RUSIA 2018

Elio Rossi: si es una cuestión de fe, esperamos el milagro


La Columna de Elio Rossi desde San Petersburgo, especial para Jornada y FM Tiempo.
26/06/2018 02:00

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Por Elio Rossi
Desde San Petersburgo

ENVIADO ESPECIAL DE JORNADA Y FM TIEMPO
 
Chiqui Tapia y toda la dirigencia argentina que tiene bajo su responsabilidad la organización del asunto "Selecciones Nacionales", ha hecho TODO lo que Messi-Masche por un lado y Sampaoli y su numerosa troupe por el otro, le pidieron. Todo. Les ha pagado todo lo que pidieron. En dinero y en especies. Le ha entregado un avión que podría ser la envidia del USA One que traslada a los presidentes yanquis de un lado al otro del mundo; consintió que el grupo no viajara a destinos que -por la razón que fuese- les resultaban incómodos, como ver al Papa o el partido en Tel Aviv. 

Modificó a pedido de los jugadores la sacro santa sede que tiene el seleccionado en Ezeiza (le agregaron lujos y comodidades; Julio Humberto I de Viamonte lo había hecho con un sentido más espartano y amateur). 

Esta generación, que en un lustro ha puesto en duda el adn del futbolista argentino, vino para cambiar con una exigencia más "europea" (lèase lujosa).
 
La devolución por parte del plantel al momento de escribirse éstas líneas y a horas de jugarse el partido contra Nigeria, tiene gusto a poco.
 
Claudio Tapia ha logrado poner a todos de un mismo lado y estoy hablando de "la prensa". Al no distinguir entre chantas, ladronzuelos, operadores muy bien pagos, payasos mediáticos y demáis sub-especies (exquisitos escribas tambièn, periodistas de raza tambièn, intelectuales que aman el juego y escriben sobre él, tambièn), el titular de la Afa los puso a todos, sin excepción, en su contra.
 
Mucho más eficaz ha sido Javier Mascherano a quién no le hizo falta nombrar al autor para que todos supieran a quién se refería cuando hablo de "nefasto personaje para el fùtbol".
 
Si Tapia quiere "pelearse" (esto es, discutir/medirse a travès de medios electrónicos), con algùn morador de los Mass Media, pues, tiene todo el derecho a hacerlo. Más: si le rodean la casa con "pescado podrido", tiene la obligación de salir a aclarar. Sobre todo cuando se trata de hechos graves.
Pero si esos hechos graves, provienen de ANÓNIMOS DE REDES, no tiene sentido referirse a ellos. Es una batalla perdida.
El Whatsapp te gana por goleada.
 
Nunca tendràs la posibilidad de que la verdad se imponga a la viralización. Por eso fallò Tapia. No mencionò (para desmentirlo, discutir sus argumentos), a los que "atacan a la selecciòn".
 
Pero vayamos un toque al tema de fondo. Asistimos a una NORMAL Y NATURAL discusión en torno al equipo porque los resultados hasta hoy (empate con Islandia y goleada recibida con Croacia), ponen EN CRISIS cualquier liderazgo.
 
Hay un "modelo Sampaoli" que incluye 14 formaciones diferentes en 14 partidos. O sea, una chantada. Ya ha tomado estado público el "pensamiento" de Sampaoli que tomó forma en un libro publicado ¡antes de ganar algo con el equipo! ¿No lo vió?

En el Capítulo 2, pomposamente intitulado: MÉTODO, dice el entrenador respecto de la Planificación. Pág 91: "Yo no planifico nada. Todo surge en mi cabeza cuando tiene que surgir. Brota naturalmente en el momento oportuno. Odio la planificación. Si planifico, me pongo en lugar de un oficinista. El fùtbol no se estudia, se siente y se vive" Es textual y está en su libro.
 
Hay otro "modelo Messi/Mascherano/Barcelona" si se me permite, que piensa en una-dos lìneas de cuatro, con dos delanteros de punta, al que se suman los volantes. Y hay decisiones equivocadas de los dos "modelos".
 
El empate contra Islandia obedeció a la dupla: se equivocaron. La goleada contra Croacia fue "improvisación Sampaoli puro". Se comieron tres.
Contra Nigeria puede salir un híbrido. No hay garantías de que vaya a dar resultado porque el problema parece ser, definitivamente, SICOLÓGICO, no futbolístico ni tàctico-estratègico.
 
Tan golpeado parece estar el grupo, que està en duda la existencia del adn, la genética del futbolista argentino construido muy laboriosamente a lo largo de 40 años.
 
Para quién escribe estas líneas, ese "punto culminante" ante el abismo, tuvo lugar en Quito. De allì que hayamos apostado por èste equipo. La premisa fue: Si lo peor ya pasò e incluso hubo que sufrir tres finales perdidas para curtir el cuero, todo lo que viene en el Mundial de Rusia, es un paseo.
 
Claramente, me equivoqué. Igual que los futbolistas y el entrenador. Pero ellos (todos ellos) se han equivocado en la -llamemos- cuestión futbolística y éste columnista en la valoración del -llamemos- "problema de la mochila sicológica que aùn està".

Queda el partido contra Nigeria. Una suerte de Octavos de final bis que se le presenta en modo "zafar del infierno" una vez más. Si las charlas de consenso con el entrenador han dado sus frutos, solo podremos verlo al concluir el partido, cuando el equipo haya ganado -ojalá- su partido.
Si el "híbrido" nos pone de patitas en la calle, también.
 
Repasemos: Armani atajará producto del horror del pobre Caballero (y le digo pobre sin sorna: la culpa, claramente, la tiene el que le da de comer, no el chancho). Una lìnea de cuatro no clásica: Salvio (Sampaoli), Mercado, Otamendi, Tagliafico (Mesa Chica), Mascherano (cabeza de la mesa chica junto a Messi), Enzo Pèrez (llegado al equipo por la lesiòn de Manu Lanzini), y Banega (Sampaoli); Messi (lìder con depresión evidente), Higuaín (histórico mesa chica) y De María (idem Pipa).
 
Si Argentina pasa y -milagro mediante, sigamos con la cuestión de fe), gana la Copa del Mundo, otra Biblioteca de Alejandría habrá quedado definitivamente, destruida por la hoguera. Que una buena organización y liderazgos pueden acercar resultados deseados.
 
Si Nigeria nos deja afuera, pues, habrà que comenzar de cero una vez más como tanto nos gusta a los argentinos.


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