Conflicto entre el intendente de Corcovado, Ariel Molina, y la Seccional Esquel de la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina. El jefe comunal aseguró que con ninguna Seccional del gremio de la construcción del resto de la provincia tiene problemas, pero en esta oportunidad hubo discusión con Esquel, porque “no cumplen con la palabra”, en alusión al secretario general Agustín Conturso.
“Se quieren adueñar de una obra por la que no hicieron nada para que esté en ejecución, y quieren dejar sin trabajo a gente de mi localidad. No lo voy a permitir e iré hasta las últimas consecuencias en defensa de mis vecinos, que son los únicos que pusieron plata (abonando impuestos) para que este intendente fuera durante tres años seguidos a Buenos Aires, hasta que conseguimos la obra”, enfatizó Molina.
Dijo que no es justo que luego de gestionar para que la obra se realice dentro de la provincia, “ahora vengan a decirnos que el trabajo debe ser para Esquel y no para Corcovado”.
Molina explicó que sabiendo que la empresa incorporaría empleados, se comunicó con la misma y a sus responsables les recordó que 100% es de Corcovado, como lo afirma inclusive el intendente de Esquel Matías Taccetta.

La empresa pidió personal maquinista y choferes de camión, y los interesados se presentaron en su localidad con la documentación, les hicieron el examen preocupacional, y el martes pasado debían comenzar a trabajar.
“Pero de repente aparecióConturso de la UOCRA Seccional Esquel, advirtiendo que si no tomaban obreros de él pararían la obra. Lo llamé y quedamos en reunirnos el miércoles en Esquel. Al iniciar la charla hubo rispideces, y después nos entendimos”.
Acordaron que los 10 primeros trabajadores en ingresar a la empresa sean de Corcovado, y cuando se decidan nuevas incorporaciones, sean de Esquel. “Lo entendí pero tenía que defender a la gente que estaba esperando para comenzar a trabajar”, acotó.
Molina regresó a su localidad y reunió a los vecinos que estaban listos para entrar a la empresa. Pero, en horas de la noche del mismo miércoles, el encargado de la obra se comunicó para comentarle que la UOCRA había enviado un listado de gente para empezar, y sólo había lugar para tres trabajadores de Corcovado.
Intentó hablar con Conturso, pero no le respondió. Ofuscado el intendente manifestó que “basta de agachar la cabeza porque si dejo que hagan lo que quieran vamos a terminar mal. Me pueden decir lo que les parezca pero con mi gente no se metan, porque pusieron plata con el pago de sus impuestos para los viajes a gestionar la obra. No puede ser que queden de lado porque hay alguien que quiere decidir quién trabaja y quién no”.

Conflicto entre el intendente de Corcovado, Ariel Molina, y la Seccional Esquel de la Unión Obrera de la Construcción de la República Argentina. El jefe comunal aseguró que con ninguna Seccional del gremio de la construcción del resto de la provincia tiene problemas, pero en esta oportunidad hubo discusión con Esquel, porque “no cumplen con la palabra”, en alusión al secretario general Agustín Conturso.
“Se quieren adueñar de una obra por la que no hicieron nada para que esté en ejecución, y quieren dejar sin trabajo a gente de mi localidad. No lo voy a permitir e iré hasta las últimas consecuencias en defensa de mis vecinos, que son los únicos que pusieron plata (abonando impuestos) para que este intendente fuera durante tres años seguidos a Buenos Aires, hasta que conseguimos la obra”, enfatizó Molina.
Dijo que no es justo que luego de gestionar para que la obra se realice dentro de la provincia, “ahora vengan a decirnos que el trabajo debe ser para Esquel y no para Corcovado”.
Molina explicó que sabiendo que la empresa incorporaría empleados, se comunicó con la misma y a sus responsables les recordó que 100% es de Corcovado, como lo afirma inclusive el intendente de Esquel Matías Taccetta.

La empresa pidió personal maquinista y choferes de camión, y los interesados se presentaron en su localidad con la documentación, les hicieron el examen preocupacional, y el martes pasado debían comenzar a trabajar.
“Pero de repente aparecióConturso de la UOCRA Seccional Esquel, advirtiendo que si no tomaban obreros de él pararían la obra. Lo llamé y quedamos en reunirnos el miércoles en Esquel. Al iniciar la charla hubo rispideces, y después nos entendimos”.
Acordaron que los 10 primeros trabajadores en ingresar a la empresa sean de Corcovado, y cuando se decidan nuevas incorporaciones, sean de Esquel. “Lo entendí pero tenía que defender a la gente que estaba esperando para comenzar a trabajar”, acotó.
Molina regresó a su localidad y reunió a los vecinos que estaban listos para entrar a la empresa. Pero, en horas de la noche del mismo miércoles, el encargado de la obra se comunicó para comentarle que la UOCRA había enviado un listado de gente para empezar, y sólo había lugar para tres trabajadores de Corcovado.
Intentó hablar con Conturso, pero no le respondió. Ofuscado el intendente manifestó que “basta de agachar la cabeza porque si dejo que hagan lo que quieran vamos a terminar mal. Me pueden decir lo que les parezca pero con mi gente no se metan, porque pusieron plata con el pago de sus impuestos para los viajes a gestionar la obra. No puede ser que queden de lado porque hay alguien que quiere decidir quién trabaja y quién no”.