PROVINCIA

Editorial / La Extraordinaria tiene fecha y Arcioni suma adhesiones, pero faltan votos


Leé La Columna del Domingo, el tradicional análisis de la edición impresa de Jornada.
18/02/2018 02:00

2.382

Tarea de orfebre. El gobernador Mariano Arcioni sumó esta semana nuevas voces a su cometido de alcanzar los votos necesarios en Legislatura para que los diputados finalmente aprueben el Pacto Fiscal que ya firmó con Nación y que, argumentan desde el oficialismo, le impide hoy a la provincia encaminar el saneamiento de las cuentas públicas; además de actuar como una amenaza latente de pérdidas millonarias a futuro si es que ese paso no se cumple. El conteo en el recinto no varía, pero la suma de presiones siempre resulta un dato que no debe soslayarse.
Primero fueron los intendentes y jefes comunales, que cada tanto reiteran su posicionamiento –como lo hizo otra vez esta semana el trelewense Adrián Maderna, por ejemplo- y luego distintos sectores de la vida pública y política de la provincia. Y ahora se plegaron la Federación Empresaria y la Sociedad Rural, sumándose a una larga lista que ya cuenta por ejemplo a cámaras empresarias pesqueras, la Federación de Cooperativas del Chubut, gremios pesqueros como SUPA, SICONARA Y SOMU, la Cámara de Empresas de Servicios Petroleros, la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) y la Federación de Sociedades Rurales, entro otros.
El Pacto Fiscal es hoy la madre de las batallas para Arcioni, no solo porque el destino financiero de la provincia, con las cuentas en rojo, parece atado a su aprobación sino porque además desde la base del saldo que arroje esta disputa el gobernador podrá construir, o no, otro tipo de relación con el Gobierno Nacional algo que hoy, con los números como están, necesita como el agua. Tiene, además, todo el aroma a rampa de despegue para su futuro político: esta es su primera lección en las grandes ligas para demostrar que el sillón de Fontana 50 no le queda incómodo y que puede sobrevivir en buenos términos a la pérdida de Mario Das Neves, nada menos.

Sin nafta

 El contexto, claro, no ayuda porque la falta de metálico no solo tensa la relación con los trabajadores toda vez que mes a mes se reúne moneda por moneda para pagar los sueldos, sino porque se generan conflictos a lo largo de toda la geografía provincial como bien da cuenta la situación de las Cooperativas de servicios públicos en general y las del interior chubutense en particular.
Esta semana, justamente, varias localidades del interior comenzaron a sentir la crisis en carne propia cuando tuvieron que iniciar un esquema de cortes. Corcovado, Cerro Centinela, Carrenleufú y Telsen, allí donde irá el ministro de Energía Aranguren, no pudieron sostener el servicio ante la falta de combustible, del que dependen, un coletazo generado por la deuda que mantiene provincia con YPF.
Este miércoles el secretario de seccional de Luz y Fuerza de la Patagonia en Corcovado, Ariel Utrera, le dijo a Jornada que desde el Consejo de Administración de la prestataria se tomó la decisión de comenzar a racionar el gasoil, ya que se estaba llegando al límite y se debía contar con la cantidad indispensable para asegurar el servicio en puntos clave como el hospital, las seccionales de la Policía y también el alumbrado público.
Utrera explicó que “para tratar de sostener esta situación, se están acarreando mochilas de 1.000 litros con camiones cisterna que pone la Cooperativa de su bolsillo y que además no están habilitados para poder hacer estos traslados”. Hasta el momento se estaban haciendo 4 viajes diarios, pero el suministro en breve se agotará.
El jueves, finalmente, el Gobierno provincial pagó un porcentaje de la deuda (un 15%, aproximadamente, de 220 millones de pesos) con lo que en los próximos días podría aliviarse la situación, pero aún está en veremos.
No es el único problema que tiene el Gobierno con este tema. Hay también denuncias por retención indebida del Fondo de Compensación Tarifaria que permite funcionar a esas cooperativas del interior a partir del sistema solidario, establecido por ley, mediante el cual se le cobra a los usuarios de las ciudades grandes de Chubut.
Desde un tiempo a esta parte el sindicato Luz y Fuerza viene alertando de esta situación, que tilda de irregular, y que promete transformarse en una discusión política de mayor volumen aun cuando ya es muy grave lo que pasa en esas localidades sin que eso suceda.

Y falta…

Con todo este combo ha quedado relegada a un plano menor la cuestión paritaria, pero desde el oficialismo saben que a medida que pasa el tiempo los márgenes se acotan y que, más temprano que tarde, deberán dar la discusión. De hecho, podría darse esta misma semana que comienza pero, de no ser así, acaso el inicio del ciclo lectivo constituya un punto de inflexión, pues como máximo esa será la fecha límite para establecer acuerdos con los trabajadores: si no hay arreglo con los docentes y el comienzo de las clases se hace montado en un conflicto, puede generarse un efecto dominó en el resto de la administración pública, algo que lógicamente nadie desea.
La discusión será brava. Ya lo anticipó este sábado en Jornada el ministro de Economía, Pablo Oca, para quien hablar de un 15% es utópico mientras que los gremios irán incluso por incrementos superiores.
Son tiempos complejos para la administración Arcioni, a quien pese a todo le sobra optimismo aunque los números, por ahora, no le cierren.#

 


adhesiones Arcioni Extraordinaria votos