Una teoría revoluciona la ciencia de los dinosaurios

Un trabajo publicado en la revista Nature cuestiona un origen único para los grandes reptiles, pero además plantea modificar la clasificación de los científicos utilizan para diferenciar a estos animales hace más de un siglo.

Nuevos conceptos. Según la nueva calificación, el Tyrannosaurus rex y el Estegosaurio tendrían mucho en común
28 MAR 2017 - 20:54 | Actualizado

Investigadores de la Universidad de Cambridge y el Museo de Historia Natural de Londres publicaron un trabajo que traza una hipótesis revolucionaria sobre el origen de los dinosaurios, pero además plantea una clasificación diferente a la que desde hace más de un siglo utilizan los paleontólogos.

Los científicos plantean que el árbol evolutivo de los dinosaurios que se utiliza hace aproximadamente 130 años debería ser revisado y modificado, aunque en el ámbito científico la publicación es tomada aún como una hipótesis y no como algo concreto.

Uno de los primeros puntos de la revolucionaria teoría es que los dinosaurios pudieron haber surgido en el desaparecido continente de Laurasia (compuesto por América del Norte, Europa y Asia) y no en la masa continental de Gondwana (América del Sur, África, Oceanía y Antártida) como se creía hasta ahora.

También sugiere que los primeros dinosaurios pudieron haber sido omnívoros, y no específicamente carnívoros o herbívoros como sus antepasados más conocidos.

Con todo, el aspecto más novedoso de la publicación está relacionado con la reorganización de las actuales clasificaciones, ya que desde hace más de un siglo los dinosaurios se han clasificado en dos grupos principales: por un lado están los saurisquios, cuya estructura pélvica se asemeja a los reptiles y en la que se encuentran los terópodos “grandes carnívoros” y los saurópodos, herbívoros que se asientan sobre sus cuatro extremidades y tienen cuello y cola larga.

Y por el otro lado la tradicional clasificación menciona a los ornitisquios, donde la pelvis es similar a la de las aves y entre cuyos ejemplares más conocidos se encontraban el iguanodón o el tricerátops.

Sin embargo, la teoría de los científicos británicos establece un vínculo directo entre ornitisquios y los terópodos, de manera que los dos quedan agrupados en un grupo al que denominan Ornithoscelida.

El Doctor en paleontología Lucio Ibiricu, Investigador adjunto del CENPAT - Conicet, contó a FM Tiempo Puerto Madryn (99.1) que el trabajo - salió la semana pasada en la revista Nature, una de las más importantes a nivel científico, y todavía es una hipótesis, o una propuesta para cambiar cómo se clasifican los dinosaurios históricamente. Por más de 120 años se usó la clasificación actual y esta propone cambiarla, levemente”.

“Los dinosaurios se clasificaban en dos grandes grupos y este nuevo grupo que ellos proponen incluiría a los terópodos (grandes carnívoros) junto a los ornitisquios, que son los que tienen la cadera como un ave”, explicó Ibiricu, quien expresó que más allá de ser una publicación formal, “hay que ver que es una hipótesis, ver si la comunidad científica lo termina de aceptar o si aparece otro paper que esté de acuerdo o no esté de acuerdo”.

El Dr. Ibiricu contó que “el trabajo se basa principalmente en un estudio filogenético” sobre el árbol evolutivo de los dinosaurios, “donde se ponen las características de los huesos de todos los dinosaurios, se ven y estudian, para determinar la probabilidad o relación de parentesco entre dinosaurios”.

Un dato destacado es que el software utilizado para realizar este estudio -se llama TNT- fue desarrollado entre otros por un investigador argentino, pero además la propia investigación se realizó en parte con fósiles hallados en territorio argentino como parte de un trabajo global.

En cuanto a la validación del artículo publicado, Ibiricu explicó que es habitual que “el científico manda un trabajo a publicar, el editor que agarra tu trabajo lo manda a revisores, que son de la temática, ellos dan su opinión sobre el trabajo, y el editor acepta o no el artículo, es decir que pasó varios filtros; pero de cualquier manera está titulado como una hipótesis, es decir que es algo que se propone, y hay que ver ahora si la comunidad científica lo acepta, lo usa, hay que ver si hay otro trabajo que proponga lo contrario, pero esto es ciencia, es debate de ideas, y en este caso es un trabajo reciente y habrá que esperar a ver qué pasa”.

