SOCIEDAD

Un trelewense, entre los socios de una fábrica de medicamentos que inauguró el Presidente

Se llama Lucas Filgueira Risso, un bioquímico experto en biotecnología y que forma parte de mAbxience, empresa que produce remedios biológicos.

21/02/2020 02:03

Alberto Fernández junto Lucas Filgueira Risso durante la inauguración MABxience en Escobar.

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El presidente Alberto Fernández participó ayer en el partido bonaerense de Escobar del acto de inauguración de una planta productora de medicamentos biológicos de la empresa mAbxience, que requirió una inversión de 40 millones de dólares.

“Esto es la puesta en marcha de un proyecto empresarial significativo, que vincula el trabajo, la inversión, y el desarrollo de la ciencia y la tecnología, y nos pone en los mejores lugares donde la Argentina debe estar en el mundo”, dijo el Presidente.

El dato, relevante para la Argentina, también incluye una historia que tiene a un chubutense como protagonista: Lucas Filgueira Risso, un trelewense que se recibió de bioquímico y hoy es un experto en biotecnología, que desde hace más de una década forma parte de un grupo de científicos que hoy está detrás de la mAbxience.

Filgueira Risso nació en Trelew hace 43 años. En 1993 dejó la ciudad decidido a estudiar bioquímica en la Universidad de Buenos Aires; desde hace una década es uno de los cuatro fundadores de un laboratorio que produce medicamentos de última generación, lo que representa un hito en la industria farmacéutica argentina y latinoamericana.

Filguiera Risso creó PharmADN en 2008 junto a Mauricio Seigelchifer, Esteban Corley y Analía Pesce, todos integrantes en la actualidad de mAbxience. Filgueira Risso y sus socios llegaron hasta este presente de mAbxience, que actualmente tienen como inversor al reconocido empresario Hugo Sigman, CEO del Grupo Insud.

En 2012, Jornada entrevistó a Filgueira Risso, quien admitió que siempre sintió inclinación por las ciencias naturales y que todavía recordaba a su profesora de Biología del Colegio Padre Juan Muzio, en donde cursó la primaria y la secundaria.

Sin embargo, su contacto con la biotecnología -que hoy es su especialidad-, llegó en los últimos años de la carrera de bioquímica, en la cátedra de genética forense. Y continuó especializándose en una rama que no tiene mucho más de 30 años de desarrollo. “Yo nunca hice análisis clínicos”, admitió aquella vez a Jornada a modo de ejemplo.

Más trabajo, menos bancos

En la inauguración de ayer, el presidente Fernández destacó que “lo que necesitamos es que haya muchas más empresas como éstas, que haya muchos más empresarios invirtiendo y dando trabajo, y menos banqueros comprando letras del Banco Central para llenarse de plata”, enfatizó.

El presidente brindó su discurso luego de saludar a los trabajadores de la empresa y realizar la recorrida por las instalaciones de la planta de más 8.700 metros cuadrados.

“Miren de lo que es capaz la República Argentina, de ciencia, de investigación, de desarrollo productivo, de empresas, todo esto vinculado a exportaciones y a curar a miles y miles de personas a lo largo y lo ancho del planeta”, reflexionó el gobernador Axel Kicillof, que también formó parte del acto en Escobar.

Por su parte, Sigman detalló: “En este polo tecnológico, que es el más grande de Latinoamérica, hemos cuidado tres aspectos: la equidad de género; la formación de jóvenes personas que estudian en Escobar, en general de familias humildes; y fomentar al máximo posible que nuestros productos sean comprados a PyMEs”.

La compañía cuenta con una década de experiencia en la producción de medicamentos biológicos que se utiliza para patologías graves, principalmente oncológicas, enfermedades autoinmunes o diabetes.

La introducción de los medicamentos biosimilares que produce la empresa al mercado permitió reducir el gasto sanitario en un 40 por ciento, y significó un ahorro de más de 400 millones de dólares en sustitución de importaciones.