DEPORTES

El "Maranga" de la gente

El puntano Gustavo Maranguello digiere poco a poco la eliminación de Huracán en el TNA. Antes de partir hacia Villa Mercedes, su ciudad natal, dejó transparentado un poco de su vida.

04/05/2017 02:00

Gustavo Maranguello, como en su casa. Lleva 8 temporadas jugando para Huracán y es el jugador con más presencias en la historia del club.

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Superaste la eliminación?

-Todavía estoy dolorido, triste por lo que pasamos, por lo que habíamos hecho en la fase regular, que había sido muy bueno. Quedar eliminado en el primer cruce, con ventaja de localía, perdiendo los dos de local, fue un golpe duro. Estuve un par de noches sin dormir. Ahora un poco más tranquilo, pero todavía tengo la sensación de no haber cumplido.

-¿Cómo se digieren esas cosas?

-A mí, cuando quedo eliminado, hay un tiempo largo que tengo que digerir. Después se te pasa cuando ves a tu familia, ahí te vas relajando, pensando en otras cosas. Esta ha sido una de las eliminaciones más duras que me ha tocado vivir, por todo lo bueno que habíamos hecho. Todavía no le encuentro una explicación. Atenas nos ganó bien la serie, nos dominó mentalmente y nos hizo creer que no le íbamos a ganar. Esa fue una sensación horrible, pero no sé por qué llegamos a ese momento.

-Se merecían un poco más…

-No merecíamos perder 3 a 0. Por eso no le encuentro la lógica. Siempre remamos de atrás. Habrá que hacer una autocrítica dura porque teníamos una gran posibilidad de hacer algo bueno y no lo conseguimos.

-¿En qué momento empezaron a ilusionarse como equipo?

-Cuando llegamos novenos después del receso, llegó Cristian (Santander), los refuerzos Ruiz Moreno y Coronado, empezamos a entrenar y cuando fuimos a Buenos Aires cambiamos la cabeza porque le ganamos al rival que venía adelante nuestro. Estábamos jugando bien y ahí nos dimos cuenta de que podíamos mejorar. Después de los diez partidos ganados que fue récord para el club, empezó a crecer la ilusión.

-¿Eran conscientes del récord?

-En el momento no nos dábamos cuenta. Estábamos preocupados en mejorar y veíamos que estábamos subiendo escalones en la tabla. Cuando perdimos en Entre Ríos nos dimos cuenta de que fueron diez partidos. ¡Y hay que ganar diez seguidos!

-¿Qué pasó con Jerome Hill?

-Fue una discusión que Jerome tuvo con Cristian. Pero no pasó más nada. Cristian decidió que lo mejor para el equipo era sacarlo. Ya venía discutiendo con varios de nosotros antes, el ambiente no venía bien. Él se había puesto algo incómodo, nervioso. Pero Jerome, cuando estuvo bien, nos dio una gran mano al equipo.

-¿Qué sigue ahora en tu vida?

-Mi contrato con Huracán terminó y me voy este sábado a Villa Mercedes. Y allá parado no puedo estar porque mi físico me pide hacer siempre algo, así que hago gimnasio y entreno  en el club Alberdi, al lado de mi casa, que es donde me crié.

-Ahí te conocen todos, ¿no?

-Sí, todavía me abren las puertas (ríe). Ahí aprovecho para entrenar y a veces hay entrenadores que me invitan para que entrene fundamentos. A veces me invitan para que entrene con los chiquitos del club.

-¿Ahí te formaste como jugador?

-Sí. El club está a una cuadra de mi casa. Toda mi familia pasó por ahí: mi papá, mis tíos, mis hermanos, y ahora uno de mis sobrinos juega ahí. Mi otro hermano vive en Buenos Aires y su hijo juega en Ferro. Sí o sí, todos nosotros jugamos al básquet en mi familia.

-¿Quién llegó más lejos?

-Yo. Pero dicen que mi hermano podría haber jugado mejor que yo, pero se dedicó a otra cosa. Era un poco vago para entrenar (ríe).

-¿Te ves volviendo a jugar allá?

-Es algo que no pienso. Pero no, me gustaría hacer otra cosa. A veces se abren puertas. A mí me gustaría seguir ligado al deporte y ser preparador físico.

