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Hungría desafía a Europa y expulsa más refugiados


Hungría expulsó hoy a casi 200 refugiados a la vecina Serbia por canales improvisados y en aplicación de una nueva ley que dificulta el asilo en el país, un día después de que su gobierno desafiara a la Unión Europea (UE) y convocara a un referéndum para rechazar el plan del bloque de repartición de refugiados entre sus miembros.
06/07/2016 18:10
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En el marco de la peor crisis de refugiados en Europa en los últimos 70 años, las autoridades húngaras aplican desde ayer una polémica reforma legal que permite trasladar a los refugiados interceptados a una especie de "tierra de nadie" detrás de vallas que ha construido a lo largo de sus fronteras.

Allí, todavía en territorio húngaro, los refugiados deberán esperar sin apenas asistencia oficial para acceder a las zonas de registro, donde podrán presentar sus solicitudes de asilo, lo que dificulta mucho las peticiones, según critican la ONU y organizaciones humanitarias

Anoche fueron trasladados de esa manera a Serbia 190 personas, que se suman a otras 600 expulsadas ayer, aseguró la cadena de televisión serbia B92, que dijo que se le prohibió filmar en el lugar.

B92 informó que desde la zona limítrofe que los refugiados son trasladados de noche, pero no por puestos fronterizos oficiales, sino por unos puntos improvisados a lo largo de la valla erigida por Hungría el año pasado en su frontera para detener la ola migratoria,

Y advirtió que las autoridades húngaras tienen la intención de devolver a Serbia, en grupos pequeños, a unos 17.000 inmigrantes, que entraron en Hungría en lo que va de año para solicitar asilo, informó la agencia de noticias EFE.

Desde septiembre de 2015, cuando Hungría selló sus fronteras con Serbia y Croacia, la entrada ilegal en el país es un delito penado con hasta cinco años de prisión.

La agencia de noticias serbia Tanjug indicó hoy que en la "tierra de nadie", en la zona de Horgos y Kelebija, pasos fronterizos serbio-húngaros, más de 600 refugiados, alojados en tiendas de campaña improvisadas, estaban a la espera de entrar de forma legal en Hungría, que deja pasar a unas 30 personas al día.

El ministro de Trabajo serbio, Aleksandar Vulin, encargado también de asuntos de refugiados, declaró hoy que Serbia no será un "estacionamiento" de refugiados y dijo que no ha aumentado el número de personas que pasan por su país.

Hace pocos días, Vulin manifestó que en los centros de acogida de refugiados en Serbia había algo más de 500 personas.

En marzo pasado, la ruta migratoria de los Balcanes para refugiados de Medio Oriente, que iba desde Grecia por Macedonia, Serbia, Croacia y Eslovenia hacia Austria y Alemania, y por la que pasaron en 2015 cientos de miles de personas, quedó cerrada por la decisión de varios de estos países de clausurar sus fronteras.

Desde entonces crece de nuevo el tráfico ilegal de personas que esperan llegar a Europa central desde Medio Oriente a través de Bulgaria, Serbia y Hungría.

Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores húngaro, Peter Szijjarto, manifestó hoy que el referéndum convocado ayer sobre el sistema de reubicación de refugiados entre los países comunitarios servirá "para parar" a Bruselas.

"Los húngaros contarán con la posibilidad de parar a Bruselas, ya que sus políticas de inmigración son un callejón sin salida y contrario a los intereses de la Unión Europea, de Europa y de Hungría", aseguró el cacniller ante la prensa en Budapest.

El presidente húngaro, Janos Ader, convocó para el próximo 2 de octubre este controvertido referéndum propuesto por el gobierno del primer ministro conservador y nacionalista Viktor Orban.

Según Szijjarto, "Bruselas no tiene el derecho de decidir sobre la gente húngara" y los húngaros tienen derecho a decidir con quién quieren convivir en su país.

Hungría, como los otros países ex comunistas de Europa Central, se opone decididamente a la propuesta de Bruselas de reubicar a los refugiados según cuotas en los países miembros de la UE, que en el caso húngaro serían unas 1.300 personas.

En este sentido, Szijjarto afirmó que "las políticas de inmigración de Bruselas ponen en peligro la seguridad en Hungría", ya que, según opinó, éstas "animarán de nuevo a miles y decenas de miles a entrar en Europa sin control".

"¿Quiere que la UE disponga, sin el consentimiento del Parlamento (de Hungría), sobre el asentamiento de ciudadanos no húngaros en Hungría?", será la pregunta en esa consulta en la que el gobierno de Orban espera que gane el "no".