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Argentina y otros quince países defienden el Tratado de No Proliferación nuclear

Representantes de 16 países, entre ellos Argentina, se reunieron hoy en Estocolmo en defensa de la vigencia del Tratado de No Proliferación nuclear (TNP) ante un panorama que calificaron de "deterioro" de la situación de seguridad mundial.

11/06/2019 14:04

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El tratado, de cuya firma se cumplió medio siglo el año pasado, contribuyó a prevenir la propagación de armas nucleares, reducir los arsenales y facilitar el uso con fines pacíficos de esa energía, además de crear un sistema de control y zonas libres de armamento, según consta en una declaración difundida al término de la reunión.

Al encuentro, denominado "Reunión sobre desarme de Estocolmo", asistieron representantes de Alemania, Argentina, Canadá, Corea del Sur, España, Etiopía, Finlandia, Holanda, Indonesia, Japón, Jordania, Kazajistán, Noruega, Nueva Zelanda, Suecia y Suiza.

La declaración conjunta señala que el TNP "ha sido indispensable para la paz y la seguridad globales durante cinco décadas" y propicia el compromiso de que "juntos debemos asegurar su futuro".

También recuerda que en menos de un año "las partes firmantes se reunirán en Nueva York para revisar su implementación y trazar el camino posterior", según la declaración reproducidad en parte por la agencia de noticias EFE.

Las delegaciones advirtieron en la declaración contra el riesgo de una "carrera nuclear", abogaron por la desnuclearización de Corea del Norte y lamentaron que el pacto nuclear firmado por Irán y el Grupo 5+1 (Estados Unidos, Rusia, China, el Reino Unido, Francia y Alemania) se encuentre en estado "precario".

Estados Unidos abandonó hace un año de modo unilateral el tratado nuclear de 2015 con Irán y volvió a imponer sanciones a la República Islámica, que recientemente exigió que se faciliten sus transacciones financieras y su venta de crudo.

El ministro alemán de Relaciones Exteriores, Heiko Maas, aseguró ayer en Teherán que la Unión Europea trata de "compensar la retirada de EEUU" del pacto, pero reconoció que "no puede hacer milagros".

En respuesta, el pasado 8 de mayo, el presidente iraní, Hasan Rohani, anunció que su país suspendía la aplicación de algunos de sus compromisos nucleares recogidos en el tratado y que dejaría de cumplir con otras obligaciones, como los límites al nivel de enriquecimiento de uranio, si no se garantizaban sus intereses en un plazo de 60 días.

Este ultimátum iba dirigido principalmente a Europa, cuyas medidas para contrarrestar las sanciones estadounidenses han resultado hasta ahora ineficaces