Cercas electrificadas para resguardar la seguridad domiciliaria

En la práctica y ante casos considerados extremos, donde la seguridad de una vivienda ya ha sido doblegada, la instalación de cercas electrificadas perimetrales representan un último refuerzo, casi extremo.

19 MAY 2013 - 20:17 | Actualizado

No es un método novedoso y tiene su antecedente en las zonas rurales, con el uso del boyero eléctrico utilizado, desde hace décadas especialmente en la Pampa húmeda y la precordillera en lugares denominados de “apotreramiento”.

Los elementos y materiales se producen hoy en el país y el sistema se ha ido enriqueciendo con la incorporación de tecnología aplicada en función de “mejorar” la prestación. Se incorporó una alarma al electrificador y ante el contacto con el hilo conductor, se detona produciéndose una descarga eléctrica de entre 7 mil 500 y 10 mil voltt, considerada no leal pero sí, disuasiva. Otras herramientas adicionales se agregaron en la práctica y a requirimiento de los usuarios que instalaron: se puede activar y desactivar mediante un control remoto; con un disparador telefónico y a través de un back up vía celular.

La instalación bajo normas internacionales se realiza en domicilios, a una altura no inferior al 1,80 metros sobre rejas, muros y nunca por debajo de dicha altura inclinándose ligeramente las varillas. Se cubre por completo el límite del perímetro siempre dentro del mismo terreno. El cercado electrificado produce estadísticamente menores consecuencias jurídicas que los métodos caseros y convencionales como los vidrios cortados o los pinches que se colocan sobre los muros. “La descarga que hace cada un segundo no mata a nadie, pero puede frenar a un toro de mil kilos sin matarlo”, explicó Horacio Salgado, responsable técnico de la empresa Rotw3. “El que adquiere la cerca lamentablemente es alguien al que ya le entraron a robar un par de veces. Y que se encuentra en la disyuntiva de vender la casa o probar con éste sistema”.

La garantía del servicio es de un año y la instalación demanda alrededor de veinte días en un domicilio considerando que cada trabajo es personal y responde a los requerimientos de cada casa y sus detalles en cuanto a extensión, muros, rejas y tipos de techo; desniveles y presencias de escaleras. Cada perímetro queda cubierto y requiere de un anclaje diferente. Por ley debe exhibirse un cartel de advertencia cada diez metros o menos debiendo informar con fondo amarillo y letras negras la precaución de una cerca electrificada. “Ni más caro, ni mejor. El sistema es distinto por su capacidad de disuasión y de repeler ya que primero se tiene que flanquear un perímetro. La garantía de seguridad es del ciento por ciento. Tampoco hay límite de superficie a excepción de las zonas rurales por su extensión”.

Para instalar se utiliza acero trenzado y accesorios garantizados por el sistema de la alarma que no admite posibilidades de accidentes con niños y animales domésticos o aves, debido a que éstas no quedan en contacto con el suelo. El sistema integrado de seguridad perimetral cuenta con disparador telefónico que informa la activación de la alarma; una sirena con led y baliza interior. “Somos una alternativa más en materia de seguridad. Tenemos un servicio posventa y en el caso de terrenos como en el Cordon Forestal con mucha forestación ofrecemos mantenimiento, ir todas las veces hasta que quede en condiciones el sistema o quieran agregarse cosas gradualmente”, agregó Salgado quien reconoce haber instalados cercos en la mayoría de los barrios de la ciudad. Sectorizar es la consigna; preservando la estética de cada vivienda y sobre todo, aportándole a una familia la seguridad de que su ámbito no será violentado. Las cercas electrificadas representan un sistema personalísimo, de respuesta rápida y que a partir de su implementación en mayor escala, requiere ahora de un soporte legislativo que permita un mayor difusión y conocimiento. Como dato adicional se agrega que el sistema funciona las 24 horas y durante los 365 días del año y en caso de cortes de energía eléctrica, se cuenta con un sistema de soporte a batería que tiene hasta dos días de independencia. “En luz no se nota en la factura. No es un gasto extra ya que equivale a 500 miliamperes ó 0,5 amper. Tampoco le afecta el clima, lluvia ni tierra”.

