SOCIEDAD

Las “intervenciones”, una técnica cultural que visibiliza la violencia de género y que concientiza

Son un grupo reducido de mujeres. Se concentran en Tribunales y expresan con herramientas culturales el mensaje que les urge sobre distintas temáticas. Desde cifras de femicidios hasta pedidos de justicia por causas puntales. Siempre son al amanecer para que la ciudad “despierte” .

05/10/2020 02:00

Jennifer, Estela y Belén. Integrantes de la Oleada Feminista de “Evita”. Realizan intervenciones para visibilizar la realidad de las mujeres.

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Por Lorena Leeming / @loreleeming

La ciudad amanece y desde muy temprano ellas están ahí. Idean una representación cultural para contarle a la gente lo que está pasando. Se paran en las escalinatas de Tribunales. Con herramientas como maquetas o bolsas de ropa de mujeres asesinadas que cuelgan en las rejas, representan a las víctimas de femicidios. Usan carteles y fotos. Transmiten un silencioso acompañamiento.

Lo hacen a las 7 porque en fechas puntuales quieren que Trelew despierte con un mensaje. Lo que hacen se llama “intervención cultural”, término que ya empezó a frecuentar como comunicación alternativa en la sociedad. Desplaza a la palabra “manifestación”. Se trata de mujeres que encontraron a través de la perspectiva de género, un método para ofrecer un abrazo sincero a familias y víctimas que sufren.

Jennifer Segundo, Belén Villafañe y Estela Calfuquir son referentes de Mujeres Evita. Trabajan dentro de esa Agrupación, en la Oleada Feminista. En entrevista con Jornada explicaron el significado de lo que para muchos, es “una nueva forma” de visibilizar lo que pasa en la ciudad, en el país. Se convierten en la voz de las que ya no están y en el abrazo contenedor de madres, de familias que lloran a las tantas de mujeres que mueren en manos de femicidas. Son las encargadas de mostrarles a la comunidad cómo se puede hacer llegar un mensaje con el solo hecho de “estar”, de ser.

“No es manifestación”

“Una intervención se da pensando en cambiar la palabra manifestación. O no manifestarse en grandes escalas. La intervención cultural es un grupo más reducido de gente que está preparado para estar presente ante cualquier tipo de hecho. Festivo o problema social. Los últimos casos, fue para visibilizar la violencia de género, la cantidad de víctimas por femicidios y la sentencia a prision perpetua al femicida de Evelyn Lehr” explicó Jenny, mientras sus compañeras avalaban en silencio sus expresiones y agregaban en caso de que hiciera falta, algún término olvidado por ella.

Resumió la joven que “somos todas mujeres y nos manifestamos a través de lo que sucede día a día. Todas nuestras muertas que aparecen, violaciones, machismo encubierto. Nos vamos preparando para que se visibilice, que impacte. En Buenos Aires es el primer mundo y para abajo, nadie lo ve. Allá hay intervenciones culturales en todas las esquinas. No queremos que acá pase todo el tiempo pero sí que impacte en un tamaño similar a lo que está sucediendo”, aseveró.

En Trelew se vieron dos intervenciones puntuales. La primera fue cuando esperaron frente a Tribunales que amanezca para visibilizar la cantidad de víctimas de femicidios en todo el país desde que comenzó la cuarentena. Colgaron prendas de mujeres asesinadas en las rejas.

Y la segunda fue el pasado 30 de septiembre a un año de sentencia a cadena perpetua a Archie Phillips por el femicidio de Evelyn Lehr. Con maquetas simulando un televisor dejaron claro (usando la frase del condenado que dijo en juicio no recordar los momentos que apuñalaba a su exnovia porque se le “apagaba la tele”) que “la tele” sigue prendida, que su realidad es la prisión perpetua y que está tras las rejas. “Que sea sin beneficios, que cumpla los 35 años que dice la condena”, remarcan.