Las más leídas

Nuevos conceptos. Según la nueva calificación, el Tyrannosaurus rex y el Estegosaurio tendrían mucho en común
28 MAR 2017 - 20:54

Investigadores de la Universidad de Cambridge y el Museo de Historia Natural de Londres publicaron un trabajo que traza una hipótesis revolucionaria sobre el origen de los dinosaurios, pero además plantea una clasificación diferente a la que desde hace más de un siglo utilizan los paleontólogos.

Los científicos plantean que el árbol evolutivo de los dinosaurios que se utiliza hace aproximadamente 130 años debería ser revisado y modificado, aunque en el ámbito científico la publicación es tomada aún como una hipótesis y no como algo concreto.

Uno de los primeros puntos de la revolucionaria teoría es que los dinosaurios pudieron haber surgido en el desaparecido continente de Laurasia (compuesto por América del Norte, Europa y Asia) y no en la masa continental de Gondwana (América del Sur, África, Oceanía y Antártida) como se creía hasta ahora.

También sugiere que los primeros dinosaurios pudieron haber sido omnívoros, y no específicamente carnívoros o herbívoros como sus antepasados más conocidos.

Con todo, el aspecto más novedoso de la publicación está relacionado con la reorganización de las actuales clasificaciones, ya que desde hace más de un siglo los dinosaurios se han clasificado en dos grupos principales: por un lado están los saurisquios, cuya estructura pélvica se asemeja a los reptiles y en la que se encuentran los terópodos “grandes carnívoros” y los saurópodos, herbívoros que se asientan sobre sus cuatro extremidades y tienen cuello y cola larga.

Y por el otro lado la tradicional clasificación menciona a los ornitisquios, donde la pelvis es similar a la de las aves y entre cuyos ejemplares más conocidos se encontraban el iguanodón o el tricerátops.

Sin embargo, la teoría de los científicos británicos establece un vínculo directo entre ornitisquios y los terópodos, de manera que los dos quedan agrupados en un grupo al que denominan Ornithoscelida.

El Doctor en paleontología Lucio Ibiricu, Investigador adjunto del CENPAT - Conicet, contó a FM Tiempo Puerto Madryn (99.1) que el trabajo - salió la semana pasada en la revista Nature, una de las más importantes a nivel científico, y todavía es una hipótesis, o una propuesta para cambiar cómo se clasifican los dinosaurios históricamente. Por más de 120 años se usó la clasificación actual y esta propone cambiarla, levemente”.

“Los dinosaurios se clasificaban en dos grandes grupos y este nuevo grupo que ellos proponen incluiría a los terópodos (grandes carnívoros) junto a los ornitisquios, que son los que tienen la cadera como un ave”, explicó Ibiricu, quien expresó que más allá de ser una publicación formal, “hay que ver que es una hipótesis, ver si la comunidad científica lo termina de aceptar o si aparece otro paper que esté de acuerdo o no esté de acuerdo”.

El Dr. Ibiricu contó que “el trabajo se basa principalmente en un estudio filogenético” sobre el árbol evolutivo de los dinosaurios, “donde se ponen las características de los huesos de todos los dinosaurios, se ven y estudian, para determinar la probabilidad o relación de parentesco entre dinosaurios”.

Un dato destacado es que el software utilizado para realizar este estudio -se llama TNT- fue desarrollado entre otros por un investigador argentino, pero además la propia investigación se realizó en parte con fósiles hallados en territorio argentino como parte de un trabajo global.

En cuanto a la validación del artículo publicado, Ibiricu explicó que es habitual que “el científico manda un trabajo a publicar, el editor que agarra tu trabajo lo manda a revisores, que son de la temática, ellos dan su opinión sobre el trabajo, y el editor acepta o no el artículo, es decir que pasó varios filtros; pero de cualquier manera está titulado como una hipótesis, es decir que es algo que se propone, y hay que ver ahora si la comunidad científica lo acepta, lo usa, hay que ver si hay otro trabajo que proponga lo contrario, pero esto es ciencia, es debate de ideas, y en este caso es un trabajo reciente y habrá que esperar a ver qué pasa”.


NOTICIAS RELACIONADAS