Una pareja de Puerto Deseado construyó una casilla rodante para sus perros

10 ENE 2015 - 19:23 | Actualizado

Nazareno Gómez y su esposa Débora acoplaron a su vehículo una pequeña casilla rodante donde viajan cómodos sus dos mascotas.

"Siempre nos gustaron los perros, los respetamos y a la hora de viajar queremos que viajen seguros. Antes los llevábamos en el auto en el asiento de atrás con los cintos que vienen para perros llenos de almohadones y sus mantitas con su olor así no les resultaba tan estresante, pero luego optamos por la casilla rodante porque tenían la oportunidad de viajar sueltos y era más seguro por si pasaba algo ya que ellos podían salir solos del carro y no quedaban atados", comparte Nazareno.

El militar oriundo de Tandil que fue trasladado a Puerto Deseado, en Santa Cruz, explica que la rutina de un viaje con sus mascotas es detenerse cada 150 a 200 Km. para caminar y tomar agua, aunque "los perros ya están acostumbrados porque viajan desde que tenían 45 días".

Pese a lo estresante que puede resultar para los animales un largo viaje, Gómez aseguró que sus perros son felices, ya que cuando ven enganchar el carrito al auto "se ponen contentos y parece que quieren viajar".

A la hora de hablar de las condiciones de la casilla, el soldado señaló que "se hizo con el peso justo y balanceado para que en la ruta no vaya saltando y se le aplicó silicona en la unión de la chapa para minimizar los ruidos. Antes que lo usaran los perros, me subí primero y le dije a mi esposa que me lleve a dar una vuelta por la ruta para probarlo y todo estaba de maravillas", detalló.

Fuente: Tiempo Sur

10 ENE 2015 - 19:23

Nazareno Gómez y su esposa Débora acoplaron a su vehículo una pequeña casilla rodante donde viajan cómodos sus dos mascotas.

"Siempre nos gustaron los perros, los respetamos y a la hora de viajar queremos que viajen seguros. Antes los llevábamos en el auto en el asiento de atrás con los cintos que vienen para perros llenos de almohadones y sus mantitas con su olor así no les resultaba tan estresante, pero luego optamos por la casilla rodante porque tenían la oportunidad de viajar sueltos y era más seguro por si pasaba algo ya que ellos podían salir solos del carro y no quedaban atados", comparte Nazareno.

El militar oriundo de Tandil que fue trasladado a Puerto Deseado, en Santa Cruz, explica que la rutina de un viaje con sus mascotas es detenerse cada 150 a 200 Km. para caminar y tomar agua, aunque "los perros ya están acostumbrados porque viajan desde que tenían 45 días".

Pese a lo estresante que puede resultar para los animales un largo viaje, Gómez aseguró que sus perros son felices, ya que cuando ven enganchar el carrito al auto "se ponen contentos y parece que quieren viajar".

A la hora de hablar de las condiciones de la casilla, el soldado señaló que "se hizo con el peso justo y balanceado para que en la ruta no vaya saltando y se le aplicó silicona en la unión de la chapa para minimizar los ruidos. Antes que lo usaran los perros, me subí primero y le dije a mi esposa que me lleve a dar una vuelta por la ruta para probarlo y todo estaba de maravillas", detalló.

Fuente: Tiempo Sur