PROVINCIA

Fiscales de Trelew piden ayuda para poder resolver los casos graves


“Ser testigo no se elige, no es voluntario. La ley determina esta obligación”. Así resumen los fiscales la importancia de prestar testimonio en causas graves. Piden colaboración a la gente. Saben de las amenazas y los comprenden. Explican de qué modo se los protege y cuál es el peso de declarar.
27/04/2015 02:05

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Por Lorena Leeming / Twitter: @loreleeming

La resistencia de la gente en prestar testimonio ante la ley se convierte en una de las causas que incide para que una causa fracase. Que no se llegue a condena. No es la única, pero sí frecuente. Acompaña la prueba científica. El cuerpo de fiscales de Trelew habló sobre el tema. Explicó el sistema. Comprenden el temor de las personas en declarar pero a la vez, piden solidaridad. Se hacen eco de las críticas que reciben pero replican solicitando colaboración. El Código Procesal Penal cambió por “entrevista” la palabra que antes era “juramento” al presentarse un testigo. Es decir, hasta que no esté frente al juez, el fiscal no tendrá certeza de lo que la persona declarará. Lo que vale, es el juicio. Dicen que llegan a debate oral con incertidumbre pero que el cambio, aporta a las “garantías” para todas las partes.

El artículo 186 del Código Procesal Penal es claro. Articula que no se podrá exigir al testigo juramento o promesa. Por esa circunstancia se le da el nombre de entrevista. El juramento lo presta en debate oral ante el juez. Los fiscales informan que antes del cambio, el acta que se labraba ante el testimonio era una prueba. Pero no aportaba las garantías actuales. Ejemplifican que un hombre de 80 años podía decir que “había visto” tal o cual cosa. Pero nadie chequeaba si realmente era así. Que tal vez esa persona tenía alguna deficiencia visual y sería imposible lo que decía. Se trataba de una interpretación. Ahora, el juez comprueba la veracidad de la declaración. Consideran más justo para el imputado y las partes.

El jefe de los fiscales, Arnaldo Maza admitió que se dan muchos casos de reticencia en personas que han sido testigos de hechos graves como por ejemplo, homicidios. “La gente, tiene miedo de participar por miedo. Porque hay protagonistas que viven en el mismo lugar. Tienen temor a represalias. Piden reservar su identidad”, sostuvo.

Pero esto no es todo. Maza revela que la persona a veces tiene que enfrentarse a situaciones que tienden a empeorar el panorama. Cuando acceden a presentarse a testificar, por alguna razón se suspende la audiencia y es ahí donde los fiscales se ven ante una nueva dificultad porque deben convencerla para que vuelva a presentarse. Muchos, se niegan.

Consultado respecto a que si “influye” la modificación en el Código Penal que descarta el juramento previo en la declaración, el fiscal contestó que “sí”. Aclaró que esta entrevista no tiene validez para el juicio. “El verdadero testimonio está en el debate. No existe posibilidad de confrontación de lo que dice en el debate con lo que declaró en esa entrevista no jurada. Si se mantiene firme en lo que dice en el debate y no hay contradicciones, lo más probable es que los jueces se avengan a lo que se dice. No conozco casos en que se haya dado vuelta y se le haya dado crédito a la entrevista personal”, confió.

Deber y obligación

“Como ciudadanos tenemos el deber, la responsabilidad y la obligación de contar lo que hemos visto, oido o percibido de cualquier otra manera siempre que pueda ayudar a esclarecer o a conocer mejor las circunstancias de un hecho delictivo” indicó la fiscal María Tolomei.

Agregó que: “cuando se produce un hecho grave y violento, es necesario evitar la justicia por mano propia y la impunidad del responsable. Para eso, es necesario llevar a cabo la investigación de ese hecho y luego probarlo frente a un tribunal. Recién entonces se podrá aplicar una pena. Los medios de prueba mas importantes son: la prueba científica y los testimonios”, explicó. Insistió que “quien ha sido testigo de un delito es responsable de aportar esa porción de información que permite la reconstrucción de lo sucedido. En otras palabras, la prueba del juicio. Ser testigo no se elige, no es voluntario. La ley determina esta obligación. Es también una oportunidad, que aparece en la vida de algunas personas aun sin quererlo, de ayudar al otro, a la comunidad y a nosotros mismos para vivir en una sociedad con menos violencia, en la que los mas fuertes no se salgan siempre con la suya. Pero como en otras cuestiones de la vida que uno no elige ni quiere, cuando aparecen, imponen asumir el deber que tenemos como ciudadanos”.

Agregó: “No depende de uno solo, depende de todos; pero entonces, todos somos, aunque mas no sea por una porción del rompecabezas, enteramente responsables de que el sistema pueda dar una respuesta justa.

Entendemos el temor que puede tener una persona que ha percibido un hecho de extrema violencia, por eso los asistimos y contenemos, principalmente a través del Servicio de Asistencia a las Víctimas y testigos, y les ofrecemos y damos protección por medio de distintos sistemas: traslados provisorios de domicilio, preservación de identidad hasta el juicio, custodias y consignas policiales, entre otras formas. Existe un sistema de protección de testigos especialmente preparado a estos fines y que funciona en la órbita del Poder Ejecutivo en coordinación con el Poder Judicial”

Arnaldo Maza se sinceró sobre el riesgo que corre el trabajo de Fiscalía ante la resistencia de una persona clave en la causa. “Si es un testigo que hace a la prueba se resiste, si llegado el momento del debate no quiere hablar o se detecten contradicciones, más allá de que se arme una causa por falso testimonio, para el caso es un fracaso. Ese es el gran tema. La incertidumbre está. Nunca se tiene la certeza que repita lo que dijo”.

No obstante, reveló que en medio de la “entrevista” y el “juicio” pasan cosas. En ellas, se incluyen situaciones tales como las de amenazas. “Te dicen que no van a afectar su familia por la causa. Son situaciones complejas y difíciles de resolver. Cuando se da, la incertidumbre existe”.

El fiscal Omar Rodriguez detalló las diferencias del cambio en el Código Procesal Penal respecto a las declaraciones. “Anteriormente, alcanzaba el papel, el acta bajo juramento del testigo. Si no venía al juicio y yo demostraba que había sido citado pero no lo encontraron, podía ingresar el acta por lectura y podía ser valorada para lograr condena. Ahora, no se puede hacer. Si no se lo encuentra y no puede declarar, ese papel no tiene valor”, advirtió.

-¿Perjudicó este cambio el trabajo de Fiscalía?

María Tolomei. “No. Es un cambio de paradigma. El problema es que si se permite el ingreso del papel, lo que se permite es una interpretación de quien recibió la declaración y la escribió con todas las distorsiones que pueda haber entre quien emite y recibe el mensaje. Cuando más directa sea la comunicación más posibilidades hay que se reduzca el error”, sostuvo.

A estas apreciaciones, sumó el fiscal Fabián Moyano su experiencia. “No es lo mismo que el juez se base en la declaración de un testigo que está leyendo que dijo que vio tal cosa, que esta persona se siente y sea examinada. Donde surgen errores de apreciaciones que pudo haber tenido esta persona”, reveló. Emplificó: “No es lo mismo que un hombre de 80 años, te diga que vio tal cosa que tenerla enfrente y se de cuenta que tiene miopía y no pudo haber visto nada que dice”

Fortaleció esta afirmación, la fiscal Tolomei. “El sistema gana en testeo y calidad de la prueba y seguridad para juzgar”, concluyó.


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