Sigue sin novedades la búsqueda de dos hombres en la zona montañosa de Cholila cerca del límite con Chile, cuya desaparición data de antes de Semana Santa. Distintas fuerzas de la región con hombres, equipamiento y hasta perros rastreadores de la Policía, trabajan incansablemente para encontrar a Genaro Calfullanca y su hijo Wilson Cristian Calfullanca.
Sin noticias
Se han hecho rastrillajes por distintas áreas de esa región, con una geografía compleja para movilizarse, y las recorridas comprenden espejos lacustres, cañadones y cerros. Pero no hay noticias, y así lo indicó ayer a Jornada el fiscal de la jurisdicción de El Hoyo, Oscar Oro, confirmando que continúan trabajando en zona de Cholila la Policía y otras fuerzas vivas como bomberos y Defensa Civil y otras, con el objetivo de ubicar a los desaparecidos.
En su traslado a Cholila el funcionario del Ministerio Público Fiscal se reunió con el intendente Héctor Miguel Castro y familiares de Calfullanca, para evaluar la búsqueda y tratar de manejar nuevos datos que pudieran orientar en la tarea. Pero “lamentablemente no hay ninguna novedad”, agregó.
Especulación
Respecto de hipótesis de las desapariciones, el doctor Oscar Oro consideró que manejan todas incluso a riesgo de que ninguna se dé, y aseveró que se pueden pensar muchas cosas y en última instancia lo peor. Para el fiscal, si se hubieran fugado del campo en el que trabajarían contratados, no tiene sentido, como tampoco lo tiene que no quieran declarar en una audiencia en los Tribunales de Esquel donde se ventila una causa de disputa de tierras, porque no son determinantes en el litigio. Otra suposición podría ser que cruzaron a Chile, pero no tendría sustento concreto esa hipótesis, por eso no se descarta nada por más que sean ideas con poca fuerza. Su reflexión es que el tema es desconcertante.
Todo un misterio
Recordemos que Genaro Calfullanca y su hijo Wilson Cristian, desaparecieron antes de Semana Santa. Habían sido contratados por el dueño de un campo en una parte montañosa cercana al límite con Chile, para realizar tareas rurales, y se perdió todo dato de ellos a la fecha, a pesar de que fue encontrada la carpa armada para acampar, con los elementos que llevaron, constituyendo todo un misterio. La falta de padre e hijo la notó la policía cuando el miércoles de la semana pasada fueron a verlo con el fin de citarlos a comparecer ante la Justicia de Esquel.
La desaparición preocupa mucho a los familiares que están permanentemente colaborando con las fuerzas de rastrillaje junto a baqueanos, en las márgenes del río Tigre, el lago Cholila, en mallines y otros accidentes geográficos de esa región. Las variables que tienen para el trabajo de búsqueda es a caballo, caminando, en camionetas 4x4 o en gomones cuando se trata de espejos lacustres.
El paraje donde debían trabajar Genaro Calfullanca y su hijo Wilson Cristian, está ubicado a 40 kilómetros aproximadamente del casco urbano de Cholila, cerca de la frontera chilena, y se destaca que además hay un sendero precario hacia las cascadas del Vududahue, en plena selva valdiviana, donde se conocen noticias de extravío de turistas dedicados a escaladas y caminatas por sitios dificultosos.
Sigue sin novedades la búsqueda de dos hombres en la zona montañosa de Cholila cerca del límite con Chile, cuya desaparición data de antes de Semana Santa. Distintas fuerzas de la región con hombres, equipamiento y hasta perros rastreadores de la Policía, trabajan incansablemente para encontrar a Genaro Calfullanca y su hijo Wilson Cristian Calfullanca.
Sin noticias
Se han hecho rastrillajes por distintas áreas de esa región, con una geografía compleja para movilizarse, y las recorridas comprenden espejos lacustres, cañadones y cerros. Pero no hay noticias, y así lo indicó ayer a Jornada el fiscal de la jurisdicción de El Hoyo, Oscar Oro, confirmando que continúan trabajando en zona de Cholila la Policía y otras fuerzas vivas como bomberos y Defensa Civil y otras, con el objetivo de ubicar a los desaparecidos.
En su traslado a Cholila el funcionario del Ministerio Público Fiscal se reunió con el intendente Héctor Miguel Castro y familiares de Calfullanca, para evaluar la búsqueda y tratar de manejar nuevos datos que pudieran orientar en la tarea. Pero “lamentablemente no hay ninguna novedad”, agregó.
Especulación
Respecto de hipótesis de las desapariciones, el doctor Oscar Oro consideró que manejan todas incluso a riesgo de que ninguna se dé, y aseveró que se pueden pensar muchas cosas y en última instancia lo peor. Para el fiscal, si se hubieran fugado del campo en el que trabajarían contratados, no tiene sentido, como tampoco lo tiene que no quieran declarar en una audiencia en los Tribunales de Esquel donde se ventila una causa de disputa de tierras, porque no son determinantes en el litigio. Otra suposición podría ser que cruzaron a Chile, pero no tendría sustento concreto esa hipótesis, por eso no se descarta nada por más que sean ideas con poca fuerza. Su reflexión es que el tema es desconcertante.
Todo un misterio
Recordemos que Genaro Calfullanca y su hijo Wilson Cristian, desaparecieron antes de Semana Santa. Habían sido contratados por el dueño de un campo en una parte montañosa cercana al límite con Chile, para realizar tareas rurales, y se perdió todo dato de ellos a la fecha, a pesar de que fue encontrada la carpa armada para acampar, con los elementos que llevaron, constituyendo todo un misterio. La falta de padre e hijo la notó la policía cuando el miércoles de la semana pasada fueron a verlo con el fin de citarlos a comparecer ante la Justicia de Esquel.
La desaparición preocupa mucho a los familiares que están permanentemente colaborando con las fuerzas de rastrillaje junto a baqueanos, en las márgenes del río Tigre, el lago Cholila, en mallines y otros accidentes geográficos de esa región. Las variables que tienen para el trabajo de búsqueda es a caballo, caminando, en camionetas 4x4 o en gomones cuando se trata de espejos lacustres.
El paraje donde debían trabajar Genaro Calfullanca y su hijo Wilson Cristian, está ubicado a 40 kilómetros aproximadamente del casco urbano de Cholila, cerca de la frontera chilena, y se destaca que además hay un sendero precario hacia las cascadas del Vududahue, en plena selva valdiviana, donde se conocen noticias de extravío de turistas dedicados a escaladas y caminatas por sitios dificultosos.