Fotos: Daniel Feldman y Sergio Esparza (Diario Jornada).
El sol y el viento se conjugaron por la tarde para hacer del autódromo un infierno abrasador. El público fierrero igual se instaló en las bardas, ya con una postal mucho más colorida y auspiciosa que días anteriores.
En la pista sólo hubo actividad de la Clase 2, con los entrenamientos oficiales por la mañana y las tres tandas de clasificación por la tarde, cuando más apretó el calor y más se sintieron el viento y el polvo que levantaron las ráfagas de unos 42 kilómetros por hora.

Fotos: Daniel Feldman y Sergio Esparza (Diario Jornada).
El sol y el viento se conjugaron por la tarde para hacer del autódromo un infierno abrasador. El público fierrero igual se instaló en las bardas, ya con una postal mucho más colorida y auspiciosa que días anteriores.
En la pista sólo hubo actividad de la Clase 2, con los entrenamientos oficiales por la mañana y las tres tandas de clasificación por la tarde, cuando más apretó el calor y más se sintieron el viento y el polvo que levantaron las ráfagas de unos 42 kilómetros por hora.