Un vecino de El Bolsón que sufrió el incendio total de su vivienda, denunció que para él “fue un intento de homicidio”.
Era la medianoche del jueves cuando un ruido lo despertó. Alcanzó a ver a tres sujetos por la ventana y llamó a la policía. No encontraron a nadie y la calma invadió nuevamente la noche, hasta que a las cuatro el inmueble estaba totalmente en llamas y el hombre alcanzó a salir.
Inmediatamente explotó un bidón de 20 litros de nafta que tenía en el interior y varias motosierras en arreglo. Cuando llegaron los primeros vecinos a ayudar, alcanzaron a sacar una garrafa de 10 kilos. Pero las pérdidas ya eran totales. Minutos después, la llegada de varias dotaciones de bomberos solo sirvió para evitar que el fuego alcance fincas vecinas o tome contacto con la vegetación circundante.
Esta mañana, mientras terminaba de sacar las cosas quemadas, Jorge Hermosilla marcó su predisposición de “reconstruir mi casa lo antes posible”, al tiempo que pidió la colaboración de los vecinos para “conseguir la donación de algunas cantoneras, chapas y cemento, ya que no tengo ingresos suficientes”.
Acerca del incidente, relató que “prendieron fuego la casa desde afuera, rociaron todo con nafta. Yo estaba acostado en la planta baja y sentí el olor. Uno de ellos había estado antes y me pidió plata, a lo que me negué diciendo que soy discapacitado. Ahí me dijo que me iba a matar”.
“A ese lo conozco porque fue el mismo que hace un tiempo me partió la cabeza con una barreta, los otros no son de acá. Estoy vivo de casualidad, porque encima había una garrafa adentro que no explotó. Dios es grande porque empezaron a estallar las motosierras que tenía en arreglo, también un bidón de 20 litros de nafta, no quedó nada”, graficó.
Hermosilla recordó además que “durante varios años fui mecánico de la municipalidad y aquella agresión me dejó con una discapacidad permanente. Tengo un platino en el cerebro y otro bajo la vista, estoy siempre medicado y me viene a buscar la ambulancia”.
Con todo, recalcó que “no tengo miedo de seguir en este lugar, lo voy a defender porque perteneció a mis padres. Tengo un pasado militar y aprendí a defenderme”.

Un vecino de El Bolsón que sufrió el incendio total de su vivienda, denunció que para él “fue un intento de homicidio”.
Era la medianoche del jueves cuando un ruido lo despertó. Alcanzó a ver a tres sujetos por la ventana y llamó a la policía. No encontraron a nadie y la calma invadió nuevamente la noche, hasta que a las cuatro el inmueble estaba totalmente en llamas y el hombre alcanzó a salir.
Inmediatamente explotó un bidón de 20 litros de nafta que tenía en el interior y varias motosierras en arreglo. Cuando llegaron los primeros vecinos a ayudar, alcanzaron a sacar una garrafa de 10 kilos. Pero las pérdidas ya eran totales. Minutos después, la llegada de varias dotaciones de bomberos solo sirvió para evitar que el fuego alcance fincas vecinas o tome contacto con la vegetación circundante.
Esta mañana, mientras terminaba de sacar las cosas quemadas, Jorge Hermosilla marcó su predisposición de “reconstruir mi casa lo antes posible”, al tiempo que pidió la colaboración de los vecinos para “conseguir la donación de algunas cantoneras, chapas y cemento, ya que no tengo ingresos suficientes”.
Acerca del incidente, relató que “prendieron fuego la casa desde afuera, rociaron todo con nafta. Yo estaba acostado en la planta baja y sentí el olor. Uno de ellos había estado antes y me pidió plata, a lo que me negué diciendo que soy discapacitado. Ahí me dijo que me iba a matar”.
“A ese lo conozco porque fue el mismo que hace un tiempo me partió la cabeza con una barreta, los otros no son de acá. Estoy vivo de casualidad, porque encima había una garrafa adentro que no explotó. Dios es grande porque empezaron a estallar las motosierras que tenía en arreglo, también un bidón de 20 litros de nafta, no quedó nada”, graficó.
Hermosilla recordó además que “durante varios años fui mecánico de la municipalidad y aquella agresión me dejó con una discapacidad permanente. Tengo un platino en el cerebro y otro bajo la vista, estoy siempre medicado y me viene a buscar la ambulancia”.
Con todo, recalcó que “no tengo miedo de seguir en este lugar, lo voy a defender porque perteneció a mis padres. Tengo un pasado militar y aprendí a defenderme”.