Un dolor que no cesa: se cumplieron 15 años de la tragedia de Cromañón

Sobrevivientes y familiares de víctimas de Cromañón realizaron este lunes diferentes homenajes al cumplirse el 15° aniversario del incendio que causó la muerte de 194 personas la noche del 30 de diciembre de 2004, y dijeron que tienen como principal objetivo "no perder la memoria para que no vuelva a suceder".

30 DIC 2019 - 19:48 | Actualizado

El 30 de diciembre de 2004, cuando el grupo Callejeros ofrecía un recital ante una gran cantidad de personas, que superaba la capacidad permitida del local del barrio porteño de Balvanera, se inició un incendio, por el uso de bengalas, que causó 194 muertes y más de 1.400 heridos.

La agrupación "Movimiento Cromañón", conformada por mayoría de familiares de víctimas, centró su homenaje en el santuario levantado a pocos metros de donde funcionaba el boliche República de Cromañón, en la calle Bartolomé Mitre 3060.

A pesar de la fuerte lluvia de este lunes en Capital Federal, familiares y amigos de las víctimas hicieron un homenaje que contó con intervenciones artísticas, pintada de murales, recitales de música, la lectura de un documento y realizarán una suelta de globos a las 22.50, horario en el que se desató la tragedia.

Raúl Morales dijo a Télam que en estos años lucharon para que no se olvide lo que pasó y para que no vuelva a suceder.

Morales perdió a su hija Sofía, quien falleció esa noche cuando fue con sus hermanos y amigos al recital de Callejeros.

"Pretendemos que la memoria quede insertada en la sociedad y que dure por varias generaciones. Pensaba que hay adolescentes que no habían nacido cuando ocurrió esta tragedia. Hoy tenemos otra generación y luchamos para que no tengan que pasar por esto", expresó.

En el documento, el "Movimiento Cromañón" repudió el accionar de la justicia en la causa, que dejó 21 condenas efectivas, de las cuales ya ningún culpable está detenido, como así también la falta de respuestas por parte del gobierno de la Ciudad en los años posteriores.

Leonardo Chaparro, papá de David Chaparro, realizó una estructura de hierro que fue presentada en el santuario.

"Esta estructura refleja mi dolor. La hice para que la gente que pase sepa lo que pasó en Cromañón", indicó.

Leonardo fue la persona que entró en julio de este año al boliche para recuperar alguna de las pertenencias de los chicos que estuvieron esa noche, luego de que el Tribunal Oral en lo Criminal N° 24 de la Ciudad decidió devolverle la llave del inmueble a su dueño, Rafael Levy.

"Cuando ingresé no había nada. Habían sacado el escenario, el vallado, las barras. Pregunté qué hicieron con las cosas y nos dijeron que habían tirado todo en dos volquetes", afirmó. Y agregó: "Ahí se encargaron de tirar la memora de los chicos".

En otro de los actos centrales, que se iba a realizar en el Obelisco pero fue trasladado al boliche Groove por las malas condiciones climáticas en la Ciudad, la organización "No Nos Cuenten Cromañón" realizó shows de varias bandas y presentó la canción "Sin quebrarse", compuesta especialmente para la ocasión.

Federico Claramut, sobreviviente de Cromañón, fue el encargado de escribir la letra.

"No fue fácil hacerla. Al principio cuando me lo propusieron dije que no, porque no podía cargar con la responsabilidad de cantar algo que pasó durante 15 años, que no podía explicarlo", destacó en diálogo con esta agencia.

Federico dijo que con el tiempo pudo retomar la letra y compuso una canción donde "no hay dolor, no hay golpes bajos, no hay incendio ni muertos, sino que cuenta la historia de nuestra propia voz, la de los sobrevivientes, que en un principio quisieron acallarla hasta el final donde se levanta y puede contar lo que le pasó".

Casado con otra sobreviviente de la tragedia, a quien conoció post Cromañón, Federico tiene una hija de 6 años.

