PROVINCIA

El ministro Antonena, recargado

El titular de la cartera económica de Chubut reveló que en todo el Estado hay empleados que por el virus no trabajan, sin ser grupo de riesgo. Confirmó el aguinaldo en cuotas y prometió mejoras en un año.

29/06/2020 02:00

Explícito. Empleados que no trabajan, aguinaldo en cuotas, molestia con un sector del Poder Judicial y beneficios indebidos en el Estado, algunos de los temas del ministro.

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Por Rolando Tobarez / @rtobarez

-¿Cómo sintetizaría el escenario económico?


-Chubut atraviesa una crisis estructural por muchos años de políticas que no fueron acertadas. Los resultados están a la vista más allá de que a algunos les guste o no. Fue la administración de un Estado que nos dejó en este lugar. Se suma la crisis de la pandemia. Hay otras provincias con pago escalonado y sin poder afrontar sus obligaciones internacionales, como Mendoza o Buenos Aires. La misma Nación trata de conseguir una reestructuración y sostenibilidad de la deuda.

-¿Cuál es el peso de la herencia?

-Asumí cuando comienza el mayor estrés financiero: el 15 de agosto de 2019. Ya se había asumido el pago de un aguinaldo que no se podía afrontar. El aguinaldo del segundo y primer semestre y los reconocimientos de cláusulas salariales hacen que la masa salarial, que en agosto era de 3.200 millones, hoy sea de 4.900 millones. Muestra claramente que los gastos aumentaron de una manera que los ingresos no acompañaron. Por la caída de la recaudación y por no tener una matriz de desarrollo productivo que debió pensarse mucho tiempo antes. En las gestiones de los últimos 15 años no se pensó a largo plazo. Siempre se mira el corto plazo, el hoy. El gobernador Mariano Arcioni pide a todo el gabinete pensar más allá de cuando termine el mandato, en un Chubut de 10 a 15 años.

-¿Se puede?

-Es muy difícil porque se viene de una estructura de gasto de 22.000 agentes en 2003 y hoy tener 64.000. Habla a las claras de cómo fue la política en Chubut. Muestra cómo se implementaron estrategias y decisiones que debemos tratar de resolver y generar un nuevo ordenamiento más eficiente.

-¿Qué efectos percibe de la pandemia?

-La pandemia nos muestra que hay muchos puestos públicos que no son necesarios. Esto lo hace la sobredimensión del Estado y los propios actores, que no quieren venir a trabajar. En el Ministerio de Economía estamos trabajando con 20 personas, que están al pie del cañón porque están comprometidos con la gestión y dignifican su trabajo. Pero hay mucha gente que no tiene esos conceptos. Más que la crisis financiera, es la crisis de valores que atraviesa la sociedad. Esto de percibir un salario sin hacer la contraprestación. No podemos pagar pero pagamos atrasado. ¿Y? ¿quién recupera el tiempo perdido? Y así en todos los órdenes. Esta crisis nos conmina a decir dónde queremos ir. Nuestros hijos y nietos, ¿con qué se van a encontrar en 15 años? Niños y jóvenes que no tienen educación. Todos tenemos responsabilidades porque el Estado somos todos. Debemos hacer valer derechos y, por sobre todo, cumplir nuestras obligaciones.

-¿Está diciendo que la pandemia muestra que sobra gente en el Estado?

-Muestra que no somos eficientes en administrar los recursos. La eficiencia significa hacer las cosas bien en el menor tiempo posible y con la menor cantidad de recursos. No es que sobra sino que hubo políticas de ingresos de personas al Estado y no se pensó con qué recursos pagar esos salarios.

-¿Tiene gente que no quiere venir a trabajar?

-Hay gente que no viene a trabajar, sí. Lo ponen por escrito, ponen el argumento de las condiciones por el COVID-19. Las únicas personas que no pueden venir son las que tienen 60 años, con un diagnóstico probado y con un certificado. Pero las guardias mínimas hay que hacerlas y la gente no viene. Hace 90 días que no vienen y no son grupos de riesgo.

-¿Y el Ministerio funciona?

-Funciona con demoras. En Tesorería son 40/50 personas y la estamos sacando adelante con 6/7. Sobrecargando. No se piensa en el otro. No hay empatía, porque alguien está haciendo el trabajo que yo me comprometí a hacer. Cobro por ese trabajo y lo hace otro. Está todo desdibujado. ¿Por qué no los obligo a venir? No soy el papá. No estoy acá para decirles qué tienen que hacer y qué no. Cada uno sabe su contrato laboral, cuántas horas de trabajo y qué tiene que hacer. Hoy ser empleado público es una situación de privilegio frente al privado.

