PAÍS & MUNDO

Arrestaron a Jimmy Lai, un magnate de los medios en Hong Kong

El magnate de los medios de comunicación hongkonés Jimmy Lai, una voz crítica al Gobierno chino, y otras figuras prodemocráticas fueron detenidas hoy bajo el amparo de la nueva Ley de Seguridad impuesta por China a fines de junio para la antigua colonia británica.

10/08/2020 13:51

388

Las oficinas del periódico Apple Daily -fundado por Lai- fueron allanadas por acusaciones de connivencia con fuerzas extranjeras, en la detención de más alto perfil hasta ahora bajo la flamante ley que desató el repudio de la oposición en Hong Kong, de los Gobiernos de Reino Unido y Estados Unidos, y de varias organizaciones de derechos humanos.

Una de las primeras voces en reaccionar fuera de Hong Kong fue el secretario de Estado norteamericano, Mike Pompeo.

"Estoy muy preocupado por los informes del arresto de Jimmy Lai bajo la draconiana Ley de Seguridad Nacional. Es una prueba más de que el CCP (Partido Comunista chino) privó a Hong Kong de sus libertades y erosionó los derechos de su gente", escribió en su Twitter.

Las detenciones de hoy parecen ser el último capítulo de la represión contra destacadas figuras prodemocráticas desde que el pasado 30 de junio entró en vigor la nueva normativa, que contempla penas de hasta de cadena perpetua por secesión, subversión del poder estatal -delito del que se acusa frecuentemente a activistas y disidentes en China- o confabulación con fuerzas extranjeras.

La Policía informó que los detenidos hoy fueron acusados de “confabulación con fuerzas extranjeras o elementos externos para poner en peligro la seguridad nacional, conspiración para defraudar y otros delitos", según la agencia de noticias EFE.

Además, la fuerza de seguridad adelantó que se realizarán más detenciones.

Pasadas las 20.30 hora local (10.30 de Argentina) las fuerzas de seguridad detuvieron también a la activista Agnes Chow, una de las líderes de la “Revolución de los Paraguas” de 2014, quien se convirtió en la décima arrestada de la jornada.

Esta operación a gran escala se produjo días después de que Estados Unidos anunciara sanciones contra once funcionarios hongkoneses y chinos, entre ellos la jefa del Gobierno de la ciudad, Carrie Lam, por su responsabilidad en la promulgación de la ley de seguridad nacional, que, según Washington, menoscaba la autonomía de la ciudad.

Beijing respondió hoy con sanciones similares contra funcionarios estadounidenses.

Tanto antes como después de su entrada en vigor, en el seno del movimiento prodemocrático se rumoreaba que Lai sería de los primeros en tener problemas con la nueva ley.

Pese a esta certeza, el magnate, que tiene pasaporte británico, decidió quedarse en Hong Kong, ciudad a la que huyó desde la China continental cuando tenía 12 años.

Al ser detenido en la sede de su empresa Next Digital, Lai aseguró a los periodistas allí presentes que no podía “preocuparse demasiado” y que se “tomará las cosas como vengan”.

Apple Daily es uno de los pocos medios hongkoneses con una línea editorial claramente contraria a la China comunista, por lo que la operación de hoy ha generado una gran preocupación entre los sectores opositores que aseguran que existe una menguante libertad de prensa en excolonia británica.

Muchos de los periodistas del diario, que trabajaban desde sus casas debido a la tercera oleada de contagios del coronavirus que asola Hong Kong, se apersonaron en la oficina para mostrar su apoyo a Lai y a los otros directivos detenidos.

En declaraciones a la televisión pública RTHK, el director del Centro de Estudios Periodísticos y Mediáticos de la Universidad de Hong Kong, Keith Richburg, dijo que la detención de Lai es lo que marca el final de la libertad de prensa en este centro financiero asiático.

Mientras tanto, el movimiento prodemocrático también quiso mostrar su apoyo a Lai y a la libertad de prensa, y pidió a los inversores que compren acciones de Next Digital: la improvisada campaña fue un éxito y la valoración en bolsa de la compañía se disparó más de un 300% hasta niveles nunca antes vistos.