Vecinos perplejos

En ambas oportunidades la gente quedó perpleja. Los vecinos pasaban por el lugar sin entender demasiado lo que querían significar. Son pocas, se separan por el protocolo de Covid-19 y levantan carteles. Transmiten la necesidad de ser escuchadas, de conseguir justicia. “Queremos que sepan que duele desayunar una muerta todos los días. Nuestras compañeras mientras se manifestaban en Jujuy por dos femicidios, apareció otra de ellas muerta. Es todos los días. La manifestación a grandes escalas no sirve. Somos un grupo reducido”.

Y aquí, Belén Villafañe explicó el por qué de ser pocas, de haber formado un grupo reducido para realizar las intervenciones.

“El trabajar en grupos reducidos es para cumplir con el protocolo y cuidar a nuestras compañeras, nos cuidamos por el Covid-19. La mayoría son madres de familia. Nos estamos cuidando y no queremos dejar de intervenir porque una pandemia se ha apoderado de todas las redes. No queremos hacer aglomeración de gente. Los femicidios es la peor pandemia. Nunca descendieron las muertes”, afirmó con la voz quebrada.

Al amanecer

¿Por qué las intervenciones son tan temprano? Siempre las realizan a las 7 y antes también. “Es para que la ciudad despierte distinta de acuerdo a determinadas fechas. Creamos todo el tiempo. Necesitamos generar una reacción. Un Trelew luego de un día de descanso, que amanezca intervenido ya es una diferencia”, describió en tal sentido.

Jennifer asegura que el grupo agradece el respeto de la gente, de los vecinos que al leer los mensajes que levantan entre dos o tres, sus remeras temáticas o alguna que otra caracterización reflexionan, piensan: es por esto o por lo otro. Pero quedan al menos realizándose una pregunta.

“Es importante que la cultura siga viva. Que sirva para razonar, para pensar. Con una marcha multitudinaria sale un referente y habla. Pero la gente no lee todo. En cambio, si en las redes circula nuestra imagen, lo dice todo. Se replica y nos parece hermoso que no se pierda nuestra herramienta cultural”.

Se refirieron a la clara diferencia de “manifestarse” e “intervenir”. Relataron que “en la primera intervención nos decían: no va a venir nadie. Y si, es así, no es para que vaya gente. Se impacta igual. Los vecinos quedaban mirando las bolsas colgadas. La frase fue contundente: cuántas víctimas más te tenemos que traer para que se haga justicia. Logramos el impacto por más que luego quisieran sacar lo que habíamos puesto. Los comerciantes también quedaron con asombro”.

Lo que prima en cada una de las intervenciones es el respeto. Se empatiza con el dolor, se dice basta, se pide visibilización. “El día que cumplió un año la condena por el femicidio de Evelyn, llegó su mamá hasta donde estábamos nosotras. Nos quiere y la queremos. En ese momento, reinó el dolor, lo que se sintió fue tremendo. Hasta el mismo personal de guardia y empleados de Tribunales la saludaban. Miraban la frase que estaba en la tele gigante. Es así, reina la empatía, la sororidad con las víctimas. Vamos a seguir haciendo lo mismo con otros casos. Ahora se viene el juicio por Rosa Acuña. Sentimos ya el dolor por la incertidumbre de no saber lo que va a pasar”.

Hicieron un silencio, miran sus manos y fuerzan la voz para que a pesar del tapaboca se entienda con claridad lo que quieren expresar.

“Cuando hablamos de intervención, hablamos de impactar. De empatía. De sentido cultural. De transmitir nuestro abrazo sororo de la mejor manera. Así sea doloroso, festivo o alegre. Una intervención es una comunicación alternativa, un método para las nuevas sociedades que se van formando. Si, se suplanta la palabra manifestación”.

Para finalizar, apuntaron: “Queremos recordar que las que llevamos a cabo y vamos a hacer va a ser respetando el medioambiente. Así usemos bolsas, las reciclamos y las traemos a casa”.