Estudian a la ballena SEI, la nueva especie que visita Chubut

Tiene hábitos distintos a la ballena franca. Es un cetáceo poco conocido. Les están colocando rastreadores satelitales.

14 ABR 2024 - 12:36 | Actualizado 14 ABR 2024 - 12:55

Estudian el comportamiento de la ballena SEI, la nueva especie que visita el Golfo San Jorge. Mariano Coscarella, investigador y referente del proyecto Ballena SEI, explicó que la iniciativa surgió en 2017 a partir de una serie de avistajes en el Área Natural Protegida Punta del Marqués. Se decidió identificar las especies, su comportamiento y estacionalidad.

“Presentamos un proyecto a la Universidad y comenzamos a trabajar en un registro. La mayor parte de los avistajes correspondían a una única especie en una época del año, entre noviembre y junio e identificamos que se trataba de la ballena SEI”.

La especie es poco conocida, catalogada como “oceánica” y considerada en peligro de extinción. “Estudiamos un poco más, hicimos muestras de piel para hacer análisis genéticos para ver con qué otro stock del planeta estaban relacionadas e hicimos estudios de uso de hábitat y de estimaciones de abundancia junto a la Fuerza Aérea. Nos sorprendió la cantidad de animales que en la época de máximo había en la zona. Estimamos 2.600 en mayo, lo cual es muchísimo”.

Surgió el interés de documentalistas de National Geographic considerando “único” este fenómeno y financiando esta instancia del proyecto en la que se están colocando rastreadores satelitales que permitirán determinar el “uso” que las ballenas hacen del Golfo.

Coscarella diferenció a este tipo de ballena de la Franca que se observa en la zona del Golfo Nuevo. “Es bastante grande y es la tercera más larga que existe después de la Azul y la Fink. Su comportamiento es totalmente distinto, es otro tipo de animal y además está en contra temporada de la Franca que llega entre mayo y diciembre. La SEI está en la zona entre noviembre y diciembre hasta julio. Utiliza otra parte del litoral de la provincia y tiene aletas, pliegues en la garganta y que se alimenta haciendo estocadas, abriendo la boca con la garganta hinchada, algo que no sucede con la Franca”.

En cuanto a los objetivos del proyecto Ballena SEI, Coscarella planteó la necesidad de conocer cuántas son y si ese número es constante o se incrementa con el tiempo y qué vienen a hacer; hacia qué lugares se mueve y dónde tienen las crías. “Nos dimos cuenta que la cantidad de ballenas y de avistajes en los meses de máxima aparición de los animales podía llegar a ser utilizado como un atractivo turístico”.

Las ballenas llegan a la Costa Central del Golfo San Jorge, entre el sur de Caleta Olivia y el norte de Comodoro Rivadavia en un proceso del que se tienen registros desde hace 10 años. “En 2019 propusimos estudiar, puede haber registros pero a veces no alcanzaba para una investigación científica”.

Hasta 1930 se cazaba a estas especies por lo que se estima que a más de 90 años se están recuperando las poblaciones.

“Para eso –explicó a Jornada- hay que generar inversores privados dispuestos a arriesgar capital y conocer la reacción de los animales ante las embarcaciones para poder hacer avistajes que cumplan con la normativa de no molestar a los animales, ni hacer que se vayan del lugar”.

Se trabajará junto con los municipios de Comodoro Rivadavia y Rada Tilly; el Ministerio de Turismo de la Provincia y la Dirección de Fauna. “Queremos ayudar a la conservación de los cetáceos y mamíferos marinos en la zona a través de la ampliación de áreas protegidas”.

“No observamos conductas de apareamiento; ni crías chicas sino ejemplares juveniles. Las ballenas SEI pasan el 30% de su tiempo comiendo bogavantes o langostillas, un tipo de crustáceo abundante en la plataforma. También las vimos comer peces pequeños tipo cornalito pero no es lo más común”.

El equipo de National Geographic compuesto por 20 personas comenzó a trabajar en la zona el 31 de marzo y permanecerá hasta el 20 de abril. Restan siete rastreadores satelitales por colocar y se depende del clima debido al uso de lanchas, científicos y técnicos documentalistas.

