El “loco” Sánchez cree saber quién tiró los hilados: "No sirven para nada"

Miguel Sánchez, dueño de Patagonia Emprendimientos, hace más de 30 años que recicla basura en el Parque Industrial de Trelew. Las bobinas que la gente recoge del mini basural “no sirven para nada”, aseguró. Cuál es la fábrica que cerró y tenía guardadas bobinas similares

21 AGO 2024 - 17:33 | Actualizado 21 AGO 2024 - 20:04

Por Lisandro Aguirregabiría/Redacción Jornada

Miguel “el loco” Sánchez sobrevivió a tres incendios, pero no pudieron correrlo, asegura que conoce mejor que nadie cómo funciona el negocio de la basura y si los políticos le consultaran a él, no pasarían las cosas que pasan.

Hace más de 30 años que el hombre viene resistiendo en Patagonia Emprendimientos en el Parque Industrial de Trelew. Él mismo pasa a buscar con un camión lo que las empresas descartan, lo reconvierte y lo vende a una ONG de la provincia de Buenos Aires.

La fundación surgió como respuesta a una crisis que se desató un día de furia en que el pan pasó de costar 60 centavos a 1,20 pesos. El “loco” junto con otros locos obligaron a los demás comercios locales a frenar la disparada de precios.

Sánchez se jacta de que gracias a él las panaderías se vieron obligadas a pesar el pan, porque “antes te decían que cuatro tiras era un kilo y era mentira”.

El hombre, envalentonado, empezó a hacer uniformes para las pesqueras en su casa, con sus máquinas, con la tela que tiraban las fábricas.


SOSPECHAS FUNDADAS

Entre los empresarios del Parque llamó la atención que aparecieran las bobinas descartadas en un mini basural cuando la mayoría de ellos recurre a los servicios del “loco” Sánchez, que pasa a retirarlos con su camioncito.

Si alguien los arrojó en un socavón es porque quizárecién llegó y no conoce las prácticas que son habituales en el Parque Industrial.

El “loco” Sánchez, que conoce bien el paño, tiene su hipótesis: “Esas bobinas puede ser de Casa Roma”, especula el hombre que la fábrica que cerró vendió una parte a una pesquera que está por instalarse, y casualmente “ahí había esos hilados”.

Sánchez no se explica por qué no lo llamaron a él, cualquiera haya sido la empresa que arrojó esos hilados. Tampoco descarta que lo hayan evitado por “la envidia” que despierta su emprendimiento que lleva 35 años firme en el Parque Industrial.

A su vez, el reciclador conjeturó que si la empresa lo arrojó en ese mini basural seguramente es porque en el basural tienen que pagar la tira y les arrancan la cabeza.

En el fondo, Sánchez opinó que en el caso de la basura “el gobierno le está errando porque en vez de darle la posibilidad a la empresa de que crezca, le pone impuestos”, y después pasan estas cosas.

“NO SIRVEN PARA NADA”

En Patagonia Emprendimientos se ven dos colectivos quemados y una prensa carbonizada; son monumentos que conserva el “loco” de las batallas cuando quisieron sacarlo y le prendieron fuego todo.

Entre la chatarra hay bobinas de hilos como las que aparecieron en un mini basural. Sánchez comenta que “algo leyó” en Jornada sobre esa fiebre por los hilos que salió en todas partes, pero “todo es verso”.

“Esas bobinas no sirven para nada, no tienen recupero; es mentira que hay un montón de mujeres que van a buscarlas porque yo he estado”, dice el reciclador.

En el galpón del predio hay cajas de hilos guardados y bobinas que los trabajadores reciclan para vender. “Un hilado tirado no sirve para nada;rescatamos la bobina y le agregamos mano de obra”, explica.

El dueño, que tiene varios empleados, cuenta que tiene que llegar a hilar unas 15 toneladas por lo menos para cubrir los costos de flete a Bahía Blanca y que le deje ganancia.

Las ONG pagan por kilo y descuentan el peso del cartón. Para que una bobina pueda ser reutilizada se toman el trabajo de “rebobinarla” para completar todo el hilo que falta. “Menos de 15 toneladas es todo pérdida”, sostiene.

