El gobernador Nacho Torres envió a la Legislatura de Chubut el Proyecto de Ley N° 109/26, que propone establecer un nuevo régimen para determinados permisos de pesca artesanal y habilitar que embarcaciones actualmente asignadas a la Zona IV, correspondiente a Caleta Córdova, puedan solicitar su traslado a la Zona III, donde se encuentra Camarones.
El cambio no será automático. La Secretaría de Pesca deberá evaluar cada solicitud y contar previamente con informes técnicos, biológicos, productivos y socioeconómicos. También deberá verificar que el titular del permiso cumpla con sus obligaciones legales, laborales, fiscales, administrativas y pesqueras.
Una vez autorizado el traslado, el permiso deberá permanecer en la nueva zona durante un mínimo de cinco años. El proyecto establece que durante ese período no podrá solicitarse otro cambio, salvo situaciones excepcionales.

Uno de los puntos que el Gobierno busca dejar expresamente establecido es que la modificación no implicará un aumento en la cantidad de permisos alcanzados por el régimen. Las embarcaciones, además, no podrán superar los 10,50 metros de eslora y tendrán un límite máximo de hasta 450 cajones por salida, de acuerdo con su capacidad de bodega.
Langostino, afuera
La iniciativa también fija restricciones específicas. Queda prohibida la pesca dirigida al langostino y el uso de tangones, redes langostineras u otras artes destinadas específicamente a esa pesquería. La eventual captura incidental quedará sujeta a límites que deberá establecer la autoridad de aplicación.
Para la merluza común se plantea el uso de artes selectivas y una luz de malla mínima de 120 milímetros en el copo o bolsa de la red, salvo que se autorice un sistema técnicamente equivalente. El proyecto toma como antecedente una prospección de merluza realizada en Camarones el año pasado.
El Gobierno sostiene que el objetivo es ordenar en una misma norma las condiciones de acceso, operación, movilidad y control de estos permisos y, al mismo tiempo, acompañar el desarrollo económico y laboral de Camarones, promoviendo el arraigo, los desembarques y el agregado de valor en la provincia.

Sin embargo, el cambio también genera interrogantes que deberán ser analizados durante el debate legislativo. Aunque no se incorporan nuevos permisos, sí se habilita una movilidad que hasta ahora no estaba contemplada de la misma manera, permitiendo que permisos de una zona puedan pasar a otra durante períodos prolongados.
La duda es cómo impactará esa posibilidad sobre los pescadores que actualmente desarrollan su actividad en Camarones y sobre el equilibrio entre los distintos actores de la pesca artesanal.
En los hechos, la reforma puede beneficiar a los titulares de permisos de Caleta Córdova que consigan autorización para trasladar su operatoria y acceder durante al menos cinco años a los recursos y condiciones productivas de la zona de Camarones.
El gobernador Nacho Torres envió a la Legislatura de Chubut el Proyecto de Ley N° 109/26, que propone establecer un nuevo régimen para determinados permisos de pesca artesanal y habilitar que embarcaciones actualmente asignadas a la Zona IV, correspondiente a Caleta Córdova, puedan solicitar su traslado a la Zona III, donde se encuentra Camarones.
El cambio no será automático. La Secretaría de Pesca deberá evaluar cada solicitud y contar previamente con informes técnicos, biológicos, productivos y socioeconómicos. También deberá verificar que el titular del permiso cumpla con sus obligaciones legales, laborales, fiscales, administrativas y pesqueras.
Una vez autorizado el traslado, el permiso deberá permanecer en la nueva zona durante un mínimo de cinco años. El proyecto establece que durante ese período no podrá solicitarse otro cambio, salvo situaciones excepcionales.

Uno de los puntos que el Gobierno busca dejar expresamente establecido es que la modificación no implicará un aumento en la cantidad de permisos alcanzados por el régimen. Las embarcaciones, además, no podrán superar los 10,50 metros de eslora y tendrán un límite máximo de hasta 450 cajones por salida, de acuerdo con su capacidad de bodega.
Langostino, afuera
La iniciativa también fija restricciones específicas. Queda prohibida la pesca dirigida al langostino y el uso de tangones, redes langostineras u otras artes destinadas específicamente a esa pesquería. La eventual captura incidental quedará sujeta a límites que deberá establecer la autoridad de aplicación.
Para la merluza común se plantea el uso de artes selectivas y una luz de malla mínima de 120 milímetros en el copo o bolsa de la red, salvo que se autorice un sistema técnicamente equivalente. El proyecto toma como antecedente una prospección de merluza realizada en Camarones el año pasado.
El Gobierno sostiene que el objetivo es ordenar en una misma norma las condiciones de acceso, operación, movilidad y control de estos permisos y, al mismo tiempo, acompañar el desarrollo económico y laboral de Camarones, promoviendo el arraigo, los desembarques y el agregado de valor en la provincia.

Sin embargo, el cambio también genera interrogantes que deberán ser analizados durante el debate legislativo. Aunque no se incorporan nuevos permisos, sí se habilita una movilidad que hasta ahora no estaba contemplada de la misma manera, permitiendo que permisos de una zona puedan pasar a otra durante períodos prolongados.
La duda es cómo impactará esa posibilidad sobre los pescadores que actualmente desarrollan su actividad en Camarones y sobre el equilibrio entre los distintos actores de la pesca artesanal.
En los hechos, la reforma puede beneficiar a los titulares de permisos de Caleta Córdova que consigan autorización para trasladar su operatoria y acceder durante al menos cinco años a los recursos y condiciones productivas de la zona de Camarones.