Seúl sigue apostando a la carrera armamentista

El gobierno de Corea del Sur informó hoy que planea añadir dos radares antimisiles terrestres a los que ya posee y construir tres destructores con sistema interceptor de misiles Aegis durante el próximo lustro, con el objetivo de contrarrestar las crecientes capacidades de defensa de su vecina, Corea del Norte.

Los dos líderes en un momento histórico que parece menos esperanzador que lo imaginado.
14 AGO 2019 - 10:40 | Actualizado

Así lo informó el Ministerio de Defensa que presentó el proyecto como uno de los pilares del plan quinquenal de defensa diseñado por Seúl para el período 2020-2024, en un momento de creciente preocupación por las capacidades de Corea del Norte tras una serie de lanzamientos de prueba de misiles de nuevo desarrollo.

El plan pide un aumento del 7,1% del gasto, del que una tercera parte sería destinado a mejorar la capacidades defensivas de Seúl, según detalles anunciados por la agencia local de noticias Yonhap.

Además de la construcción de los destructores y la suma de dos radares para ampliar su sistema propio de detección de proyectiles, Seúl también mejorará sus capacidades antimisiles mediante el despliegue de la versión mejorada del sistema interceptor Patriot Advanced Capability 3 (PAC-3) y misiles Cheolmae-II.

Defensa busca impulsar también el desarrollo de otras armas como bombas de pulso electromagnético (PEM) o bombas de grafito, para neutralizar el sistema eléctrico de Pyongyang en contingencias.

Con el objetivo de impulsar sus capacidades de reconocimiento y vigilancia, el plan también recoge el lanzamiento para 2023 de cinco satélites militares y múltiples drones de altitud media y alta en los próximos cinco años, detalló Yonhap.

Seúl también pretende construir una nave de arsenal propia equipada con armas guiadas de precisión para objetivos terrestres y la introducción del misil tierra-aire Standard Missile-3 (SM-3).

Corea del Norte retomó sus pruebas armamentísticas en mayo tras una pausa de 17 meses y en las últimas tres semanas realizó cinco lanzamientos de prueba de misiles de corto alcance (el más reciente el sábado pasado), en protesta por las maniobras militares conjuntas de Estados Unidos y Corea del Sur, que considera una amenaza.

Las pruebas llegan, además, en un momento en que el diálogo con Estados Unidos sobre su desnuclearización está estancando.

Los dos líderes en un momento histórico que parece menos esperanzador que lo imaginado.
14 AGO 2019 - 10:40

Así lo informó el Ministerio de Defensa que presentó el proyecto como uno de los pilares del plan quinquenal de defensa diseñado por Seúl para el período 2020-2024, en un momento de creciente preocupación por las capacidades de Corea del Norte tras una serie de lanzamientos de prueba de misiles de nuevo desarrollo.

El plan pide un aumento del 7,1% del gasto, del que una tercera parte sería destinado a mejorar la capacidades defensivas de Seúl, según detalles anunciados por la agencia local de noticias Yonhap.

Además de la construcción de los destructores y la suma de dos radares para ampliar su sistema propio de detección de proyectiles, Seúl también mejorará sus capacidades antimisiles mediante el despliegue de la versión mejorada del sistema interceptor Patriot Advanced Capability 3 (PAC-3) y misiles Cheolmae-II.

Defensa busca impulsar también el desarrollo de otras armas como bombas de pulso electromagnético (PEM) o bombas de grafito, para neutralizar el sistema eléctrico de Pyongyang en contingencias.

Con el objetivo de impulsar sus capacidades de reconocimiento y vigilancia, el plan también recoge el lanzamiento para 2023 de cinco satélites militares y múltiples drones de altitud media y alta en los próximos cinco años, detalló Yonhap.

Seúl también pretende construir una nave de arsenal propia equipada con armas guiadas de precisión para objetivos terrestres y la introducción del misil tierra-aire Standard Missile-3 (SM-3).

Corea del Norte retomó sus pruebas armamentísticas en mayo tras una pausa de 17 meses y en las últimas tres semanas realizó cinco lanzamientos de prueba de misiles de corto alcance (el más reciente el sábado pasado), en protesta por las maniobras militares conjuntas de Estados Unidos y Corea del Sur, que considera una amenaza.

Las pruebas llegan, además, en un momento en que el diálogo con Estados Unidos sobre su desnuclearización está estancando.


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