PROVINCIA

Violencia de género: se ordenaron 132 medidas de protección en el primer mes de aislamiento


El dato surge de un informe que analiza cómo impactó la cuarentena por el coronavirus en el acceso a la justicia de las víctimas en Chubut. Lo que más se dictó fue la prohibición de acercamiento. Bajó la cantidad de causas iniciadas pero no “las situaciones de violencia”, aclaran las conclusiones.
23/05/2020 02:00

477

Desde el 21 de marzo al 20 de abril, el Poder Judicial decidió 132 medidas de protección en Chubut. La prohibición de acercamiento fue la medida adoptada con mayor frecuencia, con 107 resoluciones, seguida por 22 exclusiones del hogar y 3 reintegros al hogar. Los datos provienen de la Judicatura y la Justicia de Paz de Rawson, Puerto Madryn, Gaiman, Trelew, Esquel, Comodoro Rivadavia y Puerto Pirámides. Chubut.

La información preliminar es parte de las conclusiones del “Estudio exploratorio de Acceso a Justicia, Violencia de Género y Aislamiento Social Preventivo Obligatorio por Covid-19 en Chubut”, difundido por la Agencia de Comunicación Judicial del Superior Tribunal de Justicia. Al trabajo lo elaboró la Oficina de la Mujer y Violencia de Género junto con la Dirección de Estadísticas.

El objetivo del informe fue elaborar un primer diagnóstico del modo en el que impactó la pandemia en relación a la violencia de género y el acceso a justicia.

“Se usaron distintas fuentes a fin de constatar el estado de situación. A partir de la evaluación de los datos recopilados, eventualmente se podrán modificar las acciones implementadas desde el inicio del aislamiento, reforzarlas o impulsar otras distintas, para garantizar el acceso a la justicia a las víctimas de violencia de género en el aislamiento”, dice el texto.

Las fuentes incluyeron medidas cautelares dictadas, un cuestionario de percepción institucional y una encuesta dirigidas a usuarias del sistema. Abarcó las tres agencias del Poder Judicial, las comisarías de la Mujer y a la población pasible de ser usuaria del sistema (mujeres y colectivo LGTBIQ+).

Violencia física

Según la información de las comisarías de la Mujer de Chubut, el tipo de violencia más denunciado es física (lesiones leves, etcétera), señalando la existencia de denuncias por violencia psicológica (gritos, insultos, amenazas telefónicas, etcétera).

Un dato relevante es que en las Unidades Policiales de Comodoro Rivadavia Norte y Sur, como en Esquel y Lago Puelo, hicieron especial referencia a las denuncias por desobediencias por incumplimiento de medidas ya dictadas.

“Se coincidió con la eficacia de la decisión de la prórroga automática de las medidas en cuanto a mantener la protección de las víctimas”, agrega el informe. “Las víctimas sostuvieron la protección obtenida en el proceso sin tener la carga adicional de requerir el mantenimiento de su vigencia, que en momentos de aislamiento podría generar tensión, debiendo desplazarse fuera de su domicilio en general con niñas o niños a cargo, en un momento en el cual toda salida es compleja”.

Según los datos relevados y las medidas adoptadas, bajó un 39 % la cantidad de causas ingresadas al sistema, si se compara con el mismo período de 2019.

“Estos datos pueden diferir con la información emitida por agencias de otros Poderes del Estado o a organizaciones de mujeres, que refieren un aumento de consultas o de acompañamientos, pero que no necesariamente con posterioridad se judicializan”, se explica.

“Las situaciones de violencia a las que se enfrentan las mujeres y el colectivo LGTBIQ+, no decrecieron en el período de aislamiento, sino que las denuncias disminuyeron -aclara además-. Ello, pese a los esfuerzos impulsados por el Poder Judicial a fin de sostener el sistema en el ASPO y mantener el nivel de respuesta a las usuarias. No obstante, debe comprenderse que el acceso a justicia no depende exclusivamente de las acciones que se desarrollen desde el Poder Judicial”.

En este sentido, la baja en la cifra de denuncias “podría obedecer a múltiples causas tales como la convivencia permanente con el perpetrador, la dificultad para ausentarse del domicilio y vincularse con otras personas o poder solicitar auxilio o denunciar, falta de conocimiento, de transporte, etcétera, y no necesariamente a que la violencia en sí misma decreció”.

Y si bien no hubo femicidios en Chubut en la cuarentena, “los hechos registrados en su mayoría son perpetrados por hombres que mantienen alguna relación con las víctimas y que muchos hechos ocurren en los hogares que comparten, de allí la relevancia de procesar con la debida diligencia todas las denuncias que se realicen durante el ASPO, dado que las víctimas permanecen aisladas con el agresor por un tiempo prolongado y por lo tanto existe un peligro real de que la violencia se exacerbe hasta su máxima expresión”.

Otro dato que requiere especial atención son los incumplimientos de las medidas de protección. “Estas desobediencias de órdenes judiciales también se reiteran en distintas jurisdicciones”, dice el informe.

El estudio partió de la premisa de que “la circunstancia inédita de confinamiento permanente puede transformase en un elemento coadyuvante a la aparición o recrudecimiento de la violencia de género, todo que se traduce en un mayor riesgo al cual se enfrentan las víctimas”.

El informe destaca que “el Poder Judicial readecuó su funcionamiento para el mantenimiento del sistema durante la vigencia del ASPO”.

De la información recabada surge que la población conoce el funcionamiento del Poder Judicial durante el ASPO, al igual que de los modos de acceder al sistema de justicia.

El 87% de las encuestadas afirmó conocer teléfonos y los otros medios de comunicación para atender urgencias y asistir a la población.

Adicionalmente, el 84 %, sabía que se encuentran habilitadas para salir a denunciar o buscar ayuda ante una situación de violencia de género durante el ASPO. “La principal puerta de acceso al sistema en toda la Provincia, sigue siendo las Comisarías de la Mujer”, se concluye.

“En líneas generales puede señalarse que el sistema de justicia de Chubut funcionó adecuadamente al momento dar respuesta a las situaciones de protección urgente que llegan al sistema –dice el trabajo-. Podría obedecer a que se encuentra funcionando con anterioridad a la situación extraordinaria de aislamiento un sistema de guardias de atención a víctimas de violencia que permitió desarrollar una metodología de trabajo interinstitucional para dar adecuada respuesta en la urgencia, con el dictado de las medidas de protección correspondiente”.