El gobernador de Chubut, Nacho Torres, dispuso una profunda reestructuración en la órbita de la Secretaría General de Gobierno con la creación de la “Unidad Gobernador”, una nueva herramienta destinada a centralizar, coordinar y agilizar la gestión directa del mandatario provincial, según señala el decreto al que accedió Jornada.
Los cambios de fondo en la estructura del gobernador todavía no son públicos y ya hay rumores e intereses cruzados para definir quiénes ocuparán los cargos relevantes en esta nueva estructura que rodeará al mandatario provincial.
Los nombres de quiénes saldrían del actual riñón político y los de los que podrían sumarse, van y vienen entre algunas certezas y muchas operaciones cruzadas. Todo podría quedar más claro en los próximos días, cuando se anuncie oficialmente esta nueva estructura y también algunos cambios de ministros, como anticipó el propio Torres hace pocos días.

Una vieja “Unidad”
La herramienta y los argumentos utilizados para la creación de la actual “Unidad Gobernador” no son novedosos: un proceso similar se llevó adelante en 2008, en la segunda gestión de Mario Das Neves, cuando el entonces gobernador creó -también por decreto- la Subsecretaría Unidad Gobernador, que dependía directamente del mandatario provincial.
La iniciativa de Torres quedó enmarcada en el Decreto 228/26, firmado por él el 3 de marzo pasado, aunque todavía no se publicó en el Boletín Oficial. A través de ese instrumento se fundamenta en “la necesidad de dotar de mayor dinamismo” al funcionamiento interno del Poder Ejecutivo provincial, especialmente en aquellas áreas que brindan apoyo cotidiano a la actividad del gobernador Torres.
Jornada accedió a una copia completa del Decreto 228, que incluye en total 62 páginas con todos los detalles de la reestructuración, además de los nombres del personal de las diversas plantas afectadas que ahora pasarán a revistar en esta nueva superestructura, la mayoría con adicionales salariales de entre 100% y 200%.
Lo que Torres y su equipo legal y técnico resolvió es reorganizar distintas dependencias y establecer que dos subsecretarías -Asuntos Estratégicos y Eventos Oficiales, y Comunicaciones- pasen a tener dependencia directa del gobernador, aunque manteniendo su encuadre administrativo dentro de la Secretaría General de Gobierno.
Según se desprende de los considerandos del decreto, la creación de esta unidad funcional apunta a mejorar la coordinación de la agenda gubernamental, optimizar la planificación estratégica y fortalecer las tareas de comunicación institucional.
El objetivo es consolidar un esquema más eficiente, que permita articular de manera directa las acciones de gobierno, tanto en el plano interno como en la relación con otros organismos, actores políticos y la ciudadanía, señala en el decreto, firmado por el gobernador Torres, el ministro de Gobierno, Victoriano Eraso Parodi, y por el Asesor General de Gobierno, Emiliano Chialva.
En paralelo, la medida incluye una serie de modificaciones en la estructura orgánica, que abarcan cambios de denominación de áreas, creación y eliminación de cargos, y reconfiguración de dependencias.
Entre los puntos destacados, se redefine el rol de varias direcciones dentro de la Subsecretaría de Asuntos Estratégicos, orientándolas hacia funciones de vinculación institucional, gestión ciudadana, eventos oficiales y proyectos estratégicos.
Además, se crea la Subsecretaría de Comunicaciones, que absorberá áreas clave como prensa y producción de contenidos, y sumará nuevas direcciones vinculadas a la planificación estratégica, articulación de contenidos y coordinación operativa. También se dispone la eliminación de la Dirección de Publicidad dentro de la Subsecretaría de Información Pública.
Vuelve la “coordinación” de Gabinete
Otra responsabilidad central que tendrá esta nueva estructura, que ya generó algunos cruces políticos internos por ahora silenciados y reducidos a comentarios de pasillo, será la coordinación del Gabinete, ya que la Unidad Gobernador tendrá a su cargo organizar, preparar y convocar reuniones de ministros y funcionarios, además de estructurar la agenda gubernamental y garantizar el seguimiento de las decisiones adoptadas.
El reordenamiento de las estructuras, por ahora, no tiene designaciones confirmadas, al menos públicamente, pero sí muchos rumores. Por ejemplo, la actual secretaria general de Gobierno es la comodorense Macarena Acuipil, quien podría dejar el área. Un dato es su recientemente -y sorpresiva- designación como directora de la Empresa Provincial de Energía (EPECh).
Mientras que la actual secretaria de Coordinación de Gabinete es la bonaerense Jennifer Contardi, una licenciada en Administración que se radicó en Lago Puelo en 2021 y llegó al Gobierno tras el triunfo de Torres y se ganó un lugar en el equipo cercano al gobernador luego de resolver algunas cuestiones sensibles vinculadas a su anterior función como subsecretaria de Autotransporte Terrestre. El rumor es que Contardi dejaría su cargo y podría volver a su antigua función.