14 ABR 2024 - 12:36

Estudian el comportamiento de la ballena SEI, la nueva especie que visita el Golfo San Jorge. Mariano Coscarella, investigador y referente del proyecto Ballena SEI, explicó que la iniciativa surgió en 2017 a partir de una serie de avistajes en el Área Natural Protegida Punta del Marqués. Se decidió identificar las especies, su comportamiento y estacionalidad.

“Presentamos un proyecto a la Universidad y comenzamos a trabajar en un registro. La mayor parte de los avistajes correspondían a una única especie en una época del año, entre noviembre y junio e identificamos que se trataba de la ballena SEI”.

La especie es poco conocida, catalogada como “oceánica” y considerada en peligro de extinción. “Estudiamos un poco más, hicimos muestras de piel para hacer análisis genéticos para ver con qué otro stock del planeta estaban relacionadas e hicimos estudios de uso de hábitat y de estimaciones de abundancia junto a la Fuerza Aérea. Nos sorprendió la cantidad de animales que en la época de máximo había en la zona. Estimamos 2.600 en mayo, lo cual es muchísimo”.

Surgió el interés de documentalistas de National Geographic considerando “único” este fenómeno y financiando esta instancia del proyecto en la que se están colocando rastreadores satelitales que permitirán determinar el “uso” que las ballenas hacen del Golfo.

Coscarella diferenció a este tipo de ballena de la Franca que se observa en la zona del Golfo Nuevo. “Es bastante grande y es la tercera más larga que existe después de la Azul y la Fink. Su comportamiento es totalmente distinto, es otro tipo de animal y además está en contra temporada de la Franca que llega entre mayo y diciembre. La SEI está en la zona entre noviembre y diciembre hasta julio. Utiliza otra parte del litoral de la provincia y tiene aletas, pliegues en la garganta y que se alimenta haciendo estocadas, abriendo la boca con la garganta hinchada, algo que no sucede con la Franca”.

En cuanto a los objetivos del proyecto Ballena SEI, Coscarella planteó la necesidad de conocer cuántas son y si ese número es constante o se incrementa con el tiempo y qué vienen a hacer; hacia qué lugares se mueve y dónde tienen las crías. “Nos dimos cuenta que la cantidad de ballenas y de avistajes en los meses de máxima aparición de los animales podía llegar a ser utilizado como un atractivo turístico”.

Las ballenas llegan a la Costa Central del Golfo San Jorge, entre el sur de Caleta Olivia y el norte de Comodoro Rivadavia en un proceso del que se tienen registros desde hace 10 años. “En 2019 propusimos estudiar, puede haber registros pero a veces no alcanzaba para una investigación científica”.

Hasta 1930 se cazaba a estas especies por lo que se estima que a más de 90 años se están recuperando las poblaciones.

“Para eso –explicó a Jornada- hay que generar inversores privados dispuestos a arriesgar capital y conocer la reacción de los animales ante las embarcaciones para poder hacer avistajes que cumplan con la normativa de no molestar a los animales, ni hacer que se vayan del lugar”.

Se trabajará junto con los municipios de Comodoro Rivadavia y Rada Tilly; el Ministerio de Turismo de la Provincia y la Dirección de Fauna. “Queremos ayudar a la conservación de los cetáceos y mamíferos marinos en la zona a través de la ampliación de áreas protegidas”.

“No observamos conductas de apareamiento; ni crías chicas sino ejemplares juveniles. Las ballenas SEI pasan el 30% de su tiempo comiendo bogavantes o langostillas, un tipo de crustáceo abundante en la plataforma. También las vimos comer peces pequeños tipo cornalito pero no es lo más común”.

El equipo de National Geographic compuesto por 20 personas comenzó a trabajar en la zona el 31 de marzo y permanecerá hasta el 20 de abril. Restan siete rastreadores satelitales por colocar y se depende del clima debido al uso de lanchas, científicos y técnicos documentalistas.


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