La secretaria general en Chubut del Sindicato Argentino de Docentes Privados, Mónica Balmaceda, expresó su preocupación por el decreto nacional 787 que desregula las cuotas de las escuelas privadas, eliminando la obligación de informar y justificar los aumentos ante el Ministerio de Educación. Y advirtió que impactará en la matrícula y en las cuotas de 2026.
Explicó que durante 30 años una ley reguló los incrementos y obligaba a las instituciones a pedir autorización y notificar con varios meses de anticipación. Ahora quedan liberadas las patronales para aumentar cuando y cuanto quieran, sin avisar a las familias”, explicó en Jornada Radio.
Según Balmaceda, esta medida “va a tener un impacto tremendo”, ya que muchas familias ya se encuentran al límite por la situación económica y los altos costos educativos.
En Comodoro Rivadavia las cuotas mensuales en escuelas autogestivas oscilan entre 500 y 800 mil pesos, con matrículas que en algunos casos llegan al millón de pesos. En tanto, las instituciones subvencionadas —mayoritariamente de carácter religioso— cobran entre 70 y 500 mil pesos, dependiendo del nivel y la ubicación.
“Las familias no van a tener previsión, porque ya no habrá obligación de avisar con anticipación. Si mañana una escuela decide aumentar 300 mil pesos, no hay herramienta para discutirlo ni tiempo para que las familias se organicen. Eso puede derivar en una fuerte deserción escolar y en el traspaso de alumnos al sistema público”, advirtió.
La dirigente sindical también alertó que el éxodo hacia escuelas públicas “terminará afectando el empleo docente”, ya que “muchas instituciones privadas van a cerrar por falta de matrícula”. En el Valle —mencionó— ya existen casos de cierres previstos para este año, aunque en Comodoro “aún no hay notificaciones formales”.
Balmaceda señaló la aparición de instituciones no autorizadas, que funcionan “como guarderías o espacios recreativos”, pero en realidad imparten clases sin habilitación. “Cobran cuotas más bajas y tienen permisos municipales, pero no cumplen con los requisitos educativos. Las familias los eligen porque son más accesibles, y después el Ministerio tiene que reconocerles el nivel a los chicos, lo que abre la puerta a la informalidad laboral y a la precarización”, advirtió.
También existen escuelas de gestión social, que no cobran cuotas y dependen totalmente del Estado. “Hoy es 11 y los docentes todavía no cobraron sus salarios. Todo lo económico está impactando de lleno, tanto en las instituciones privadas como en las públicas. Es una situación compleja que se agrava cada vez más”, concluyó Balmaceda.

La secretaria general en Chubut del Sindicato Argentino de Docentes Privados, Mónica Balmaceda, expresó su preocupación por el decreto nacional 787 que desregula las cuotas de las escuelas privadas, eliminando la obligación de informar y justificar los aumentos ante el Ministerio de Educación. Y advirtió que impactará en la matrícula y en las cuotas de 2026.
Explicó que durante 30 años una ley reguló los incrementos y obligaba a las instituciones a pedir autorización y notificar con varios meses de anticipación. Ahora quedan liberadas las patronales para aumentar cuando y cuanto quieran, sin avisar a las familias”, explicó en Jornada Radio.
Según Balmaceda, esta medida “va a tener un impacto tremendo”, ya que muchas familias ya se encuentran al límite por la situación económica y los altos costos educativos.
En Comodoro Rivadavia las cuotas mensuales en escuelas autogestivas oscilan entre 500 y 800 mil pesos, con matrículas que en algunos casos llegan al millón de pesos. En tanto, las instituciones subvencionadas —mayoritariamente de carácter religioso— cobran entre 70 y 500 mil pesos, dependiendo del nivel y la ubicación.
“Las familias no van a tener previsión, porque ya no habrá obligación de avisar con anticipación. Si mañana una escuela decide aumentar 300 mil pesos, no hay herramienta para discutirlo ni tiempo para que las familias se organicen. Eso puede derivar en una fuerte deserción escolar y en el traspaso de alumnos al sistema público”, advirtió.
La dirigente sindical también alertó que el éxodo hacia escuelas públicas “terminará afectando el empleo docente”, ya que “muchas instituciones privadas van a cerrar por falta de matrícula”. En el Valle —mencionó— ya existen casos de cierres previstos para este año, aunque en Comodoro “aún no hay notificaciones formales”.
Balmaceda señaló la aparición de instituciones no autorizadas, que funcionan “como guarderías o espacios recreativos”, pero en realidad imparten clases sin habilitación. “Cobran cuotas más bajas y tienen permisos municipales, pero no cumplen con los requisitos educativos. Las familias los eligen porque son más accesibles, y después el Ministerio tiene que reconocerles el nivel a los chicos, lo que abre la puerta a la informalidad laboral y a la precarización”, advirtió.
También existen escuelas de gestión social, que no cobran cuotas y dependen totalmente del Estado. “Hoy es 11 y los docentes todavía no cobraron sus salarios. Todo lo económico está impactando de lleno, tanto en las instituciones privadas como en las públicas. Es una situación compleja que se agrava cada vez más”, concluyó Balmaceda.