El comando de la nueva e influyente Unidad Gobernador será un nuevo espacio de poder en la estructura “nachista”: algunos aseguran que Torres ya tentó al secretario de Pesca, el abogado trelewense Andrés Arbeletche, que hace poco quedó fuera de la Secretaría de Pesca y sólo mantuvo un lugar como representante de Chubut en el Consejo Federal de Pesca.

Cuestión de imagen
La comunicación pública también queda bajo la órbita de la Unidad Gobernador, con facultades para definir políticas comunicacionales, coordinar el uso de medios, articular con la Agencia de Medios del Chubut y supervisar la transmisión de información oficial entre organismos.
Inclusive, se le otorgan competencias en telecomunicaciones y radiodifusión, incluyendo el ejercicio del poder de policía en ese ámbito y la prestación de servicios vinculados.
Ruidos por los adicionales
El decreto también establece un punto que ya genera polémicas por lo bajo dentro de la Administración Pública: a través del Anexo E del Decreto 228, se fija un adicional remunerativo denominado “Función Comunicación e Institucional”, destinado exclusivamente a los cargos que integran la Unidad Gobernador.
El mismo se fija mediante porcentajes calculados sobre el sueldo básico de una Dirección General, diferenciados según jerarquía: 200% para secretarios y subsecretarios; 150% para directores generales; y 100% para directores.
El adicional, aclara el decreto de Torres, es de carácter funcional, compatible con otros suplementos salariales, y busca compensar la responsabilidad, dedicación y carga operativa de las tareas vinculadas a la comunicación y la articulación institucional del Ejecutivo.
Lo cierto es que este punto en particular, además de toda la movida de reestructuración en el centro de poder del Gobierno de Chubut, ya empezó a generar resquemores.

El gobernador de Chubut, Nacho Torres, dispuso una profunda reestructuración en la órbita de la Secretaría General de Gobierno con la creación de la “Unidad Gobernador”, una nueva herramienta destinada a centralizar, coordinar y agilizar la gestión directa del mandatario provincial, según señala el decreto al que accedió Jornada.
Los cambios de fondo en la estructura del gobernador todavía no son públicos y ya hay rumores e intereses cruzados para definir quiénes ocuparán los cargos relevantes en esta nueva estructura que rodeará al mandatario provincial.
Los nombres de quiénes saldrían del actual riñón político y los de los que podrían sumarse, van y vienen entre algunas certezas y muchas operaciones cruzadas. Todo podría quedar más claro en los próximos días, cuando se anuncie oficialmente esta nueva estructura y también algunos cambios de ministros, como anticipó el propio Torres hace pocos días.