-¿Pasa en otras carteras?

-Pasa en todo el Estado. En todos los poderes. No es exclusivo de Economía. Sin entrar en detalles, si les preguntás a los ministros…

-¿Cuando habla de malas decisiones se refiere a Mario Das Neves?

-No personalizo. Cada uno sabe. Vivimos en una sociedad muy hipócrita. Parece que nadie estuvo acá en los últimos 15 años. Si una persona llevó adelante estas políticas, es porque un grupo acompañó. Si no nos podemos responsabilizar de qué parte nos toca, no podemos echar siempre las culpas al otro. Nos tenemos que hacer cargo de lo propio. El otro hace, pero yo consiento por acción o por omisión.

-Pero en esos 15 años usted integró la gestión de Martín Buzzi..

-Por supuesto. Esto no es cuestión de un nombre, es un grupo. Claro que hago autocrítica porque fui subsecretario de Economía y fui parte de la estructuración del BODIC 1. Estábamos convencidos de que era una herramienta y se terminó de pagar el año pasado. Pero Economía estructura el financiamiento y el resto de los organismos los aplica. El BODIC era para hacer los Centros de Encuentro y el Hospital, que se estáterminando. Muchos funcionarios vienen a cumplir objetivos personales. La autocrítica es que uno puede tener la intención de trabajar en equipo pero no siempre se logra. No sirve con una sola voluntad. Lo he visto. En una empresa privada tenés un dueño que te pide salir adelante y no podés fallar. Y acá se cometen errores y es todo igual. Se dan vehículos sin ningún tipo de discriminación, todos tienen teléfono, todos gastan, y lo pagamos todos. ¿Por qué trabajar en el Estado tendría que tener un beneficio? Hay prácticas que deben ser modificadas. Mucha gente, gracias a que llega al Estado, pueden acceder a eso que en su vida privada nunca podría llegar. Casa alquilada, auto a disposición, chofer. ¿Por qué? Hago autocrítica porque trabajé en un equipo y tratamos de mitigar esa circunstancia. Pero no depende de uno solo.

-¿Realmente cree que se puede cambiar?

-Tengo la esperanza de que sí. Estoy convencido porque la persona que me convocó, Mariano Arcioni, viene de una forma de pensar en la que coincidimos. Realmente muchas veces va contra molinos de viento. Pero hace 5 años manejaba su escribanía, no viene de la política. Coincidimos en que tenemos que esforzarnos por dar una muestra de que somos diferentes y queremos cambiarlo. Sucede que son muchos años de estas prácticas.

“Es imposible pagar en una sola cuota el aguinaldo”

-¿Está cómodo en este escenario?

-Uno se forma justamente para los momentos de crisis. Tengo 57 años. Es el momento para estar en este lugar. Tengo una excelente comunicación con el gobernador porque da lugar a la discusión. Acá hay una gran confusión. No se acepta el disentir. En los últimos años en Chubut hubo autoritarismo, se manejaban las cosas como un patrón de estancia: “Acá se hace lo que yo digo”. Eso no es democracia. Todo el mundo me ve tranquilo. Todos saben de dónde vengo, dónde estuve y dónde estoy. Trabajé más de 15 años en el sistema financiero. Empecé vendiendo tarjetas de crédito en Temperley en la calle y llegué a ser vicepresidente de la compañía. No por ser Antonena sino por ser un trabajador que cumplía objetivos. Hay prácticas que deben terminar, donde los apellidos valen mucho más que el trabajo de uno. Hay que dejar de ser una sociedad hipócrita. Todos sabemos quiénes somos.

-¿Qué deuda externa tiene Chubut?

-Estamos reestructurando los bonos BOCADE y BOPRO, de U$S 700 millones en total. Hay deuda del Fondo Fiduciario y préstamos. Son en total entre 900 y 950 millones de deuda internacional. La tenemos al día, no estamos en default. Pero sí dejamos de pagar la interna. Tratamos de sostener el Estado en una mínima expresión.

-¿Necesitan imperiosamente reperfilar la deuda?

-Es una línea. Debemos mejorar la recaudación. Hay impuestos que no se pagan. El impuesto rural desde 2004 no se paga. Tenemos que revisar la cuestión tributaria. Chubut es la única provincia que cedió los ingresos brutos a las municipalidades. Tenemos que mejorar el desarrollo productivo. Tenemos una matriz de regalías, coparticipación y recursos propios. Chubut puede hacer mucho más. Hay que escalar y explorar la cadena de valor. Estamos en un letargo, en una letanía, todos esperando que llueva maná. Tenemos que salir a trabajar.

