ECONOMÍA

Empresarios reconocen la delicada situación de Sedamil en Trelew, pero confían en la recuperación


Aseguran que el Parque Industrial está atravesando por un momento complicado. Aunque prevén que el tipo de cambio permitirá contener las importaciones y apuntan a la temporada de invierno 2019. Gremios alertan que el cierre de la planta en Buenos Aires pude incidir localmente.
11/11/2018 02:00

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Días atrás Diario Jornada dio a conocer el cierre de la planta de Sedamil en Buenos Aires, a través de la firma Tessicot, encargada de la confección. Fueron indemnizados alrededor de 350 trabajadores mediante el acuerdo de retiros voluntarios. Esto generó una importante incertidumbre sobre lo que podría ocurrir con la tintorería en Trelew, sobre todo con lo que significó a fines de 2017 el despido de todos los trabajadores en la hilandería.
La empresa a través de su gerente de Recursos Humanos, Víctor Curci, afirmó que en principio no había planeada ninguna desvinculación o achicamiento en la planta del Parque Industrial. Sin embargo, reconocieron que el fin del ala de confección en Capital Federal no es un buen síntoma y “todo puede influir, ya que no están aislados, son parte de un Grupo”.
Los motivos para cerrar definitivamente en Buenos Aires fueron debido “al mercado complicado por la situación económica general y razones propias del negocio, donde hay momentos de mayor y menor conveniencia de las empresas, así como los proveedores y hay decisiones que repercuten y en este caso y lamentablemente de forma negativa”.
Esto no varía mucho respecto a lo que se vive en Trelew. Con una fuerte baja de la producción ante un consumo interno estancado y suspensiones del personal que se matendrán hasta fines de año, cuando empiece el receso vacacional. Mientras tanto, llegarán los Repro para ayudar a la empresa a pagar los salarios de los trabajadores.
En el sector empresarial vinculado a las textiles sintéticas, aseguran que se vive un momento “complicado y delicado”. Ya este suplemento había anticipado en ediciones anteriores que empresas de las consideradas pesadas iban a atravesar por momentos difíciles este año. Lo que atraviesa Sedamil es uno de los síntomas.
Sin embargo, hoy están puestas todas las fichas en la reversión del tipo de cambio. Que el encarecimiento del dólar neutralice la entrada de importaciones. Y que el stock acumulado comience a venderse. La principal apuesta será la temporada de invierno del año que viene, y eso debería sentirse con mayor producción en el primer trimestre del año que viene.
“Antes de la devaluación entró mucha mercadería importada, todavía está, pero se va consumiendo y hoy no se está importando tanto. Pero el problema es que nadie compra”. De todos modos razonan que “vestirte te tenés que vestir”.
“Todos apuntan a una reactivación. Piensan que por esa fecha no habrá tanto stock y la demanda para productos nacionales no esté. Los cambios los veremos en febrero. Lo grueso que es invierno se perdió. Tenés que apuntar a la temporada de invierno de 2019. Pero si la inflación le gana al dólar y con liberación de importaciones, quedan fuera de vuelta las textiles”.
Desde el sector gremial son más pesimistas. Respecto al cierre de la planta de Sedamil en Buenos Aires y el impacto local, afirman: “Todo tiene que ver con todo, sería ingenuo pensar que es una isla. Genera mucha inquietud”.
“Estamos en la cubierta del Titanic, viendo el iceberg y vamos derechito sino hay rectificatoria de las políticas económicas del Gobierno Nacional”.#


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