Una vieja “Unidad”
La herramienta y los argumentos utilizados para la creación de la actual “Unidad Gobernador” no son novedosos: un proceso similar se llevó adelante en 2008, en la segunda gestión de Mario Das Neves, cuando el entonces gobernador creó -también por decreto- la Subsecretaría Unidad Gobernador, que dependía directamente del mandatario provincial.
La iniciativa de Torres quedó enmarcada en el Decreto 228/26, firmado por él el 3 de marzo pasado, aunque todavía no se publicó en el Boletín Oficial. A través de ese instrumento se fundamenta en “la necesidad de dotar de mayor dinamismo” al funcionamiento interno del Poder Ejecutivo provincial, especialmente en aquellas áreas que brindan apoyo cotidiano a la actividad del gobernador Torres.
Jornada accedió a una copia completa del Decreto 228, que incluye en total 62 páginas con todos los detalles de la reestructuración, además de los nombres del personal de las diversas plantas afectadas que ahora pasarán a revistar en esta nueva superestructura, la mayoría con adicionales salariales de entre 100% y 200%.
Lo que Torres y su equipo legal y técnico resolvió es reorganizar distintas dependencias y establecer que dos subsecretarías -Asuntos Estratégicos y Eventos Oficiales, y Comunicaciones- pasen a tener dependencia directa del gobernador, aunque manteniendo su encuadre administrativo dentro de la Secretaría General de Gobierno.
Según se desprende de los considerandos del decreto, la creación de esta unidad funcional apunta a mejorar la coordinación de la agenda gubernamental, optimizar la planificación estratégica y fortalecer las tareas de comunicación institucional.
El objetivo es consolidar un esquema más eficiente, que permita articular de manera directa las acciones de gobierno, tanto en el plano interno como en la relación con otros organismos, actores políticos y la ciudadanía, señala en el decreto, firmado por el gobernador Torres, el ministro de Gobierno, Victoriano Eraso Parodi, y por el Asesor General de Gobierno, Emiliano Chialva.
En paralelo, la medida incluye una serie de modificaciones en la estructura orgánica, que abarcan cambios de denominación de áreas, creación y eliminación de cargos, y reconfiguración de dependencias.
Entre los puntos destacados, se redefine el rol de varias direcciones dentro de la Subsecretaría de Asuntos Estratégicos, orientándolas hacia funciones de vinculación institucional, gestión ciudadana, eventos oficiales y proyectos estratégicos.
Además, se crea la Subsecretaría de Comunicaciones, que absorberá áreas clave como prensa y producción de contenidos, y sumará nuevas direcciones vinculadas a la planificación estratégica, articulación de contenidos y coordinación operativa. También se dispone la eliminación de la Dirección de Publicidad dentro de la Subsecretaría de Información Pública.
Vuelve la “coordinación” de Gabinete
Otra responsabilidad central que tendrá esta nueva estructura, que ya generó algunos cruces políticos internos por ahora silenciados y reducidos a comentarios de pasillo, será la coordinación del Gabinete, ya que la Unidad Gobernador tendrá a su cargo organizar, preparar y convocar reuniones de ministros y funcionarios, además de estructurar la agenda gubernamental y garantizar el seguimiento de las decisiones adoptadas.
El reordenamiento de las estructuras, por ahora, no tiene designaciones confirmadas, al menos públicamente, pero sí muchos rumores. Por ejemplo, la actual secretaria general de Gobierno es la comodorense Macarena Acuipil, quien podría dejar el área. Un dato es su recientemente -y sorpresiva- designación como directora de la Empresa Provincial de Energía (EPECh).
Mientras que la actual secretaria de Coordinación de Gabinete es la bonaerense Jennifer Contardi, una licenciada en Administración que se radicó en Lago Puelo en 2021 y llegó al Gobierno tras el triunfo de Torres y se ganó un lugar en el equipo cercano al gobernador luego de resolver algunas cuestiones sensibles vinculadas a su anterior función como subsecretaria de Autotransporte Terrestre. El rumor es que Contardi dejaría su cargo y podría volver a su antigua función.

El comando de la nueva e influyente Unidad Gobernador será un nuevo espacio de poder en la estructura “nachista”: algunos aseguran que Torres ya tentó al secretario de Pesca, el abogado trelewense Andrés Arbeletche, que hace poco quedó fuera de la Secretaría de Pesca y sólo mantuvo un lugar como representante de Chubut en el Consejo Federal de Pesca.

Cuestión de imagen
La comunicación pública también queda bajo la órbita de la Unidad Gobernador, con facultades para definir políticas comunicacionales, coordinar el uso de medios, articular con la Agencia de Medios del Chubut y supervisar la transmisión de información oficial entre organismos.
Inclusive, se le otorgan competencias en telecomunicaciones y radiodifusión, incluyendo el ejercicio del poder de policía en ese ámbito y la prestación de servicios vinculados.
Ruidos por los adicionales
El decreto también establece un punto que ya genera polémicas por lo bajo dentro de la Administración Pública: a través del Anexo E del Decreto 228, se fija un adicional remunerativo denominado “Función Comunicación e Institucional”, destinado exclusivamente a los cargos que integran la Unidad Gobernador.
El mismo se fija mediante porcentajes calculados sobre el sueldo básico de una Dirección General, diferenciados según jerarquía: 200% para secretarios y subsecretarios; 150% para directores generales; y 100% para directores.
El adicional, aclara el decreto de Torres, es de carácter funcional, compatible con otros suplementos salariales, y busca compensar la responsabilidad, dedicación y carga operativa de las tareas vinculadas a la comunicación y la articulación institucional del Ejecutivo.
Lo cierto es que este punto en particular, además de toda la movida de reestructuración en el centro de poder del Gobierno de Chubut, ya empezó a generar resquemores.