Hay gente que va al predio para llevarse las bobinas que no llegan a reciclar. El loco Sánchez explica que el único uso que tienen esos descartes es “para hacer fuego” y sirven en remplazo de la leña.

21 AGO 2024 - 17:33

Por Lisandro Aguirregabiría/Redacción Jornada

Miguel “el loco” Sánchez sobrevivió a tres incendios, pero no pudieron correrlo, asegura que conoce mejor que nadie cómo funciona el negocio de la basura y si los políticos le consultaran a él, no pasarían las cosas que pasan.

Hace más de 30 años que el hombre viene resistiendo en Patagonia Emprendimientos en el Parque Industrial de Trelew. Él mismo pasa a buscar con un camión lo que las empresas descartan, lo reconvierte y lo vende a una ONG de la provincia de Buenos Aires.

La fundación surgió como respuesta a una crisis que se desató un día de furia en que el pan pasó de costar 60 centavos a 1,20 pesos. El “loco” junto con otros locos obligaron a los demás comercios locales a frenar la disparada de precios.

Sánchez se jacta de que gracias a él las panaderías se vieron obligadas a pesar el pan, porque “antes te decían que cuatro tiras era un kilo y era mentira”.

El hombre, envalentonado, empezó a hacer uniformes para las pesqueras en su casa, con sus máquinas, con la tela que tiraban las fábricas.


SOSPECHAS FUNDADAS

Entre los empresarios del Parque llamó la atención que aparecieran las bobinas descartadas en un mini basural cuando la mayoría de ellos recurre a los servicios del “loco” Sánchez, que pasa a retirarlos con su camioncito.

Si alguien los arrojó en un socavón es porque quizárecién llegó y no conoce las prácticas que son habituales en el Parque Industrial.

El “loco” Sánchez, que conoce bien el paño, tiene su hipótesis: “Esas bobinas puede ser de Casa Roma”, especula el hombre que la fábrica que cerró vendió una parte a una pesquera que está por instalarse, y casualmente “ahí había esos hilados”.

Sánchez no se explica por qué no lo llamaron a él, cualquiera haya sido la empresa que arrojó esos hilados. Tampoco descarta que lo hayan evitado por “la envidia” que despierta su emprendimiento que lleva 35 años firme en el Parque Industrial.

A su vez, el reciclador conjeturó que si la empresa lo arrojó en ese mini basural seguramente es porque en el basural tienen que pagar la tira y les arrancan la cabeza.

En el fondo, Sánchez opinó que en el caso de la basura “el gobierno le está errando porque en vez de darle la posibilidad a la empresa de que crezca, le pone impuestos”, y después pasan estas cosas.

“NO SIRVEN PARA NADA”

En Patagonia Emprendimientos se ven dos colectivos quemados y una prensa carbonizada; son monumentos que conserva el “loco” de las batallas cuando quisieron sacarlo y le prendieron fuego todo.

Entre la chatarra hay bobinas de hilos como las que aparecieron en un mini basural. Sánchez comenta que “algo leyó” en Jornada sobre esa fiebre por los hilos que salió en todas partes, pero “todo es verso”.

“Esas bobinas no sirven para nada, no tienen recupero; es mentira que hay un montón de mujeres que van a buscarlas porque yo he estado”, dice el reciclador.

En el galpón del predio hay cajas de hilos guardados y bobinas que los trabajadores reciclan para vender. “Un hilado tirado no sirve para nada;rescatamos la bobina y le agregamos mano de obra”, explica.

El dueño, que tiene varios empleados, cuenta que tiene que llegar a hilar unas 15 toneladas por lo menos para cubrir los costos de flete a Bahía Blanca y que le deje ganancia.

Las ONG pagan por kilo y descuentan el peso del cartón. Para que una bobina pueda ser reutilizada se toman el trabajo de “rebobinarla” para completar todo el hilo que falta. “Menos de 15 toneladas es todo pérdida”, sostiene.

Hay gente que va al predio para llevarse las bobinas que no llegan a reciclar. El loco Sánchez explica que el único uso que tienen esos descartes es “para hacer fuego” y sirven en remplazo de la leña.