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Otro round entre la prensa y un Trump ausente en una Cena Anual


Con la notable ausencia del presidente de Estados Unidos, la tradicional cena de los corresponsales de la Casa Blanca se realizó en Washington y la conductora fue Michelle Wolf, una comediante que fue implacable y ácida con el gobierno y no dejó tema sin tocar: pasó de la pornostar Stormy Daniels al Rusiagate y el movimiento feminista #Metoo.
29/04/2018 14:55

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Wolf, comediante del programa The Daily Show, sorprendió a los invitados con un discurso arriesgado que destripó a los miembros del gobierno de Trump, algunos de los cuales estaban en la sala, y convirtió el encuentro anual de Washington con la prensa en un verdadero tiro al blanco contra el gobierno.

Por segunda vez consecutiva, Trump no fue a la cita anual con la prensa. Esta vez eligió viajar a un acto en Detroit y criticar desde allí a los periodistas en Twitter: "Fue un gran aburrimiento".

“¿Es esto mejor que esa farsa de la cena de los corresponsales de la Casa Blanca en Washington? ¿Esto es más divertido?”, preguntó Trump en el acto en Detroit y su público respondió con vítores.

“Podría estar allí esta noche, sonriendo, como si me gustara dónde me están pegando, golpe tras golpe. Esa gente, lo odian a uno... y uno tiene que sonreír. Si uno no sonríe, dicen: ‘Estuvo terrible, no pudo aceptarlo’. Y si uno sonríe, dicen: ‘¿De qué se reía?’”

Sin embargo, la cena no pasó desapercibida.

La comediante a cargo de la conducción comenzó su presentación con chistes ácidos sobre el abogado de Trump y el dinero que le pagó a una actriz porno que supuestamente tuvo un encuentro sexual con el mandatario antes de asumir.

“Es el 2018 y soy mujer, así que no me puedes callar -bromeó Wolf- a menos que hagas que Michael Cohen me transfiera 130.000 dólares”.

Wolf fue picante, generó algunas incomodidades y les recordó a los 3.000 comensales en el hotel Hilton: "Estoy aquí para hacer bromas, no tengo agenda, no estoy tratando de lograr algo, así que la gente del Congreso debería sentirse como en casa".

Sobre Trump buscó una nueva forma de criticarlo: su patrimonio neto.

"Señor presidente, no creo que sea muy rico. Puede ser rico en Idaho, pero en Nueva York, sólo está bien", bromeó.

Con la secretaria de prensa de Trump, Sarah Sanders, quien estaba sentada al lado suyo, fue aún más ácida. Se burló de su credibilidad, de su apariencia y de sus raíces sureñas. Incluso la comparó con el cruel personaje de la Tía Lydia, que interpreta la actriz Anne Dowd en la serie 'El cuento de la criada.

"Realmente me gusta Sarah. Creo que es muy ingeniosa, pero incendia los hechos y luego usa esa ceniza para maquillar un ojo ahumado perfecto.

Como si hubiera nacido con eso, tal vez sean mentiras. Probablemente sean mentiras", dijo, mientras Sanders la miraba pétrea y adusta.

También habló de Ivanka Trump.

"Se suponía que era una defensora de las mujeres, pero resultó ser tan útil para las mujeres como una caja vacía de tampones. Ella no no hizo nada para satisfacer a las mujeres. Así que supongo, de tal palo, tal astilla", sentenció.

La oposición demócrata también recibió algunos golpes.

"Es difícil ironizar sobre ustedes porque no hacen nada", resumió la comediante.

Wolf repartió comentarios ácidos a todos los sectores políticos y también a la prensa, la gran estrella de la noche.

"Están obsesionados con Trump. Como si hubieran salido con él. Actúan como si lo odiaran, pero realmente están enamorados de él. Ayudaron a crear este monstruo y ahora se están beneficiando de él", lanzó.

"Ustedes están obsesionados, pero la verdad es que los ayudó a vender más diarios y libros", remató la cómica, que tuvo varios defensores en las redes sociales y otro tanto de críticas, sobre todo al seno del gobierno.


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