El grave episodio, que no pasó a mayores afortunadamente, se produjo alrededor de la 1,40 de ayer, cuando el interno identificado como Ricardo Oyarzo de 18 años de edad, prendió fuego una parte del colchón que se hallaba en su calabozo y lo arrojó violentamente en el pasillo de la dependencia policial a raíz que se hallaba molesto porque no se lo trasladaba a otro centro de detención.
Al iniciarse las llamas, efectivos de esa comisaría intervinieron de manera inmediata a los efectos de extinguir el foco ígneo, cosa que finalmente sucedió.
El grave episodio, que no pasó a mayores afortunadamente, se produjo alrededor de la 1,40 de ayer, cuando el interno identificado como Ricardo Oyarzo de 18 años de edad, prendió fuego una parte del colchón que se hallaba en su calabozo y lo arrojó violentamente en el pasillo de la dependencia policial a raíz que se hallaba molesto porque no se lo trasladaba a otro centro de detención.
Al iniciarse las llamas, efectivos de esa comisaría intervinieron de manera inmediata a los efectos de extinguir el foco ígneo, cosa que finalmente sucedió.