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Trump y Kin Jong-un se amenazan con lanzarse bombas atómicas


"Más le vale a Corea del Norte no hacer más amenazas a Estados Unidos. Se encontrarán con un fuego y una furia nunca vistos en el mundo", lanzó Trump. Lejos de amilanarse, el gobierno comunista amenazó a Estados Unidos con destruir la isla de Guam.
09/08/2017 20:39

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La amenaza por parte de Corea del Norte de un eventual ataque en la base norteamericana en la isla de Guam, en el océano Pacífico, sacudió las bolsas de Europa y Asia, y provocó el rechazo de la comunidad internacional, en una jornada en la que presidente norteamericano Donald Trump se jactó sobre el poderío militar de su país, al tiempo que incrementó el temor sobre un posible conflicto armado entre ambos país.
"Mi primera orden como presidente fue renovar y modernizar el arsenal nuclear. Ahora es mucho más fuerte y más poderoso que nunca antes", afirmó Trump desde cuenta oficial en Twitter, horas después de que un portavoz del Ejército Popular de Corea del Norte (KPA) anunciara que su país estaba analizando la posibilidad de atacar una base norteamericana en el Pacífico.
En rigor, la escalada de tensión se disparó ayer al conocerse un artículo del diario The Washington Post, en el que se informaba que la Agencia de Inteligencia de Defensa (DIA) estadounidense confirmó que el gobierno de Kin Jong-un ya cuenta con la capacidad de convertir a sus armas nucleares en cabezas para sus misiles intercontinentales, aunque las tensiones venían en aumento desde el sábado pasado, cuando se conocieron las nuevas sanciones contra Pyongyang acordadas por el Consejo de Seguridad de la ONU. 
"Más le vale a Corea del Norte no hacer más amenazas a Estados Unidos. Se encontrarán con un fuego y una furia nunca vistos en el mundo", lanzó Trump después de conocer el informe del Post.
Lejos de amilanarse, el gobierno comunista realizó hoy una nueva amenaza contra Estados Unidos al informar que están "analizando cuidadosamente un plan operativo para un fuego envolvente en torno a Guam con misiles de alcance medio largo Hwasong-12 para contener las principales bases estratégicas de Estados Unidos en la isla, incluida la Base Aérea de Anderson (sic)".
Esa base militar aloja los bombarderos estratégicos B-1B con capacidad nuclear, que ayer volvieron a ser enviados por Estados Unidos a la península coreana, según adelantó la agencia Yonhap citando fuentes militares surcoreanas.
Hoy se esperaba la llegada a esa isla del secretario de Estado de Estados Unidos, Rex Tillerson, procedente del sudeste asiático donde en los últimos días cosechó apoyos de los países de la región, algunos de importantes socios comerciales de Corea del Norte, a las nuevas sanciones ordenadas por la ONU.
Estas sanciones se acordaron en respuesta al primer misil balístico intercontinental (ICBM) que lanzó en su historia Corea del Norte el pasado 4 de julio, un hito armamentístico al le ha seguido el lanzamiento el 28 de julio de un segundo proyectil de este tipo, y fueron acompañadas por China y Rusia, aliados al gobierno norcoreano.
En medio de la tensión, durante la jornada de hoy Pyongyang anunció la liberación de un pastor canadiense que había sido condenado a cadena perpetua y trabajados forzados por presuntos "intentos de derrocar".
La agencia KCNA informó que Lim Hyeon-soo, de 62 años fue puesto en libertad debido a su mal estado de salud.
Por su parte, China hizo hoy un llamamiento a la cautela y alertó del peligro de una escalada en la crisis.
"Muy complicada y delicada" fue la definición de un portavoz de la Cancillería china, que criticó indirectamente tanto la postura de Corea del Norte como la de Trump, informando que su país espera que "todas las partes se expresen con cautela y actúen con prudencia". 
En declaraciones brindadas antes de su arribo a la isla del Pacífico, Tillerson consideró que las declaraciones de Trump buscaban enviar un "fuerte mensaje" a Kim Jong-un, para que "pueda entender, porque no parece entender el lenguaje diplomático" y para evitar algún tipo de "malos cálculos".
El secretario de Estado no trató las declaraciones de este lunes de Trump como una amenaza de ataque preventivo contra Corea del Norte y opinó que el presidente "reafirmó que tenemos la capacidad de defendernos y defender a nuestros aliados, y lo haremos".
"Nada de que lo que yo he visto o que sepa indicaría que la situación haya cambiado drásticamente en las últimas 24 horas" intentó llevar tranquilidad Tillerson, algo que sin embargo no fue registrado por los mercados globales que con caídas tomaron nota del conflicto.
En Asia, la bolsa de Tokio cerró en baja de 1,3%, su nivel más bajo de cierre desde el 31 de mayo, mientras que Seúl culminó la jornada con una caída de 1,1%, el nivel más bajo en siete semanas.
Las bolsas europeas en tanto, abrieron con una baja generalizada, principalmente en Londres, París y Berlin, que iniciaron sus actividades con un descenso de entre 0,8% y 1,7% en dichas plazas financieras, según el sitio económico francés Boursorama.
La caída, si bien no es tan pronunciada, opaca los buenos resultados de varias empresas europeas y los sólidos indicadores en Europa y Estados Unidos, reportó la agencia de noticias Reuters, y anticipan una suerte similar para Wall Street en la jornada de hoy.


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