El secretario general del Sindicato Regional de Luz y Fuerza de la Patagonia, Héctor González cuestionó el proyecto de reforma laboral que impulsa el Gobierno nacional y advirtió que su eventual aprobación profundizará la pérdida de derechos y la expulsión de mano de obra del sistema productivo.
“Estamos atravesando un momento muy difícil, muy confuso. El proyecto que se presentó en el Senado diciendo que va a generar trabajo es totalmente mentiroso. No ordena nada, confunde aún más a los trabajadores y al pueblo argentino”, sostuvo el dirigente sindical.
Para González, las políticas que hoy se intentan implementar ya tuvieron antecedentes negativos en la historia argentina. “Esto ya lo vivimos. Con Martínez de Hoz durante la dictadura, lo vivimos con Cavallo, con De la Rúa, y con Macri. Siempre es el mismo camino: ajuste, pérdida de derechos y más desocupación. No hay nada nuevo en esto”, afirmó.
Desde la perspectiva sindical consideró que el mayor peligro que enfrenta hoy la clase trabajadora no es solamente la caída del salario, sino la pérdida del empleo. “Si avanza la reforma laboral, lo peor que le puede pasar al trabajador es quedarse sin trabajo. Ese es el objetivo real de este modelo, que es expulsivo de mano de obra, especialmente en la industria”, advirtió.
En ese contexto, rechazó los cuestionamientos permanentes hacia los sindicatos y las obras sociales sindicales. “Se habla de cajas como si fueran un negocio. Las obras sociales se sostienen con aportes que ya no alcanzan. El seis por ciento de contribución y el tres por ciento de aporte personal no cubren la prestación médica, con medicamentos que aumentan sin ningún tipo de regulación. Hoy se juntan cinco médicos y te fijan un valor de consulta. ¿Quién regula eso? Nadie. Y después el problema pareciera ser el sindicato”, agregó.
González llamó a reflexionar a la dirigencia política y a la recuperación de espacios de discusión hoy ausentes. “Han ido rompiendo sistemáticamente los partidos políticos. Antes había ámbitos donde se discutía, donde se debatían los modelos de país. Hoy llegan diputados y senadores que actúan como personajes individuales, saltan de una banca a otra y nadie se hace cargo de nada”. En ese sentido, cuestionó el rol de los representantes nacionales y provinciales. “Los diputados representan al pueblo y los senadores a las provincias. Díganme qué trajeron hasta ahora para la Patagonia sur. ¿Dónde están defendiendo nuestros intereses?”, criticó.
El dirigente también hizo una fuerte autocrítica hacia el movimiento nacional y popular. “Tenemos que dejar de pelearnos entre peronistas. Cuando nos dividimos, no le hacemos ningún favor a la clase trabajadora. El peronismo tiene que volver a la base, asumir errores y reconstruirse desde ahí”.
“El único ‘ismo’ que sirve –señaló el dirigente- es el peronismo, no los apellidos de turno. Volver al peronismo implica asumir lo que hicimos mal, pero también recuperar la representación real de los trabajadores”.
Por otra parte, González cuestionó además las prioridades del Estado nacional. “No hay plata para los jubilados, que cobran 400 o 500 mil pesos, pero sí hay plata para comprar aviones y armamento. ¿Cuál es la hipótesis de guerra que tenemos? Mientras tanto, todos los miércoles los jubilados terminan reprimidos en la Plaza de Mayo”.
También advirtió sobre la paralización de obras estratégicas y la falta de un proyecto de desarrollo. “Sin energía y sin agua no hay país posible. Pero de eso no se habla, no se discute, no se planifica”.
Finalmente, González dejó en claro cuál será la postura del movimiento obrero ante el escenario actual. “El interés del sindicato es uno solo: defender al laburante. No vamos a acompañar políticas que busquen vaciar a los gremios y quitar derechos. El escenario es complejo y el futuro puede ser muy triste si no generamos conciencia colectiva. Vamos a hacer todo lo que esté a nuestro alcance para defender el trabajo y la dignidad de los trabajadores”.

