El pueblo de Boca vivió un verdadero desahogo con la holgada victoria del equipo de Ubeda sobre River en el Superclásico que se jugó en La Bombonera.
Ni el más optimista hincha Xeneize podría haber imaginado que Boca dominaría el encuentro con tanta claridad y que lo ganara con autoridad después de dos años sin títulos, con goles de Ezequiel Ceballos en el final del primer tiempo y el uruguayo Miguel Merentiel en el inicio del complemento.

Pese a la masiva convocatoria en la Plaza Independencia y en los alrededores, todo transcurrió con normalidad y además del enorme despliegue de cotillón, lo más significativo fue que el festejó nucleó a muchas familias.
Fuera de las cargadas para River, los hinchas de Boca celebraron la clasificación a la Copa Libertadores, la que el club de La Ribera volverá a jugar después de la final perdida en 2023 con el Fluminense.
Fotos: Sergio Esparza (Jornada Medios).

El pueblo de Boca vivió un verdadero desahogo con la holgada victoria del equipo de Ubeda sobre River en el Superclásico que se jugó en La Bombonera.
Ni el más optimista hincha Xeneize podría haber imaginado que Boca dominaría el encuentro con tanta claridad y que lo ganara con autoridad después de dos años sin títulos, con goles de Ezequiel Ceballos en el final del primer tiempo y el uruguayo Miguel Merentiel en el inicio del complemento.

Pese a la masiva convocatoria en la Plaza Independencia y en los alrededores, todo transcurrió con normalidad y además del enorme despliegue de cotillón, lo más significativo fue que el festejó nucleó a muchas familias.
Fuera de las cargadas para River, los hinchas de Boca celebraron la clasificación a la Copa Libertadores, la que el club de La Ribera volverá a jugar después de la final perdida en 2023 con el Fluminense.
Fotos: Sergio Esparza (Jornada Medios).