-¿Cómo se sale del escalonado?

-Hubo una época en Chubut con ingresos formidables. El primer gobierno de Kirchner le dio miles y miles de dólares. Todos lo sabemos. Y la verdad que no se aplicó como se tenía que aplicar. Tenemos que ser memoriosos. Miramos sólo qué nos pasa a 2, 3, 4 años. No hay proyectos desde la política. ¿Qué nos pasa con Chubut en 10, 15 o 20 años? No puede ser que haya comunidades con motor a combustión, que todavía tengamos un Plan Calor a leña, una provincia con gas y recursos eléctricos. Lo viví en Camarones: hay un parque eólico en la ruta 3 y Camarones tiene que andar con motores para iluminarse, cuando es un puerto con producción pesquera. Tenemos una mirada Estado-dependiente. La realidad es que si no intervenimos llega un momento como el de ahora, que no tenemos para pagar. Todo el mundo se preocupa por cuándo se cobra el sueldo, nadie pregunta qué vamos a producir. “¿Cuándo cobramos?”, es la pregunta. Yo digo: ¿cuándo trabajamos, producimos y generamos valor? ¿Cuándo vamos a la escuela y generamos conocimiento? ¿Cuándo me exigen más en la escuela? Soy docente y tuve reclamos de padres que venían a decirme: “Usted tiene que aprobar a mi hijo porque tiene que pasar”. El pago escalonado es la punta del iceberg. Hay que ver qué hay abajo.

-¿Pero no hay un escenario para terminarlo?

-No. Vamos a seguir con el escalonado. Si saliéramos el mes que viene, ¿qué estuvimos diciendo? Pagamos el rango 3, más de $ 750 millones, y quedaron en la cuenta 15 millones (N. de la R.: la entrevista se concretó el jueves) Con aportes del Fondo Fiduciario, emisión de Letras y adelantos del Banco. Es natural el reclamo. Pero debemos replantear qué queremos para Chubut.

-¿Alguna vez pensaron en una cuasimoneda?

-No es legal ni está autorizada por el Banco Central. Ya tuvimos la experiencia en 2001 con Lecop y Patacones. Porque después es Nación el que tiene que salir a rescatarla. Sirve sólo para resolver una cuestión del momento, pero debe tener respaldo. Ante una circunstancia de estrés financiero existen otros instrumentos. No lo veo como una alternativa. Si me preguntan no asesoraría una cuasimoneda porque uno sabe cuándo entra pero no cómo y cuándo se sale. Es trasladar el problema para más adelante.

-¿Qué pasará con el aguinaldo?

-Se va a gestionar para pagar en cuotas. Nación paga en cuatro. Vamos a tratar de cumplir. En una cuota es de imposible cumplimiento. No podemos. Ya sabemos la experiencia de pagar en julio de 2019 y enero de este año. Queda por discutir el formato.

-¿Cuánto entró a Chubut el último mes?

-Unos $ 2.800 millones. Y tenemos que pagar 5 mil.

-¿Hubo impacto real de las paritarias que Arcioni firmó en 2019?

-Está a la vista pero seamos claros. No las firma sólo Arcioni sino los gremios con los funcionarios. Se le pega al gobernador pero en realidad es un conjunto de actores que avaló esta modalidad, que no estuvo buena. Una decisión que no se tomó pensando en qué pasaría en el tiempo. Hay responsabilidad de ambos lados. Benefició a muchas personas, no a una sola. Personalizar no está bueno. De hecho la lista que ganó con Arcioni también se benefició. Lo importante es que el gobernador se hace cargo. Va a costar pero lo vamos a pagar. Cancelamos el rango 3 de los activos de abril. Al 1, al 2 y al 3 les debemos mayo, que tendríamos que haber pagado el 5 de junio. No debemos tres meses. Estamos atrasados entre 30 y 45 días. Vamos a tratar de mejorar. Los diputados me pidieron un informe que no entró y ya estamos respondiendo. Rossana Artero me pidió un informe sobre el FUCO. Lo respondí y ya está en los medios. Sabemos quién esta atrás. No podemos olvidar que su asesor es Alfredo di Filippo, exdiputado. Ojalá generemos una mejor conciencia porque hoy se perjudican los que menos tienen.

-Se vieron muchos informes donde Chubut recibe pocos aportes discrecionales de Nación…

-El gobernador gestiona pero Nación tiene una provincia como Buenos Aires, la que más requiere asistencia. No tengo nada para decir, es opinar sobre una potestad discrecional de la Nación. No siento discriminación. En definitiva con todos los recursos que tenemos tendríamos que preocuparnos por no depender de Nación. Más que preguntarnos por esta decisión, preguntarnos qué estamos haciendo por generar más valor.