-¿Cuántas temporadas llevás jugando en Huracán?

-Ocho.

-¿Y no te cansás de Trelew?

-Eso me preguntan siempre. Desde que estoy acá, me gusta, la ciudad me gusta, me acostumbré. En el club me han tratado siempre muy bien. Hugo y Graciela Sastre me trataron como si fuera de su familia, sentí un cariño muy grande. Se me hace difícil irme del club. He tenido oportunidades, contratos mejores, pero se me hace difícil.

-¿Preferías quedarte?

-Sí. Me pasó varias veces. Es una decisión mía de quedarme en el club. Cuando pongo en la balanza todo, la plata no te hace la felicidad. Hay otras cosas que me llenan, por ejemplo el cariño, el trato. Eso no lo cambiaría.

-A este ritmo te vas a retirar acá.

-No sé cuántos años me quedarán por jugar. Hoy por hoy, me gustaría retirarme acá en el club.

¿Qué cosas hacés en Trelew?

-Me he hecho muchos amigos. Hay muy buena gente y he conocido grandes personas. Cuando tengo libre voy a la playa, me gusta el mar. Voy a Madryn; Pirámides es lo que más me gusta de la zona. No me aburro nunca.

-¿Mirás mucho básquet?

-Sí, sobre todo en esta etapa de playoffs. Veo Liga Nacional. En NBA sigo a San Antonio por Manu. Me gusta ver a los argentinos.

-¿Tenés algún referente?

-A mí el que más me gusta por todo lo que ha dado es el Chapu Nocioni. Por lo que transmite, siempre lo vi como a un referente. De chico tenía un poster de Jordan. Esa etapa de los Bulls es la que más consumimos los chicos de mi edad.

-Y sos muy futbolero.

-Me encanta el fútbol. Soy hincha fanático de Boca. He ido varias veces a la cancha. También me encanta la Champions.

-¿Seguís al Barsa?

-Sí, siempre. Con Martín Melo tenemos eso de que él es del Real y yo del Barsa. Ahora está agrandado, me mandó un twit burlándose. Melo también es anti-LeBron, va al revés de todas las personas.

-¿Jugás al fútbol?

-Sí. Ahora en el receso, en Villa Mercedes voy a jugar bastante con mis amigos. Soy de los que pegan patadas, soy rústico (ríe). Me defiendo bastante bien, soy un defensor bastante bueno. En la pretemporada jugamos al fútbol con el Tigre. Siempre le decíamos a los entrenadores que juguemos al fútbol, y una vez nos dejó jugar. Pasa que nos podemos cebar y nos hacemos mal a veces.

-¿Y los extranjeros juegan?

-No, no pueden ni patear. No casan un fulbo.

-¿Vivís solo?

-Solo. No estoy en pareja.

¿Pensás en tener familia?

-Sí. Esa es una de las cosas que me gustaría lograr en el futuro, formar una familia, es lo que sueño, tener hijos. Estoy solo pero ya se dará…

-¿Tenés muchos afectos?

-Tengo un grupo grande de amigos pero los más cercanos son unos pocos. Son los que van a quedar para siempre.

-¿Y amigos de la cancha?

-Tengo una gran relación con Martín Melo. Por los años que hemos compartido, es un gran amigo. Tenemos la misma edad y muchas cosas en común. Además es el mejor jugador que vi. En el pan y queso lo elijo a él. También he tenido compañeros 6 o 7 años atrás y seguimos hablando, como Hernán Etchepare o Agostino. Hasta el día de hoy seguimos hablando. Eso es lo lindo que tiene el básquet, conocés grandes personas y hacés muchos amigos.

-¿Cuál fue tu DT preferido?

-Todos me han dejado algo. Pero le debo mucho al Flay Álvarez y al Zurdo Miravet. Me han dado la confianza para que me quede en la categoría.

-¿Cuál es el momento deportivo que más atesorás?

-La gente acá me hace recordar mucho cuando le ganamos a Alianza Viedma en la Liga B y lo dejamos afuera de las semis. Yo meto un triple con tablero y pasamos la serie. Hasta el día de hoy la gente se acuerda de eso.#