El secretario general del Sindicato Regional de Luz y Fuerza de la Patagonia, Héctor González cuestionó el proyecto de reforma laboral que impulsa el Gobierno nacional y advirtió que su eventual aprobación profundizará la pérdida de derechos y la expulsión de mano de obra del sistema productivo.
“Estamos atravesando un momento muy difícil, muy confuso. El proyecto que se presentó en el Senado diciendo que va a generar trabajo es totalmente mentiroso. No ordena nada, confunde aún más a los trabajadores y al pueblo argentino”, sostuvo el dirigente sindical.
Para González, las políticas que hoy se intentan implementar ya tuvieron antecedentes negativos en la historia argentina. “Esto ya lo vivimos. Con Martínez de Hoz durante la dictadura, lo vivimos con Cavallo, con De la Rúa, y con Macri. Siempre es el mismo camino: ajuste, pérdida de derechos y más desocupación. No hay nada nuevo en esto”, afirmó.
Desde la perspectiva sindical consideró que el mayor peligro que enfrenta hoy la clase trabajadora no es solamente la caída del salario, sino la pérdida del empleo. “Si avanza la reforma laboral, lo peor que le puede pasar al trabajador es quedarse sin trabajo. Ese es el objetivo real de este modelo, que es expulsivo de mano de obra, especialmente en la industria”, advirtió.
En ese contexto, rechazó los cuestionamientos permanentes hacia los sindicatos y las obras sociales sindicales. “Se habla de cajas como si fueran un negocio. Las obras sociales se sostienen con aportes que ya no alcanzan. El seis por ciento de contribución y el tres por ciento de aporte personal no cubren la prestación médica, con medicamentos que aumentan sin ningún tipo de regulación. Hoy se juntan cinco médicos y te fijan un valor de consulta. ¿Quién regula eso? Nadie. Y después el problema pareciera ser el sindicato”, agregó.
González llamó a reflexionar a la dirigencia política y a la recuperación de espacios de discusión hoy ausentes. “Han ido rompiendo sistemáticamente los partidos políticos. Antes había ámbitos donde se discutía, donde se debatían los modelos de país. Hoy llegan diputados y senadores que actúan como personajes individuales, saltan de una banca a otra y nadie se hace cargo de nada”. En ese sentido, cuestionó el rol de los representantes nacionales y provinciales. “Los diputados representan al pueblo y los senadores a las provincias. Díganme qué trajeron hasta ahora para la Patagonia sur. ¿Dónde están defendiendo nuestros intereses?”, criticó.
El dirigente también hizo una fuerte autocrítica hacia el movimiento nacional y popular. “Tenemos que dejar de pelearnos entre peronistas. Cuando nos dividimos, no le hacemos ningún favor a la clase trabajadora. El peronismo tiene que volver a la base, asumir errores y reconstruirse desde ahí”.
“El único ‘ismo’ que sirve –señaló el dirigente- es el peronismo, no los apellidos de turno. Volver al peronismo implica asumir lo que hicimos mal, pero también recuperar la representación real de los trabajadores”.
Por otra parte, González cuestionó además las prioridades del Estado nacional. “No hay plata para los jubilados, que cobran 400 o 500 mil pesos, pero sí hay plata para comprar aviones y armamento. ¿Cuál es la hipótesis de guerra que tenemos? Mientras tanto, todos los miércoles los jubilados terminan reprimidos en la Plaza de Mayo”.
También advirtió sobre la paralización de obras estratégicas y la falta de un proyecto de desarrollo. “Sin energía y sin agua no hay país posible. Pero de eso no se habla, no se discute, no se planifica”.
Finalmente, González dejó en claro cuál será la postura del movimiento obrero ante el escenario actual. “El interés del sindicato es uno solo: defender al laburante. No vamos a acompañar políticas que busquen vaciar a los gremios y quitar derechos. El escenario es complejo y el futuro puede ser muy triste si no generamos conciencia colectiva. Vamos a hacer todo lo que esté a nuestro alcance para defender el trabajo y la dignidad de los trabajadores”.