-¿Se puede mensurar el impacto de la pandemia?

-Hay reducción de salarios y negocios que cierran. Nos debe llamar a reflexión: las empresas suspenden empleados. Y en el Estado no pasa nada. Y nadie se pregunta nada. Se reconocieron cláusulas gatillo de hasta más de un 100% en algunos sindicatos. Cuando ves un sueldo promedio privado de 30/40 mil pesos y el Estado más de 80/90 mil promedio, te habla a las claras de lo que pasa.

-¿Arcioni empareja el barco para el fin de su gestión?

-Sí, totalmente. Estoy convencido. Antes de que termine su gestión. En un año tenemos que tener una mejora notable en los ingresos y recursos.

-A esta altura, ¿se ríe con sus stickers?

-Los guardo, me encantan. Soy el señor “plata-no”. Tengo claro mi rol y así me lo pidió el gobernador: “Vos cuando decís no, es no”. Y a veces digo no e igual avanzan. Pero los espero en la puerta.

Reflexión sobre APEL

-¿Cómo toma la actitud de la Asociación de Empleados Legislativos en la Cámara?

- No es nada personal. Si hablan mal, hablan del ministro de Economía. Cuando me vaya del cargo seguiré siendo Oscar Antonena. Los miro a los ojos a todos porque puedo dar cuenta de las cosas que hice. No sé si todo el mundo puede. Cada uno debe hacerse cargo de cómo actúa. Yo no contesto nada. Cada uno tendrá que mostrar lo que es o lo que no es.

-No hablaba tanto de lo que pueden decir sobre usted sino de la actitud de “si no me pagan, no hay sesión”…

-Habla de ellos, de cómo son en definitiva. Si vas a Casa de Gobierno y tenés un empleado de la 1987 que gana cuatro veces menos que ellos, uno dice: “¿Cómo? No se da a igual tarea, igual remuneración”. Si no les preocupa y no tienen empatía de ver que hay otros empleados que ganan mucho menos, es una pregunta que deben responder ellos. Creo que se sienten cómodos en esa posición, nadie hace algo que le genere mucha incomodidad.

-¿Estuvo bien pagarle sólo a APEL para tener sesión, dejando al resto sin cobrar?

-Por manda constitucional, el gobernador debía dar el discurso y debía tratarse un paquete de medidas para pagar los sueldos. En ese momento teníamos los fondos; no podíamos pagar todo el rango. Entre pagar $ 2 mil millones y pagar 60 millones, teníamos los 60. Y si esto habilitaba al gobernador, no lo sentí como una extorsión. Por oportunidad y conveniencia, era razonable que Legislatura tratara las leyes.

La denuncia de Magistrados y Funcionarios

-¿Cómo le cayó la denuncia de Magistrados y Funcionarios?

-Se abrió la feria para tratarla, fue muy llamativo, y en menos de 48 horas. Me enteré por los diarios que me iban a hacer la audiencia, también es muy llamativo. Buscaba tener un juez imparcial y un fiscal objetivo. El día que vino a allanar al Ministerio se fue a manifestar reclamando el pago de su salario del cuarto rango. No busco vueltas para no ser juzgado si es que corresponde, pero merezco las garantías constitucionales de que quien lleve adelante mi proceso al menos dé cuenta de que es objetivo, y que la jueza sea imparcial. Porque si la misma persona que me juzga es la que no estaba cobrando los salarios en ese momento…Se está judicializando la política. La feria se abre para casos urgentes. Para que haya delito debe haber dolo. ¿Donde está?, ¿haber pagado con fondos del Estado un salario adeudado? ¿que no les pagué a ellos? Mérito de oportunidad y conveniencia: les debía a los dos, ¿para cuánto me alcanzaba? Para uno. Estoy a disposición, tengo todos los respaldos documentales de Tesorería y del Banco para decir cuánto tenía en caja ese día. No podía tomar otra decisión.

-¿Usted ve otra intención detrás?

-Totalmente, está muy claro. Escuché audios de una jueza penal que no está en la causa diciendo que soy un delincuente. Y que fue una de las que supuestamente me denunció. Es un nivel donde se perdieron todos los valores. Prefiero guardar el nombre. Es un audio de un grupo del Poder Judicial. Lo tengo. Habla con nombre y apellido, me acusa y me sentencia, ella misma ya hizo todo el proceso y dice que soy un delincuente. #