POLICIALES

Elevan a juicio la causa por la banda liderada por el “Mota” Curiqueo, una dominicana y un policía


Es un grupo de 12 procesados por la venta de cocaína y marihuana en el Valle. El caso nació por la denuncia de una mamá que vio cómo apretaban a su hijo por una deuda. Las escuchas fueron claves para saber cómo operaban. El detalle de acusación judicial, que ahora sólo espera fecha de audiencias.
15/04/2019 02:00

2.279

Por Rolando Tobarez / @rtobarez

El Tribunal Oral Federal de Comodoro Rivadavia ya tiene a su disposición la causa “La Reina” para ponerle fecha de juicio oral y público. Es una banda de 12 presuntos narcos de Trelew, todos con prisión preventiva. Incluye al conocido Néstor Fabián “Mota” Curiqueo. Habrían vendido marihuana y cocaína de noviembre de 2015 hasta el 22 de junio de 2017, fecha de los procedimientos.

La imputación incluye al dúo dominicano Cándida del Carmen Gil “Salomé” Muñoz y Carmelo Francisco Francisco, Cristian Eduardo Durán Morgan, Matías Villegas, Gerardo Robinson López, Mario Rodrigo Zulberti, Denis López, Roberto “Correcaminos” Murguiondo, Adrián “Rata” Sepúlveda y Mario Sánchez. El último, Carlos Feliciano Álvarez, era policía.

Según la acusación del fiscal Fernando Gélvez, Curiqueo, Muñoz, Francisco y Morgan serían los proveedores y el resto, distribuidores y vendedores al menudeo.

La causa empezó el 15 de noviembre de 2015, cuando un oficial de la Comisaria 3ª se entrevista con la madre de Lucas, un joven con problemas de adicción. Su situación se había complicado cuando Villegas -luego imputado- se comenzó a presentar en su casa. “Ella misma vio cuando este sujeto una vez fue a la casa, pregunto por él, y cuando el joven sale observa una discusión, Villegas lo golpea en el rostro y le saca la gorra para luego retirarse”. El joven ingresa a la casa, ella le pregunta y le confiesa que vendía drogas y tenía una deuda. Por temor por la vida de su hijo, lo denunció.

El origen

La Policía investigó a Villegas. Vivía en Remedios de Escalada al 1.300, del barrio Sur. Vieron permanente movimiento de personas que se quedaban escasos minutos y se iban rápido tras los pasamanos. Llegaban en coche o a pie. Filmaciones y fotos mostraron al “Mota”. Villegas andaba en moto. Luego aparecería el resto.

Curiqueo habría distribuido desde su casa, frente a la Escuela 164, en el sector G del barrio Constitución de Trelew. Frecuentaba a miembros del grupo en sus casas o los encontraba en la calle para intercambiar mercadería.

La prueba de peso es la gran cantidad de escuchas con lenguaje encriptados y apodos para la identificación. Un ejemplo es lo que le dice la pareja de Morgan: “Dale porque acá te está esperado tu amigo, no sé si te quiere dejar unas camisetas”. Claro que no hablaban de ropa. En la casa del “Mota” circulaba gente a pie, bicicleta, moto o vehículo.

La vigilancia verificó la cadena de compra, reparto, venta y rendición de ganancias. Según Gélvez, el grupo apuntaba a “apropiarse y controlar una determinada zona imponiendo el uso de la violencia como forma de vivir y resolver conflictos”. Surge de la cantidad de armas y municiones secuestradas. La mayoría consumía.

Gil Muñoz habría traído la droga de Bahía Blanca a Trelew para su venta y habría cobrado por su distribución, desde su casa de Pellegrini al 1.900. La intervención de su celular la reveló: “Yo me dedico a lo que tú sabes y estoy terminando de juntar una plata y mañana me llega lo otro. Me faltan 10 mil pesos ya que la chica del bar me prestó 5 cinco y me faltan 10 tengo, que entregar 89”. A veces recaudaba la plata para inmediatamente viajar, casi siempre en micro.

-NN: ¿Te quedó algo ahí?.

–Muñoz: Sí, ahí hay.

–NN: Porque yo repartí esos 40 que vos me dejaste…

-Muñoz: ¿Cómo 40 si yo pesé 50?

–NN: No, 41 clavados.

–Muñoz: Ahí tenía que haber 50 porque estaba con las mismas bolsas que yo pesé.

-NN: Ahí está yendo para allá el chico.

–Muñoz: ¿Y en cuántos minutos llega?

–NN: Y está en el centro asi que cinco minutos por ahí.

–Muñoz: Bueno listo voy a la casa.

–NN: Envuélvelo bien y no le digas nada.

Francisco habría abastecido de la droga a “Salomé”. Iba a su casa, y la ayudaba con dinero para la compra. En su departamento al fondo de Entre Ríos al 100, entre Gales y Rawson, se secuestró medio kilo de cocaína en el baño, el mayor hallazgo.

-Muñoz: Agarrá 3.500 pesos y depositá tres mil justo, pagá el envío aparte y esa persona va a poner algo mañana a nombre tuyo también, una bota y una cosa para tirarle el sábado, pero al envío hay que hacerlo hoy.

-Francisco: Okey. ¿3.500 pesos tiene que llegarle?

-Muñoz: No, tres mil solamente.

-Francisco: Bueno, dale, Yo no sé lo que usted hicieron, ustedes se mandan tantas cagadas que yo ya no sé que más hacer contigo, ahorita…galleta cuando yo te vea a ti.

En el Juzgado, Francisco declaró que la droga no era suya y que trabajaba en un bar de 10 a 14 y de 21 a 4. Respecto a 400 dólares que le prestó a “Salomé”, aseguró que eran para su hija o un familiar internado en República Dominicana, no para droga.

“Tengo muchos datos para ayudar a detener a personas que están en el negocio de la droga -ofertó- quiero aportar datos precisos previo a una audiencia con el fiscal para que me otorgue una excarcelación. La droga era de mi pareja, yo no estaba ni enterado ya que había estado en una causa anterior y no quería saber nada. Por mi horario en el bar nunca me podía dar cuenta de nada”.

Según la acusación, su vínculo con la mujer era tan estrecho como para prestarle dinero y saber a qué se dedicaba en realidad. #


cocaína marihuana Mota Curiqueo Operativo La Reina