La venta de carne de burro en Chubut sigue generando polémicas y ya suma denuncias de organizaciones proteccionistas de distintos puntos del país y del Mercosur. Mientras crece el debate social y sanitario, la Fiscalía Ambiental de Rawson confirmó que el caso continúa bajo análisis judicial y que una de las principales líneas de investigación apunta a determinar si existió una violación a la normativa nacional vigente.
La causa quedó en manos de la fiscal especializada en delitos ambientales y maltrato animal, Florencia Gómez, quien aseguró que actualmente el expediente se encuentra en etapa de averiguación preliminar.
El caso tomó notoriedad semanas atrás luego de que se viralizaran imágenes y publicaciones de una degustación abierta al público realizada por una carnicería de Trelew, donde se ofrecieron empanadas y otros productos elaborados con carne de burro. Según explicó la funcionaria judicial, la investigación no se limita únicamente a la comercialización del producto, sino que también busca establecer si hubo incumplimientos sanitarios, irregularidades en las habilitaciones y posibles consecuencias sobre la especie.
LA PALABRA DEL SENASA
Uno de los aspectos más sensibles de la causa está relacionado con la participación del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria, conocido como SENASA.

La declaración del organismo nacional abrió nuevos interrogantes sobre las condiciones en las que se desarrolló la experiencia difundida en Trelew y sobre los permisos que podrían haberse interpretado erróneamente como una habilitación formal.
“SENASA jamás autorizó el consumo ni la faena para comercialización interna”, sostuvo Gómez, quien además aclaró que la normativa nacional vinculada a la carne equina se encuentra orientada principalmente a exportaciones y no contempla expresamente el expendio de carne de burro para consumo habitual en Argentina.
La fiscal remarcó además que distintos especialistas y organismos sanitarios ya habían advertido sobre la inexistencia de un marco regulatorio específico que habilite este tipo de actividad comercial dentro del mercado interno. En paralelo, la Justicia intenta reconstruir cómo se organizó la degustación pública y cuál fue el alcance real de la actividad promocional realizada en el comercio chubutense, que rápidamente generó repercusión nacional y fuertes cuestionamientos en redes sociales.#

La venta de carne de burro en Chubut sigue generando polémicas y ya suma denuncias de organizaciones proteccionistas de distintos puntos del país y del Mercosur. Mientras crece el debate social y sanitario, la Fiscalía Ambiental de Rawson confirmó que el caso continúa bajo análisis judicial y que una de las principales líneas de investigación apunta a determinar si existió una violación a la normativa nacional vigente.
La causa quedó en manos de la fiscal especializada en delitos ambientales y maltrato animal, Florencia Gómez, quien aseguró que actualmente el expediente se encuentra en etapa de averiguación preliminar.
El caso tomó notoriedad semanas atrás luego de que se viralizaran imágenes y publicaciones de una degustación abierta al público realizada por una carnicería de Trelew, donde se ofrecieron empanadas y otros productos elaborados con carne de burro. Según explicó la funcionaria judicial, la investigación no se limita únicamente a la comercialización del producto, sino que también busca establecer si hubo incumplimientos sanitarios, irregularidades en las habilitaciones y posibles consecuencias sobre la especie.
LA PALABRA DEL SENASA
Uno de los aspectos más sensibles de la causa está relacionado con la participación del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria, conocido como SENASA.

La declaración del organismo nacional abrió nuevos interrogantes sobre las condiciones en las que se desarrolló la experiencia difundida en Trelew y sobre los permisos que podrían haberse interpretado erróneamente como una habilitación formal.
“SENASA jamás autorizó el consumo ni la faena para comercialización interna”, sostuvo Gómez, quien además aclaró que la normativa nacional vinculada a la carne equina se encuentra orientada principalmente a exportaciones y no contempla expresamente el expendio de carne de burro para consumo habitual en Argentina.
La fiscal remarcó además que distintos especialistas y organismos sanitarios ya habían advertido sobre la inexistencia de un marco regulatorio específico que habilite este tipo de actividad comercial dentro del mercado interno. En paralelo, la Justicia intenta reconstruir cómo se organizó la degustación pública y cuál fue el alcance real de la actividad promocional realizada en el comercio chubutense, que rápidamente generó repercusión nacional y fuertes cuestionamientos en redes sociales.#