#crimen
Ayer se concretó la audiencia de alegatos finales en el juicio por el homicidio del marino Hugo Molina Escobar acontecido la madrugada del 29 de abril de 2018.
Un joven de 22 años fue detenido como sospechoso de haber participado en el crimen del pizzero Adrián Albanese, ocurrido el pasado 21 de julio en la localidad bonaerense de Banfield, en la zona sur del conurbano.
Tenía 54 años y encontrado por su hijo y compañeros de trabajo. En el lugar no hay indicios de robo.
La víctima fue apuñalada el 9 de junio en Puerto Madryn, pero murió días después. Su pareja fue acusada por el hecho, pero ahora un hijo de la mujer reconoció ser el autor del homicidio y quedó detenido.
Una mujer de 102 años de edad es sospechosa por las autoridades de haber matado a su compañera de cuarto en un asilo de ancianos en Francia. La víctima fue hallada el pasado sábado a la medianoche con signos de asfixia.
Lola Chomnalez, asesinada en 2014 en el balneario uruguayo de Barra de Valizas, trató de escapar corriendo de sus asesinos, fue alcanzada, herida con un arma blanca y golpeada en la cabeza para finalmente morir asfixiada cuando, ante sus probables pedidos de auxilio, le apretaron la cara contra la arena, según la mecánica de muerte descripta por la jueza.
El único detenido como copartícipe del crimen de la adolescente argentina Lola Chomnalez, cometido en 2014 en el balneario uruguayo de Barra de Valizas, fue procesado este miércoles con prisión preventiva, informaron fuentes judiciales.
La dueña del local comercial donde el 30 de mayo de 2018 fue ultimado Bruno Suárez también sostuvo que el acusado sonreía de manera burlona tras el ataque a balazos.
Juan José Navarro Cádiz, quien está acusado de ser quien baleó al diputado nacional Héctor Olivares y mató a Miguel Yadón a metros del Congreso Nacional reconoció que él estuvo en el auto que quedó filmado por las cámaras de seguridad, pero aseguró que no disparó contra las víctimas.
Se trata de la persona sindicada como autor del crimen del ciudadano chileno Cristopher Rodrigo Penno Cabrera. El hecho ocurrió el pasado martes en esa urbe petrolera.
Un zapatero de 49 años fue asesinado de un balazo por la espalda por dos motochorros que pretendieron robarle una mochila cuando bajaba del colectivo en dirección a su casa, en Gregorio de Laferrere, y los investigadores trataban de dar con los delincuentes.
Un individuo al que le habían otorgado la prisión domiciliaria a pesar de ser el único imputado del homicidio de Mario Sergio Quevedo en Comodoro Rivadavia, fue declarado en rebeldía y se pidió su captura nacional e internacional al no presentarse a las audiencias programadas por el crimen sucedido el 26 de febrero y no hallarse en el lugar donde se encontraba con la medida coercitiva mencionada.
El joven fue declarado culpable del crimen de Carlos Fabián Manduca, un diariero y policía retirado que fue asesinado en abril de 2018 de un tiro en la cabeza al resistirse a un asalto en Caseros, y la pena que deberá cumplir se le dictará luego de que pase un año alojado en un instituto de menores.
El Ministerio Público Fiscal de la ciudad petrolera indicó que se encuentran investigando un abuso sexual agravado y por otro lado el homicidio de un vecino.
Ocurrió en 2017 y la víctima recibió dos disparos en el pecho. Para el fiscal Daniel Báez se trató de “un ajuste de cuentas”.El imputado es Diego Matías Arévalo.
La víctima tenía 48 años y recibió un disparo por la espalda. Otro hombre tiene una lesión en la médula pero está fuera de peligro. Realizan allanamientos en el lugar.
El acusado declaró y sugirió que quiso hacerle un corte en la cara, pero que en ese momento el anciano hizo un movimiento y la herida terminó cortándole el cuello. Estará preso un mes en la Comisaría de José de San Martín.
Se trata de Juan Fernando Ojeda, que tenía un amplio prontuario delictivo que incluye un homicidio en 2012 en Comodoro Rivadavia, encubrimiento, robos y que se encontraba prófugo de la Justicia desde 2016.
Un joven de 24 años fue asesinado a balazos este martes en el partido bonaerense de La Matanza tras intentar resistir el robo de su celular. "Yo le enseñé a mi hijo a trabajar no a robar. Yo tengo tres trabajos porque el día de mañana quería dejarle algo y quería que la vida le fuese más leve de lo que me fue a mi", comentó su padre.
El hombre no tenía antecedentes penales condenatorios. Habitaba un monoambiente y al momento del ataque estaba durmiendo. Un amigo pernoctaba en la misma sala. Hay muy pocos testigos. Buscan establecer si los atacantes fueron 3 personas y si se fugaron en un automóvil.