SOCIEDAD

Una ciudad con identidad y acento propio


Recuperar un suceso histórico que reconoce la identidad de una ciudad implica un buen ejercicio de memoria, muy saludable si lo que se pretende es la reconstrucción de hechos que con el tiempo pasan a formar parte de la costumbre de la gente.
15/09/2016 02:00

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Tan necesario como el alimento o el amor es la memoria; sin ella todo el esfuerzo del hombre se pierde o se repiten los errores que nos agobian impidiéndonos avanzar. Inclusive sin memoria somos presa fácil de los inescrupulosos que sostienen sus estandartes personales. Lo que debería ser un ejercicio cotidiano se torna extraordinario por imperio de las circunstancias que nos sorprenden distraídos y ocupados en otros menesteres.   
Es preciso, más allá de la crónica periodística y los cumplimientos anuales de la fecha venerada, rescatar los sucesos que son sostenidos por la memoria de sus habitantes. Hay cientos, miles de historias en Rawson dignas de ser contadas que nacieron por voluntad de su gente. Solo hace falta tomarlas de los memoriosos, aquellos que saben, recuerdan y son multitud a fin de otorgarles la dimensión que naturalmente poseen y de ese modo, evitar que sean presas del olvido. Es necesario redimensionar los acontecimientos ocurridos para que sus habitantes, es decir todos nosotros, los incorporemos a la identidad colectiva que distingue a toda comunidad.  
Puente del poeta
 
En el año 1889, las comunicaciones de la ciudad capital con el resto del Valle habían exigido a la comunidad rawsense la construcción de un puente de madera sobre el río Chubut. Un carpintero oriundo de Gales cuyo nombre era Griffith Griffiths, también conocido como el poeta “Gutyn Ebrill”, fue el encargado de llevar a cabo la tarea. 
Griffiths también fue el constructor del puente Hendre, del primer muelle de madera de la ciudad de Puerto Madryn y de las casas que se construyeron en Coronel Suárez para los galeses que emigraron del Valle al entonces paraje de Sauce Seco.
Presentó su proyecto del puente en el Eisteddfod de 1889 ganando el certamen en el rubro correspondiente y fue a partir de ese suceso que se dio inicio a la construcción de tan vital vía de comunicación. 
Tal circunstancia demuestra cómo a partir de un hecho cultural como lo es el certamen más importante de la colectividad galesa en el Chubut, arte y comunidad se encuentran en un punto común de su propia necesidad. Griffith Griffiths trabajó en las minas de pizarra de Pfestiniog, al norte de Gales. Llegó a la Argentina a los 54 años con mujer y cinco hijos. Fue el primer archidruida que hubo en territorio nacional. Desarrolló una intensa actividad poética y de prensa, escribiendo para los periódicos de su país de origen “Herald Gymraeg” (Heraldo galés),“Faner” (Bandera), haciéndolo también para “Y Draffod” el único existente en la colonia. Falleció en 1909. Hoy, el viejo puente de ingreso a Rawson lleva su nombre.#


Aniversario Rawson
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