La carne que comieron los perros tenía 20 veces más veneno del necesario para matar

Dos profesionales coincidieron en que "Manija", "Samy" y "Lupe" ingirieron una cantidad de carbofurán que hubiese sido letal para cualquier ser vivo. El informe de antenas de celular que ubica al acusado en el lugar y en el horario en que las mascotas fueron envenenadas en Rawson.


04 AGO 2026 - 18:37 | Actualizado 04 AGO 2026 - 18:49

La ristra de chorizos que envenenó a los perros “Manija”, “Lupe” y “Samy” tenía una concentración de carbofurán 20 veces mayor a la mínima necesaria para envenenar y matar a cualquier ser vivo.

El dato lo confirmaron el bioquímico Germán Florio, del Equipo Técnico Multidisciplinario de la Procuración General del Chubut, y Alejandro Fernández, director del SENASA. Ambos declararon en el juicio oral y público contra Carlos Rivas, acusado de atentar contra las tres mascotas en el barrio La Isla de Rawson.
Ambos coincidieron en que la gran cantidad de veneno hallado en las muestras demuestra la intencionalidad de contaminar la carne para dársela a las mascotas.

Ante la consulta de la fiscal Florencia Gómez en la sala de audiencias en la capital, Florio explicó que recibió las muestras biológicas extraídas de los cuerpos para realizar pericias bioquímicas, algunas enviadas a laboratorios de mayor complejidad, como en La Plata.

El profesional dio cuenta de los efectos del veneno en el organismo de los perros, además de los riesgos colaterales y el manejo peligroso del carbofurán. “El veneno usado es letal para cualquier ser vivo”, graficó.

En tanto, según el parte de prensa el veterinario Walter García destacó que los animales presentaban signos de envenenamiento por órganos fosforados y con la misma hora de muerte.

Rivas está acusado de malos tratos y actos de crueldad, además del uso de un tóxico peligroso para la vida.

También declaró el policía Michael Barrera, que rastreo la ubicación del celular de Rivas el sábado 1º de marzo de 2025 y las combinó con las imágenes de las cámaras de seguridad de la rotonda de ruta 7 de acceso al barrio.

Según su informe, a las 14.14 el imputado salió de La Isla rumbo al casco urbano de Rawson en su Fiat Palio. Pero a las 21.20 regresó al predio. Usaba la misma ropa que se ve en el video que grabó Alan Martini, dueño de “Manija”, donde Rivas arroja un objeto al terreno de su vecino. Ya por la noche, parte rumbo a Esquel.

Este testimonio ubica al acusado en el lugar de los hechos y coincide con el relato de Paula Fuseneco, la pareja de Martini que la noche de ese sábado lo vio en el barrio cuando los perros no aparecían.

El debate sigue este miércoles a las 8. Ante la jueza Eve Ponce terminarán de declarar los testigos de la Fiscalía y del querellante Romano Cominetti. El jueves será el turno de los testigos del defensor público Pablo Sánchez.

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04 AGO 2026 - 18:37

La ristra de chorizos que envenenó a los perros “Manija”, “Lupe” y “Samy” tenía una concentración de carbofurán 20 veces mayor a la mínima necesaria para envenenar y matar a cualquier ser vivo.

El dato lo confirmaron el bioquímico Germán Florio, del Equipo Técnico Multidisciplinario de la Procuración General del Chubut, y Alejandro Fernández, director del SENASA. Ambos declararon en el juicio oral y público contra Carlos Rivas, acusado de atentar contra las tres mascotas en el barrio La Isla de Rawson.
Ambos coincidieron en que la gran cantidad de veneno hallado en las muestras demuestra la intencionalidad de contaminar la carne para dársela a las mascotas.

Ante la consulta de la fiscal Florencia Gómez en la sala de audiencias en la capital, Florio explicó que recibió las muestras biológicas extraídas de los cuerpos para realizar pericias bioquímicas, algunas enviadas a laboratorios de mayor complejidad, como en La Plata.

El profesional dio cuenta de los efectos del veneno en el organismo de los perros, además de los riesgos colaterales y el manejo peligroso del carbofurán. “El veneno usado es letal para cualquier ser vivo”, graficó.

En tanto, según el parte de prensa el veterinario Walter García destacó que los animales presentaban signos de envenenamiento por órganos fosforados y con la misma hora de muerte.

Rivas está acusado de malos tratos y actos de crueldad, además del uso de un tóxico peligroso para la vida.

También declaró el policía Michael Barrera, que rastreo la ubicación del celular de Rivas el sábado 1º de marzo de 2025 y las combinó con las imágenes de las cámaras de seguridad de la rotonda de ruta 7 de acceso al barrio.

Según su informe, a las 14.14 el imputado salió de La Isla rumbo al casco urbano de Rawson en su Fiat Palio. Pero a las 21.20 regresó al predio. Usaba la misma ropa que se ve en el video que grabó Alan Martini, dueño de “Manija”, donde Rivas arroja un objeto al terreno de su vecino. Ya por la noche, parte rumbo a Esquel.

Este testimonio ubica al acusado en el lugar de los hechos y coincide con el relato de Paula Fuseneco, la pareja de Martini que la noche de ese sábado lo vio en el barrio cuando los perros no aparecían.

El debate sigue este miércoles a las 8. Ante la jueza Eve Ponce terminarán de declarar los testigos de la Fiscalía y del querellante Romano Cominetti. El jueves será el turno de los testigos del defensor público Pablo Sánchez.