Una mujer murió de un infarto en su oficina y sus compañeros fueron obligados a seguir trabajando

Una mujer de 57 años estaba trabajando en un call center en Madrid cuando falleció de un infarto en las oficinas. Sus compañeros de trabajo denunciaron que tuvieron que trabajar junto al cuerpo por varias horas.

22 JUN 2023 - 20:53 | Actualizado 22 JUN 2023 - 21:01

El hecho sucedió en las oficinas que tiene Konecta en la capital española y la víctima fue identificada como Inma, que hace 15 años trabajaba para la multinacional y su función era atender los reclamos por los problemas del servicio eléctrico.

Según relataron los compañeros de trabajo la mujer estaba sentada en su cubículo cuando levantó las manos, lo que llevó a pensar a las personas que estaban alrededor que necesitaba ayuda con el reclamo de alguno de los clientes pero en realidad estaba teniendo un infarto.

Rápidamente llamaron a la ambulancia, pero lamentablemente los médicos no pudieron salvarla.

Fue declarada muerta a la media hora de recibir los primeros auxilios.

El cuerpo de Inma quedó tendido en el suelo con custodia policial hasta que el juez llegó para declarar lo sucedido.

Las personas que trabajaban cerca de ella se levantaron y se cambiaron de lugar para no estar cerca del cadáver y otros siguieron trabajando.

Pero luego de que alguien se quejara, tres representantes del sindicato se hicieron presentes para pedir que se los deje regresar a sus casas, pero la empresa les ordenó que continuaran con su trabajo, que fue definido como un “servicio esencial”

El hecho causó indignación en las redes sociales por la supuesta postura que tomó la empresa de indicarles a sus trabajadores que siguieran con sus tareas a pesar del fallecimiento de su compañera.

Sin embargo, cuatro trabajadores desmintieron esa información a uno de los diarios más conocidos del territorio.

Según pudo descubrir El País la historia tiene tres distintas versiones: una es que algunas personas,de manera individual, recibieron la orden de seguir trabajando.

Otra versión es que algunos trabajadoresse fueron a sus respectivas casas porque se sentían mal.

La tercera quemuchos siguieron trabajando, pero en otros puestos.

La empresa niega que hayan obligado a sus trabajadores a estar cerca del cuerpo y aseguraron que están asistiendo a los familiares de la fallecida.

22 JUN 2023 - 20:53

El hecho sucedió en las oficinas que tiene Konecta en la capital española y la víctima fue identificada como Inma, que hace 15 años trabajaba para la multinacional y su función era atender los reclamos por los problemas del servicio eléctrico.

Según relataron los compañeros de trabajo la mujer estaba sentada en su cubículo cuando levantó las manos, lo que llevó a pensar a las personas que estaban alrededor que necesitaba ayuda con el reclamo de alguno de los clientes pero en realidad estaba teniendo un infarto.

Rápidamente llamaron a la ambulancia, pero lamentablemente los médicos no pudieron salvarla.

Fue declarada muerta a la media hora de recibir los primeros auxilios.

El cuerpo de Inma quedó tendido en el suelo con custodia policial hasta que el juez llegó para declarar lo sucedido.

Las personas que trabajaban cerca de ella se levantaron y se cambiaron de lugar para no estar cerca del cadáver y otros siguieron trabajando.

Pero luego de que alguien se quejara, tres representantes del sindicato se hicieron presentes para pedir que se los deje regresar a sus casas, pero la empresa les ordenó que continuaran con su trabajo, que fue definido como un “servicio esencial”

El hecho causó indignación en las redes sociales por la supuesta postura que tomó la empresa de indicarles a sus trabajadores que siguieran con sus tareas a pesar del fallecimiento de su compañera.

Sin embargo, cuatro trabajadores desmintieron esa información a uno de los diarios más conocidos del territorio.

Según pudo descubrir El País la historia tiene tres distintas versiones: una es que algunas personas,de manera individual, recibieron la orden de seguir trabajando.

Otra versión es que algunos trabajadoresse fueron a sus respectivas casas porque se sentían mal.

La tercera quemuchos siguieron trabajando, pero en otros puestos.

La empresa niega que hayan obligado a sus trabajadores a estar cerca del cuerpo y aseguraron que están asistiendo a los familiares de la fallecida.