DEPORTES

Caissa y la séptima Copa para Marcos Pirola


Es raro que la suerte juegue un papel importante en el ajedrez. “Suerte de principiante”, “suerte de campeón”, son frases comunes que, en el juego, intentan explicar porque gano uno y no el otro.
17/12/2019 02:00

248

El penal que pega en el palo y sale afuera, o pega en el poste y entra. La explicación lógica sería que el futbolista no le pegó con el ángulo correcto y por milímetros festeja o se agarra la cabeza. En el ajedrez, la toma errada de las decisiones en posiciones con ventaja decisiva o el no ver las jugadas, o el “colgarse”, el ajedrecista lo toma como “suerte”. Pero sabemos, como dijo Borges, que “los jugadores rigen las lentas piezas… gobiernan su destino… sujetan su albedrío”. Por eso, en este caso, Caissa, la diosa y musa del ajedrez, inclinó la balanza y “la suerte de campeón” para que nuevamente, por séptima vez, Marcos Pirola se convierta una vez más en campeón de Trelew.

La primera partida fue tablas con Sebastián Schanz, un fuerte jugador pero con poca actividad. En el final de torres y peones tenia ventaja, pero era muy difícil de materializarla para jugadores amateurs como lo son. La segunda partida con Luis Balladares fue el punto crucial. El resultado casi vaticinaba el veredicto. En los apuros de tiempo, el ataque del “jujeño” parecía que ganaría. Sin embargo, su mano agarró la pieza equivocada pensando (por lo que quedó en su memoria residual) que la casilla que iba a utilizar seguía defendida. Automáticamente, producto de ese grave error , la partida tomó un giro drástico:en las siguientes dos movidas tuvo que abandonar. Gran partida y preparación de Luis pero con un resultado adverso a lo ocurrido en el tablero.

Contra Peralta y Nock, dos de los mejores talentos que tiene el club, las victorias fueron inobjetables no sin antes realizar interesantes partidas, señal del avance de estos jóvenes que después de 4 años lograron llegar a la ansiada máxima categoría de la ciudad.

La última partida fue con Marcelo “el galenzo” Barri. Fue un empate milagroso. Con ese resultado, Pirola sabía que se consagraba. Y también sabía que el resultado era fantástico para el rival ya que mantenía la categoría. Pero en la jugada número 19, Marcelo tiene una jugada ganadora donde da mate o gana la dama. Es que había tantas jugadas buenas en esa posición que omitió la mejor de todas. Marcos, que si la había visto pero tarde, con su mejor “cara de poker” intentó disimular su desazón. Cuando Marcelo realiza otra, el campeón suspiró, como el hincha cuando grita “uuuuh” agradeciendo a la suerte. Después, se suscitaron varios cambios de piezas y la posición ya se moría. Otra vez, “zafó” de la derrota y con 4 puntos sobre 5 nadie lo alcanzaba.

Segunda posición fue compartida por quienes, a priori, eran los otros candidatos a levantar la copa y sellar su nombre en ella. Los mencionados Luis Balladares y Sebastián Schanz se ubicaron de esa forma ya que el sistema de desempate le favoreció al primero producto de su victoria entre ellos.

Cuarta ubicación fue para “Pablito” Nock, un adolescente muy sacrificado y con muchísima voluntad y ganas de progresar. De origen humilde, se toma el colectivo o camina desde el barrio Presidente Perón hasta el club las tres veces por semana que son los encuentros y los sábados que se realizan los torneos. No falta nunca. Y el premio a su constancia y a su capacidad, no solo fue llegar, si no permanecer en Primera.

Quinta ubicación para el eterno Barri. Con 1.5, venció al niño Peralta. Pero su victoria “moral” fue tener contra las cuerdas al campeón y por primera vez en su haber no inclinar el rey frente a él. El fruto de este progreso, es sin duda su esfuerzo por mejorar y su constante estudio.

Para Máximo “el tanque”- como lo llaman en Racing Club- Peralta no fue el mejor torneo. Compartiendo su pasión entre la redonda y los trebejos, el empate frente a Balladares en la última ronda fue el resultado destacado. En todas las partidas, tuvo problemas con los apuros de tiempo producto de las dudas entre las jugadas candidatas en el medio juego, punto clave en el cual se debe trabajar de cara a sus próximas participaciones en los torneos nacionales la siguiente temporada. Si bien estos resultados hacen que descienda a segunda categoría, para nada opaca todas sus grandes performance locales, provinciales y nacionales a lo largo de su carrera ajedrecística.

Al finalizar el torneo, de la mano del gran Julián Etchechoury, el club cerró las actividades con un asado del cual participaron los socios y adultos que hacen esta institución. La organización lamenta las ausencias en este certamen de grandes referentes como Eugenio Crespo, Nicolás Tisera, Daniel Martínez o Walter Jaramillo, que por cuestiones personales no pudieron estar. Sin embargo, felicitamos al flamante campeón y a los participantes.