SOCIEDAD

Pasan los años y no aparecen las inversiones para el sistema eléctrico del noroeste chubutense

Durante dos días consecutivos, alrededor de 15 mil usuarios del noroeste del Chubut y la zona andina rionegrina padecieron muchas horas por un corte de energía originado en fallas del tendido de 132 KV que vincula la central hidroeléctrica Futaleufú con la estación de El Coihue.

11/06/2020 02:00

Sueño de los justos. Un transformador comprado por Río Negro sigue esperando su instalación en El Coihue.

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Al respecto, el delegado de Luz y Fuerza en la cordillera, Mauro Palma, recordó ayer que “la falla estuvo originada en el temporal de viento que castigó la región, provocando una descarga eléctrica que afectó el tendido”.

Enseguida, y en respuesta al intendente de Epuyén, Antonio Reato, quien se quejó que “por falta de luz, hoy no podemos abrir el municipio”, el referente gremial corroboró que –hasta ayer- la energía no había sido restablecida en su totalidad: “Lamento muchísimo la situación que está pasando esta localidad, Cholila y otros sectores rurales, cuyos intendentes siempre han estado colaborando con nuestro trabajo, pero es nefasta la realidad que vuelve a atravesar la Delegación de Servicios Públicos”, graficó.

“Ya me avergüenza reiterar estas cuestiones, siempre referidas a la falta de recursos, y además es triste porque la gente se termina acostumbrando y pasa a ser normal o natural la decadencia y el déficit del sistema eléctrico de esta provincia, porque no pasa solamente en la Comarca Andina, sino que ocurre lo mismo en cada pequeña localidad del interior chubutense”, recalcó.

No obstante, reconoció que la actual coyuntura “llega a extremos nunca vistos, donde ni siquiera contamos con vehículos oficiales para atender las emergencias. Nuestro personal se tiene que trasladar por sus propios medios y hasta tenemos que estar mendigando algún vale de nafta entre los municipios”.

“La crisis se adelantó y se acrecentó por la pandemia mundial del coronavirus, en función de que ya veníamos en una caída en picada. Hoy nos sentimos absolutamente abandonados por el poder central en Rawson aun cuando mantenemos el diálogo, pero las flores no engordan al chancho y la plata para las inversiones no aparece”, comparó.

De igual modo, sostuvo que “en el noroeste no se factura desde hace un año y medio y tampoco se cumplió con los acuerdos para que ese dinero (hoy estimado en 140 millones de pesos en la calle), quede en la zona para sostener los gastos. Nos quitaron el sistema de facturación por no pagarle 20 mil pesos por mes a un empleado local”, recordó.

En coincidencia, Palma valoró el rol “del jefe de nuestra Delegación, quien no desempeña un cargo político, sino que es un compañero más de trabajo. A veces, tratan de confundir a la sociedad inventando peleas internas, pero lo cierto es que también se lo pasa buscando soluciones con las pocas herramientas disponibles”.

Recursos

Enseguida, calificó como “incierta” la posibilidad de restaurar el servicio eléctrico en todo el oeste cordillerano durante la jornada del miércoles, al tiempo que confirmó “una denuncia ante la Secretaria de Trabajo, en Esquel, por falta de recursos materiales y elementos de seguridad e higiene. Nuestros trabajadores no tienen siquiera mamelucos o equipos de agua”, indicó.

A modo de ejemplo, antepuso que “la línea que abastece a Epuyén y Cholila pasa por medio del bosque, se hizo de noche, con lluvia y viento, y no podemos arriesgar a la gente obligándola a seguir operando en esas condiciones”. Sumó que “apenas tenemos un vehículo liviano funcionando y no tiene frenos. Tampoco tenemos como subir a un poste porque las grúas no andan: una calienta y la otra está sin frenos. Esa es la presencia del gobierno del Chubut en nuestra zona, no hay para comprar repuestos, no cobramos los sueldos desde hace dos meses, ni siquiera disponemos de un rollo de cinta aisladora, esa es la realidad”.

En otro orden, Mauro Palma detalló que “la generación de energía en la cordillera está garantizada entre comillas. Es un tema que también apunta a complicarse porque el transformador de El Coihue está al límite y Río Negro nunca instaló otro de 20 KVA, que está parado allí en una vereda desde hace seis años mientras se tiran la pelota entre los dos gobiernos, discutiendo a ver quién tiene la potestad para hacer un segundo campo de 132 KV”.

A su criterio, los funcionarios “se burlan de la gente y los trabajadores estamos cansados: No queremos ser los chivos expiatorios ante nuestros propios vecinos porque tenemos que poner la cara todos los días”, insistió.

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