicada a adulterar productos cárnicos vencidos, que aun así eran vendidos en los mercados interno y externo.

Ese escándalo llevó a una veintena de países a suspender todas sus importaciones de carnes brasileñas, aunque la mayoría revirtió la medida después de recibir explicaciones y garantías del Gobierno brasileño sobre la eliminación de esas prácticas corruptas, indicó la agencia de noticias EFE.

Brasil es uno de los mayores productores y exportadores de carnes del mundo y JBS, una de las más importantes empresas de ese sector, también está implicada en las sospechas de corrupción que salpican al propio presidente del país, Michel Temer, que fue denunciado por la Fiscalía por recibir supuestos sobornos de ese grupo.

Las exportaciones de carnes frescas al mercado de Estados Unidos representaron ingresos para Brasil por el orden de los 50 millones de dólares entre enero y mayo de este año y, aunque no suponen el segmento más importante de las exportaciones, el embargo afecta la imagen del país como un proveedor seguro de esos productos.

Maggi se reunirá mañana con el secretario de Agricultura de Estados Unidos, Sonny Perdue, y el martes asistirá a una cita con directivos de la cámara binacional de empresarios, en la que estarán presentes muchos de los grandes importadores de carne brasileña.

Las autoridades brasileñas reconocieron que los lotes que justificaron el embargo a las carnes frescas presentaban "algunos abscesos", que atribuyeron a una "reacción" de los productos a la vacuna que se aplica al ganado para prevenir la fiebre aftosa.

Sin embargo, garantizaron que esas "reacciones" no representan riesgos para la salud ni afectan la "calidad" de los productos y que los controles internos de esas carnes fueron reforzados y adecuados plenamente a los requisitos sanitarios estadounidenses.


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