Murió Hugo, el abuelo de 93 años que fue abandonado junto a su mujer en un bar

“Se fue en paz". Esa fue la frase con la que Mónica Basualdo, del Hogar Español, resumió los días finales de Hugo González, el hombre de 93 años que conmovió a la sociedad en junio pasado, cuando fue abandonado en un bar rosarino por uno de sus hijos.

“Se fue en paz". Esa fue la frase con la que Mónica Basualdo, del Hogar Español, resumió los días finales de Hugo González, el hombre de 93 años.
01 NOV 2019 - 21:51 | Actualizado

Casi cuatro meses después de la llegada de Hugo y su esposa Hilda a la casa de retiro, situada en la localidad santafecina, el hombre murió, según detalló Basualdo. "El domingo 20 de octubre murió. A las pocas semanas de estar acá se había caído y lo tuvieron que operar de la cadera. Cuando se recuperó, tuvo un problema de corazón que era irreversible, así que le dieron de alta y pasó sus últimos dos días acá, junto a su esposa", recordó.

Hugo tenía una salud muy débil, pero siempre se mostró agradecido y afectuoso con quienes compartió su último hogar. "Siempre que pasábamos nos besaba la mano, agradecía y estaba contento. Era hipoacúsico y la única persona que interpretaba lo que decía era Hilda, su mujer, de 86 años, que fue quien lo cuidó y acompañó hasta el último momento", recordó la trabajadora del Hogar Español.

Sobre cómo pasa sus días la viuda, Basualdo contó que está bien y atravesando el duelo: "Es una persona muy activa. Comenzó a hacer los talleres de laborterapia. Ella era bibliotecaria, así que se está haciendo cargo de la biblioteca que tenemos acá. Incluso ayer participó del taller de canto. Es muy sociable".

Una historia que conmovió a todos

Hugo e Hilda habían llegado el miércoles cinco de junio a un bar de Rosario, en la zona de 27 de Febrero y Corrientes, con su hijo. Él los abandonó y nunca volvió a buscarlos.

Pasaron siete horas ahí, con sus bolsos, hasta que las personas del local los llevaron a la comisaría 5ª, donde localizaron a otro de sus hijos, quien los fue a buscar casi ocho horas después.

La pareja había sido desalojada del departamento que ocupaban cerca del bar. Los muebles, de acuerdo a lo que contó en ese momento Hilda al Canal 5, habían ido a parar a una guardería. Sin tener a dónde ir, llegaron al bar al mediodía con su hijo.

Él los dejó en el local y los abandonó durante horas.

"Entraron al bar acompañados por una persona más joven, después nos enteramos que era su hijo. Se sentaron en una mesa y se quedaron a la espera. Almorzaron y pasaron las horas, pero nadie llegó", relató el dueño del local a Canal 5, y agregó: "Lo único que decían era que estaban esperando al hijo y que estaban de mudanza".

Después de atenderlos en el bar por varias horas, llamaron a la policía, que inició una investigación. Así encontraron a otro de sus hijos. "Lamentablemente papá y mamá quedaron en la calle, porque no pudieron sostener el alquiler", contó en ese momento Raúl, el otro hijo.

La pareja se quedó unas semanas en casa de Raúl hasta que el Hogar Español ofreció albergar a Hugo e Hilda, que llegaron al hogar los primeros días de julio.
 
(Por: José María Costa de La Nación)
 

“Se fue en paz". Esa fue la frase con la que Mónica Basualdo, del Hogar Español, resumió los días finales de Hugo González, el hombre de 93 años.
01 NOV 2019 - 21:51

Casi cuatro meses después de la llegada de Hugo y su esposa Hilda a la casa de retiro, situada en la localidad santafecina, el hombre murió, según detalló Basualdo. "El domingo 20 de octubre murió. A las pocas semanas de estar acá se había caído y lo tuvieron que operar de la cadera. Cuando se recuperó, tuvo un problema de corazón que era irreversible, así que le dieron de alta y pasó sus últimos dos días acá, junto a su esposa", recordó.

Hugo tenía una salud muy débil, pero siempre se mostró agradecido y afectuoso con quienes compartió su último hogar. "Siempre que pasábamos nos besaba la mano, agradecía y estaba contento. Era hipoacúsico y la única persona que interpretaba lo que decía era Hilda, su mujer, de 86 años, que fue quien lo cuidó y acompañó hasta el último momento", recordó la trabajadora del Hogar Español.

Sobre cómo pasa sus días la viuda, Basualdo contó que está bien y atravesando el duelo: "Es una persona muy activa. Comenzó a hacer los talleres de laborterapia. Ella era bibliotecaria, así que se está haciendo cargo de la biblioteca que tenemos acá. Incluso ayer participó del taller de canto. Es muy sociable".

Una historia que conmovió a todos

Hugo e Hilda habían llegado el miércoles cinco de junio a un bar de Rosario, en la zona de 27 de Febrero y Corrientes, con su hijo. Él los abandonó y nunca volvió a buscarlos.

Pasaron siete horas ahí, con sus bolsos, hasta que las personas del local los llevaron a la comisaría 5ª, donde localizaron a otro de sus hijos, quien los fue a buscar casi ocho horas después.

La pareja había sido desalojada del departamento que ocupaban cerca del bar. Los muebles, de acuerdo a lo que contó en ese momento Hilda al Canal 5, habían ido a parar a una guardería. Sin tener a dónde ir, llegaron al bar al mediodía con su hijo.

Él los dejó en el local y los abandonó durante horas.

"Entraron al bar acompañados por una persona más joven, después nos enteramos que era su hijo. Se sentaron en una mesa y se quedaron a la espera. Almorzaron y pasaron las horas, pero nadie llegó", relató el dueño del local a Canal 5, y agregó: "Lo único que decían era que estaban esperando al hijo y que estaban de mudanza".

Después de atenderlos en el bar por varias horas, llamaron a la policía, que inició una investigación. Así encontraron a otro de sus hijos. "Lamentablemente papá y mamá quedaron en la calle, porque no pudieron sostener el alquiler", contó en ese momento Raúl, el otro hijo.

La pareja se quedó unas semanas en casa de Raúl hasta que el Hogar Español ofreció albergar a Hugo e Hilda, que llegaron al hogar los primeros días de julio.
 
(Por: José María Costa de La Nación)
 


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