SOCIEDAD

Odontólogos de Trelew desarrollaron una unidad de cirugía bucal para discapacitados

Tres profesionales armaron un gabinete para trabajar en casos de mayor complejidad. Abarcan todas las especialidades buscando solucionar todos los problemas del paciente con una sola intervención.

12/05/2015 01:00

“Cuando llegan tienen la boca bastante grave”, reconoce Ruiz Díaz.

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Por Ana Lloyd / Especial para Jornada

Un grupo de odontólogos de Trelew desarrolló una unidad ambulatoria para solucionar deficiencias dentales a personas con diferentes discapacidades, todo en una sola intervención y bajo anestesia.

Julio López Ruiz Díaz, Sergio Bartels y Ariel Blanco trabajan desde 1999 en el proyecto, que buscó darle solución a una problemática compleja que, de otra forma, resulta engorrosa de llevar adelante y le genera al paciente distintos inconvenientes más allá de la salud misma.

“De acuerdo a las discapacidades, hay pacientes que permiten una atención convencional en el sillón odontológico con la posibilidad de una atención con contención, pero hay otros casos donde esta atención se hace imposible y es una limitante para lograr su salud”, explicó Ruiz Díaz.

El profesional contó que el procedimiento se desarrolla “bajo anestesia general”, durante el cual “trabajamos con el equipo móvil que se constituye del sillón odontológico más el compresor” lo que “nos permite una atención de la boca de la persona discapacitada bajo anestesia general, en donde le hacemos todas las prácticas y en un sólo tiempo operatorio resolvemos todos los problemas de la boca”.

“Intervenimos formando una unidad para abarcar todas las especialidades, en esa única sesión bajo anestesia general abarcamos todos los procedimientos, desde extracciones simples, de dientes retenidos, cirugías de tejidos blandos, frenectomías, arreglos comunes, con estética, con amalgama”, enumeró. “Los tratamientos de conducto se hacen tanto para pacientes con dentición temporaria, dientes de leche o pacientes más adultos con toda la dentición permanente”, agregó.

Julio López Ruiz Díaz señaló que “el hecho de formar una unidad con tres profesionales agiliza el tiempo operatorio dentro del quirófano y el otro tema es que tenemos cubiertas todas las especialidades de odontología”.

El procedimiento

El odontólogo explicó que “el paciente que llega generalmente, al no poseer información convencional, tiene su boca bastante grave; entonces en un solo procedimiento tratamos de hacer todos los tratamientos posibles, teniendo en cuenta que no es un régimen de atención continuo en el que tengan que ir al quirófano todos los años, sino que rehabilitamos la boca completa”, lo que “acompañamos con un programa de prevención, donde hay un asesoramiento de la dieta que deben consumir”. “Se les enseña técnicas de cepillado y recomiendan suplementos que les refuercen la estructura de los dientes como topicaciones con flúor. Bajo este formato es que en el intra-operatorio hacemos todas las prácticas odontológicas”, abundó.

Según Ruiz Díaz, el objetivo es “evitarle cualquier tipo de dolor al paciente con discapacidad que posee una enfermedad de base que dificulta su inserción dentro de la sociedad” por lo que, basado en ello, “trabajamos bajo un protocolo de atención: al paciente primero lo evalúa el odontólogo de cabecera o muchas veces, como hay imposibilidad de atenderlo, lo derivan a nosotros”. Además, “nosotros trabajamos interdisciplinariamente con los médicos que atienden a ese paciente por la discapacidad que tenga; generalmente pediatras, neurólogos y en conjunto tratamos también de aliviar la ruta administrativa para la autorización de este procedimiento. Hay veces que el procedimiento es engorroso, nosotros tratamos de guiarlos”.

Carnet de discapacidad

“Es muy importante que los pacientes tramiten sus carnets de discapacidad, porque eso les permite llegar, por la obra social que tengan, al cien por ciento de cobertura de los tratamientos. La consulta odontológica tiene que ser otra de las áreas que evalúen la situación, porque muchas veces a nosotros nos llegan como último recurso, por un proceso de infección crónico, hasta que se dan cuenta que viene de la boca”, advirtió el odontólogo.

Luego de la evaluación odontológica, si el profesional de la salud ve que no puede acceder a una atención convencional, convenientemente, en un recetario, hace la derivación explicando que ese paciente no permite su atención convencional en un consultorio odontológico.

“Cuando nos hacen la derivación, tratamos de hacer una consulta previa donde llenamos una historia clínica y en el sillón, bajo una forma de contención, hacemos una primera consulta orientativa para elaborar una documentación precoz para la obra social, un plan de tratamiento que no es el definitivo, porque cuando vamos al quirófano en el intra-operatorio la situación puede ser más comprometida”, dijo Ruiz Díaz.

Asesoramiento

“El paciente anestesiado nos permite hacer una consulta de mayor certeza e incluir prácticas que quizás no se apreciaban en la consulta previa. Le decimos al paciente que lleve a la obra social toda la documentación: carnet de discapacidad, derivación del médico de cabecera donde explique que el paciente no se puede atender convencionalmente, más nuestra historia clínica.

A todos los pacientes discapacitados la ley los ampara para tener todas las prácticas del P.M.O., coberturas al 100 %. Y como la ley es amplia incluye prácticas que no estén nomencladas”, argumentó.