- Un tiempo para el olvido
Madryn jugó la peor primera mitad de un partido en mucho tiempo, a tal punto que un rival limitado lo superó en el rendimiento y en el resultado. Con poco entusiasmo, sin fluidez en el manejo de la pelota y llamativamente, sin intensidad, el local prácticamente no generó situaciones de peligro y nunca puso en aprietos al rival, que llegó al gol, a través de un polémico penal, que García transformó en gol con un toque sutil. Las cosas cambiarían drásticamente en el segundo tiempo.
-Un tiempo para no olvidar
Para reivindicarse de la fallida actuación de la primera etapa, el Aurinegro fue una máquina en los segundos 45 minutos, que coronó con una goleada espectacular. El empate tempranero lo puso rápidamente en partido y después superó al rival mostrando en cancha lo mejor de su repertorio. Jugando por los costados. ganando los duelos individuales, imponiendo la intensidad que es marca registrada de equipo y mostrando una contundencia abrumadora, el Depo demostró las virtudes que lo llevaron hasta lo más alto de su zona.
- Puntos altos
Esta vez, lo mejor del Aurinegro estuvo de tres cuartos de cancha hacia adelante. Mauro Peinipil, que asumió un rol netamente ofensivo, fue un tractor por el lateral derecho y resultó imparable para la defensa visitante. Por el otro costado, Diego Crego, fue igualmente importante para el Aurinegro. A su despliegue habitual le agregó la profundidad de sus ataques, coronada por un golazo a los 21 minutos del segundo tiempo, que sirvió además para empezar a sacar diferencias definitivas. Los delanteros aurinegros también jugaron en alto nivel. Ferreyra convirtió dos goles y aunque Juan Peinipil no pudo anotar, fue figura importante por su entrega y generosidad.
-El travieso Ceballos
Técnicamente, Diego Ceballos es un buen árbitro, uno de los mejores de la categoría. Sin embargo, su carrera está manchada por algunas performances de dudosa transparencia. En el Coliseo, mostró dos caras opuestas. En el primer tiempo, cobró todo a favor de la visita, incluido un penal dudoso, que le dio a Almirante Brown una ventaja parcial. En el segundo tiempo, cobró todo para Madryn, incluido un penal dudoso que Sánchez transformó en gol. Alguien dirá que si favoreció a un equipo en el primer tiempo y al otro en el complemento tuvo una actuación equilibrada. No es así. Un árbitro tiene que ser justo los 90 minutos. Lo de Ceballos fue muy malo y solo sirve para acrecentar su mala fama.
- Cerca de la gloria
Tras la goleada en el Abel Sastre y el empate de Nueva Chicago ante Temperley, Deportivo Madryn quedó puntero en su zona, por diferencia de gol. El rival que viene, es nada más y nada menos que Colón y el juego definitorio se juega en el Cementerio de los Elefantes. Pero nadie ha jugado mejor que el Aurinegro en este segmento del torneo, nadie se ha mostrado más regular, nadie ha sido más consistente defensivamente. A favor del equipo de Gracián, también los delanteros han levantado su nivel. Por lo tanto, la ilusión del ascenso tiene sustento sólido. En el sur, hay un equipo guapo, bien plantado y absolutamente decidido a cumplir el sueño de jugar en primera.

- Un tiempo para el olvido
Madryn jugó la peor primera mitad de un partido en mucho tiempo, a tal punto que un rival limitado lo superó en el rendimiento y en el resultado. Con poco entusiasmo, sin fluidez en el manejo de la pelota y llamativamente, sin intensidad, el local prácticamente no generó situaciones de peligro y nunca puso en aprietos al rival, que llegó al gol, a través de un polémico penal, que García transformó en gol con un toque sutil. Las cosas cambiarían drásticamente en el segundo tiempo.
-Un tiempo para no olvidar
Para reivindicarse de la fallida actuación de la primera etapa, el Aurinegro fue una máquina en los segundos 45 minutos, que coronó con una goleada espectacular. El empate tempranero lo puso rápidamente en partido y después superó al rival mostrando en cancha lo mejor de su repertorio. Jugando por los costados. ganando los duelos individuales, imponiendo la intensidad que es marca registrada de equipo y mostrando una contundencia abrumadora, el Depo demostró las virtudes que lo llevaron hasta lo más alto de su zona.
- Puntos altos
Esta vez, lo mejor del Aurinegro estuvo de tres cuartos de cancha hacia adelante. Mauro Peinipil, que asumió un rol netamente ofensivo, fue un tractor por el lateral derecho y resultó imparable para la defensa visitante. Por el otro costado, Diego Crego, fue igualmente importante para el Aurinegro. A su despliegue habitual le agregó la profundidad de sus ataques, coronada por un golazo a los 21 minutos del segundo tiempo, que sirvió además para empezar a sacar diferencias definitivas. Los delanteros aurinegros también jugaron en alto nivel. Ferreyra convirtió dos goles y aunque Juan Peinipil no pudo anotar, fue figura importante por su entrega y generosidad.
-El travieso Ceballos
Técnicamente, Diego Ceballos es un buen árbitro, uno de los mejores de la categoría. Sin embargo, su carrera está manchada por algunas performances de dudosa transparencia. En el Coliseo, mostró dos caras opuestas. En el primer tiempo, cobró todo a favor de la visita, incluido un penal dudoso, que le dio a Almirante Brown una ventaja parcial. En el segundo tiempo, cobró todo para Madryn, incluido un penal dudoso que Sánchez transformó en gol. Alguien dirá que si favoreció a un equipo en el primer tiempo y al otro en el complemento tuvo una actuación equilibrada. No es así. Un árbitro tiene que ser justo los 90 minutos. Lo de Ceballos fue muy malo y solo sirve para acrecentar su mala fama.
- Cerca de la gloria
Tras la goleada en el Abel Sastre y el empate de Nueva Chicago ante Temperley, Deportivo Madryn quedó puntero en su zona, por diferencia de gol. El rival que viene, es nada más y nada menos que Colón y el juego definitorio se juega en el Cementerio de los Elefantes. Pero nadie ha jugado mejor que el Aurinegro en este segmento del torneo, nadie se ha mostrado más regular, nadie ha sido más consistente defensivamente. A favor del equipo de Gracián, también los delanteros han levantado su nivel. Por lo tanto, la ilusión del ascenso tiene sustento sólido. En el sur, hay un equipo guapo, bien plantado y absolutamente decidido a cumplir el sueño de jugar en primera.