"Mi hija se enteró hace poco que somos sobrevivientes. Dejamos que pregunte porque por esto pasó su papá, su mamá, su tío y su tía. Tiene que comprender que la situación es enorme y no asustarse porque los chicos lo toman como que puede volver a suceder", concluyó.

30 DIC 2019 - 19:48

El 30 de diciembre de 2004, cuando el grupo Callejeros ofrecía un recital ante una gran cantidad de personas, que superaba la capacidad permitida del local del barrio porteño de Balvanera, se inició un incendio, por el uso de bengalas, que causó 194 muertes y más de 1.400 heridos.

La agrupación "Movimiento Cromañón", conformada por mayoría de familiares de víctimas, centró su homenaje en el santuario levantado a pocos metros de donde funcionaba el boliche República de Cromañón, en la calle Bartolomé Mitre 3060.

A pesar de la fuerte lluvia de este lunes en Capital Federal, familiares y amigos de las víctimas hicieron un homenaje que contó con intervenciones artísticas, pintada de murales, recitales de música, la lectura de un documento y realizarán una suelta de globos a las 22.50, horario en el que se desató la tragedia.

Raúl Morales dijo a Télam que en estos años lucharon para que no se olvide lo que pasó y para que no vuelva a suceder.

Morales perdió a su hija Sofía, quien falleció esa noche cuando fue con sus hermanos y amigos al recital de Callejeros.

"Pretendemos que la memoria quede insertada en la sociedad y que dure por varias generaciones. Pensaba que hay adolescentes que no habían nacido cuando ocurrió esta tragedia. Hoy tenemos otra generación y luchamos para que no tengan que pasar por esto", expresó.

En el documento, el "Movimiento Cromañón" repudió el accionar de la justicia en la causa, que dejó 21 condenas efectivas, de las cuales ya ningún culpable está detenido, como así también la falta de respuestas por parte del gobierno de la Ciudad en los años posteriores.

Leonardo Chaparro, papá de David Chaparro, realizó una estructura de hierro que fue presentada en el santuario.

"Esta estructura refleja mi dolor. La hice para que la gente que pase sepa lo que pasó en Cromañón", indicó.

Leonardo fue la persona que entró en julio de este año al boliche para recuperar alguna de las pertenencias de los chicos que estuvieron esa noche, luego de que el Tribunal Oral en lo Criminal N° 24 de la Ciudad decidió devolverle la llave del inmueble a su dueño, Rafael Levy.

"Cuando ingresé no había nada. Habían sacado el escenario, el vallado, las barras. Pregunté qué hicieron con las cosas y nos dijeron que habían tirado todo en dos volquetes", afirmó. Y agregó: "Ahí se encargaron de tirar la memora de los chicos".

En otro de los actos centrales, que se iba a realizar en el Obelisco pero fue trasladado al boliche Groove por las malas condiciones climáticas en la Ciudad, la organización "No Nos Cuenten Cromañón" realizó shows de varias bandas y presentó la canción "Sin quebrarse", compuesta especialmente para la ocasión.

Federico Claramut, sobreviviente de Cromañón, fue el encargado de escribir la letra.

"No fue fácil hacerla. Al principio cuando me lo propusieron dije que no, porque no podía cargar con la responsabilidad de cantar algo que pasó durante 15 años, que no podía explicarlo", destacó en diálogo con esta agencia.

Federico dijo que con el tiempo pudo retomar la letra y compuso una canción donde "no hay dolor, no hay golpes bajos, no hay incendio ni muertos, sino que cuenta la historia de nuestra propia voz, la de los sobrevivientes, que en un principio quisieron acallarla hasta el final donde se levanta y puede contar lo que le pasó".

Casado con otra sobreviviente de la tragedia, a quien conoció post Cromañón, Federico tiene una hija de 6 años.

"Mi hija se enteró hace poco que somos sobrevivientes. Dejamos que pregunte porque por esto pasó su papá, su mamá, su tío y su tía. Tiene que comprender que la situación es enorme y no asustarse porque los chicos lo toman como que puede volver a suceder", concluyó.


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