19 MAY 2013 - 20:17

No es un método novedoso y tiene su antecedente en las zonas rurales, con el uso del boyero eléctrico utilizado, desde hace décadas especialmente en la Pampa húmeda y la precordillera en lugares denominados de “apotreramiento”.

Los elementos y materiales se producen hoy en el país y el sistema se ha ido enriqueciendo con la incorporación de tecnología aplicada en función de “mejorar” la prestación. Se incorporó una alarma al electrificador y ante el contacto con el hilo conductor, se detona produciéndose una descarga eléctrica de entre 7 mil 500 y 10 mil voltt, considerada no leal pero sí, disuasiva. Otras herramientas adicionales se agregaron en la práctica y a requirimiento de los usuarios que instalaron: se puede activar y desactivar mediante un control remoto; con un disparador telefónico y a través de un back up vía celular.

La instalación bajo normas internacionales se realiza en domicilios, a una altura no inferior al 1,80 metros sobre rejas, muros y nunca por debajo de dicha altura inclinándose ligeramente las varillas. Se cubre por completo el límite del perímetro siempre dentro del mismo terreno. El cercado electrificado produce estadísticamente menores consecuencias jurídicas que los métodos caseros y convencionales como los vidrios cortados o los pinches que se colocan sobre los muros. “La descarga que hace cada un segundo no mata a nadie, pero puede frenar a un toro de mil kilos sin matarlo”, explicó Horacio Salgado, responsable técnico de la empresa Rotw3. “El que adquiere la cerca lamentablemente es alguien al que ya le entraron a robar un par de veces. Y que se encuentra en la disyuntiva de vender la casa o probar con éste sistema”.

La garantía del servicio es de un año y la instalación demanda alrededor de veinte días en un domicilio considerando que cada trabajo es personal y responde a los requerimientos de cada casa y sus detalles en cuanto a extensión, muros, rejas y tipos de techo; desniveles y presencias de escaleras. Cada perímetro queda cubierto y requiere de un anclaje diferente. Por ley debe exhibirse un cartel de advertencia cada diez metros o menos debiendo informar con fondo amarillo y letras negras la precaución de una cerca electrificada. “Ni más caro, ni mejor. El sistema es distinto por su capacidad de disuasión y de repeler ya que primero se tiene que flanquear un perímetro. La garantía de seguridad es del ciento por ciento. Tampoco hay límite de superficie a excepción de las zonas rurales por su extensión”.

Para instalar se utiliza acero trenzado y accesorios garantizados por el sistema de la alarma que no admite posibilidades de accidentes con niños y animales domésticos o aves, debido a que éstas no quedan en contacto con el suelo. El sistema integrado de seguridad perimetral cuenta con disparador telefónico que informa la activación de la alarma; una sirena con led y baliza interior. “Somos una alternativa más en materia de seguridad. Tenemos un servicio posventa y en el caso de terrenos como en el Cordon Forestal con mucha forestación ofrecemos mantenimiento, ir todas las veces hasta que quede en condiciones el sistema o quieran agregarse cosas gradualmente”, agregó Salgado quien reconoce haber instalados cercos en la mayoría de los barrios de la ciudad. Sectorizar es la consigna; preservando la estética de cada vivienda y sobre todo, aportándole a una familia la seguridad de que su ámbito no será violentado. Las cercas electrificadas representan un sistema personalísimo, de respuesta rápida y que a partir de su implementación en mayor escala, requiere ahora de un soporte legislativo que permita un mayor difusión y conocimiento. Como dato adicional se agrega que el sistema funciona las 24 horas y durante los 365 días del año y en caso de cortes de energía eléctrica, se cuenta con un sistema de soporte a batería que tiene hasta dos días de independencia. “En luz no se nota en la factura. No es un gasto extra ya que equivale a 500 miliamperes ó 0,5 amper. Tampoco le afecta el clima, lluvia ni tierra”.