PAÍS & MUNDO

Carnaval de Río: el "Vampiro Temer" debió desfilar sin la banda

El vampiro que representó al presidente de Brasil, Michel Temer, en la segunda comparsa más votada del Carnaval de Río de Janeiro, Paraíso de Tuití, volvió a desfilar hoy en el Sambódromo, pero esta vez sin la banda presidencial a pedido del Planalto, sede del gobierno, según el diario O Globo.

18/02/2018 13:25

1.370



De acuerdo con el diario, enviados de la Presidencia pidieron a la Liga Independiente de la escuela de Samba de Río que el vampiro que satiriza a Temer no participara esta madrugada en el desfile que reúne a las seis escuelas más votadas del carnaval.



Finalmente, la liga definió que el popular vampiro desfilara, pero sin la banda presidencial, que estaba adornada con billetes de dólares, apuntó la agencia alemana de noticias DPA. 



"La perdí (por la banda presidencial) durante el último desfile. Fue la emoción", aseguró Léo Morais, el hombre detrás del personaje, cuando un periodista de O Globo le preguntó que habría pasado.



Paraíso de Tuití quedó segundo en el concurso de escuelas de samba de la ciudad y fue la sensación de este carnaval por el tono político de su desfile del lunes pasado.



La humilde escuela de samba, situada en la empobrecida zona central de Río, protagonizó un desfile en torno a la historia de la esclavitud en el país. En la última carroza representó un navío negrero encabezado por un personaje disfrazado de forma muy similar a Temer, con dientes de vampiro, que la propia escuela calificó de "vampiro neoliberal". 



El desfile de los ganadores de esta madrugada volvió a tener un fuerte tono político. 



Tres de las agrupaciones que se presentaron esta madrugada, la campeona Beija-Flor, Mangueira y la citada Paraíso de Tuití, realizaron fuertes críticas políticas y sociales en el marco de este carnaval. Ya sin la presión de desfilar ante a los jurados del concurso, integrantes de las escuela exhibieron carteles con la leyenda "Fuera Temer" y también contra el alcalde de Río, el evangelista pentecostal Marcelo Crivella, quien este año recortó en un 50% el presupuesto de las escuela de samba. 



Por segundo año consecutivo, Crivella no fue al Sambódromo a ver los desfiles. 



Entre el público, en las tribunas del Sambódromo, también se vieron carteles de repudio al presidente Temer y al alcalde Crivella, un clima opositor que se acentuó esta semana con la decisión del mandatario de decretar la militarización de la seguridad del estado de Río de Janeiro.