SOCIEDAD

Pingüinos de San Lorenzo, una reserva cada vez más grande en plena Península Valdés

Algunos especialistas aseguran que ya es la reserva continental más grande del mundo. Un paseo fotográfico y un video al natural por un lugar que nunca se termina de descubrir en la maravillosa Chubut.

23/11/2020 13:35

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A 94 kilómetros de Puerto Pirámides, la reserva pingüinera de la estancia San Lorenzo no para de crecer y algunos conocedores ya se animan a sentenciar que se convirtió en la mayor reserva continental del mundo, inclusive por encima de su vecina Punta Tombo, ubicada unos 330 kilómetros al sur.

Lo cierto es que, números más, números menos, ambas reservas redondean unos 600.000 ejemplares de pingüinos de Magallanes que las convierten en dos paraísos de la fauna marina mundial. Y ambas están en Chubut.



Pingüinos en la costa de San Lorenzo, en Punta Norte. (Daniel Feldman / Jornada)



Los pichones se multiplican y hacen crecer la reserva. (Daniel Feldman / Jornada)



El editor de Fotografía de Jornada, Daniel Feldman, fue una de las primeras personas que este fin de semana pudo ingresar a la estancia luego de nueve meses, cuando la pandemia paralizó todo.

El reporte incluye datos inusuales: es impresionante la cantidad de fauna que se puede ver, posiblemente debido a la poca circulación de humanos en todos estos meses. Desde guanacos, que son la gran mayoría, hasta peludos y zorros.





Atardecer en Península Valdés. (Daniel Feldman / Jornada)



Un dato a tener en cuenta: casi toda la fauna de esa zona de Punta Norte se muestra más arisca que de costumbre. No ver seres humanos rondando durante tantos meses los volvió más desconfiados.

Además, el camino de tierra para llegar a la estancia se llenó de verdín, esa capa verduzca que se forma en los lugares en donde casi no hay tránsito y la naturaleza fluye sin freno.



Entre pingüinos. El reportero gráfico Maxi Jonas, retratado en plena tarea. (Daniel Feldman / Jornada)



La Reserva Natural Estancia San Lorenzo se encuentra dentro del Área Natural Protegida Península Valdés a unos 160 kilómetros de la ciudad de Puerto Madryn.

Sobre sus costas se localiza una colonia de pingüinos que puede visitarse entre comienzos de septiembre y finales de marzo.

La Estancia San Lorenzo es, obviamente, un lugar privado que también se dedica a la producción de lana merino australiana.

También hay otros atractivos adicionales, como los fósiles marinos que a?oran en los acantilados y los cañadones que desaguan al mar.

En la Estancia también queda recuerdos de viejas actividades del siglo pasado. Por ejemplo, la explotación de la lobería, que se dio entre 1917 y 1953, en donde todavía se puede ver la antigua factoría de lobos marinos.



La majestuosidad de Punta Norte. (Daniel Feldman / Jornada)


A 94 kilómetros de Puerto Pirámides, la reserva pingüinera de la estancia San Lorenzo no para de crecer y algunos conocedores ya se animan a sentenciar que se convirtió en la mayor reserva continental del mundo, inclusive por encima de su vecina Punta Tombo, ubicada unos 330 kilómetros al sur.

Lo cierto es que, números más, números menos, ambas reservas redondean unos 600.000 ejemplares de pingüinos de Magallanes que las convierten en dos paraísos de la fauna marina mundial. Y ambas están en Chubut.


Pingüinos en la costa de San Lorenzo, en Punta Norte. (Daniel Feldman / Jornada)


Los pichones se multiplican y hacen crecer la reserva. (Daniel Feldman / Jornada)


El editor de Fotografía de Jornada, Daniel Feldman, fue una de las primeras personas que este fin de semana pudo ingresar a la estancia luego de nueve meses, cuando la pandemia paralizó todo.

El reporte incluye datos inusuales: es impresionante la cantidad de fauna que se puede ver, posiblemente debido a la poca circulación de humanos en todos estos meses. Desde guanacos, que son la gran mayoría, hasta peludos y zorros.



Atardecer en Península Valdés. (Daniel Feldman / Jornada)


Un dato a tener en cuenta: casi toda la fauna de esa zona de Punta Norte se muestra más arisca que de costumbre. No ver seres humanos rondando durante tantos meses los volvió más desconfiados.

Además, el camino de tierra para llegar a la estancia se llenó de verdín, esa capa verduzca que se forma en los lugares en donde casi no hay tránsito y la naturaleza fluye sin freno.


Entre pingüinos. El reportero gráfico Maxi Jonas, retratado en plena tarea. (Daniel Feldman / Jornada)


La Reserva Natural Estancia San Lorenzo se encuentra dentro del Área Natural Protegida Península Valdés a unos 160 kilómetros de la ciudad de Puerto Madryn.

Sobre sus costas se localiza una colonia de pingüinos que puede visitarse entre comienzos de septiembre y finales de marzo.

La Estancia San Lorenzo es, obviamente, un lugar privado que también se dedica a la producción de lana merino australiana.

También hay otros atractivos adicionales, como los fósiles marinos que a?oran en los acantilados y los cañadones que desaguan al mar.

En la Estancia también queda recuerdos de viejas actividades del siglo pasado. Por ejemplo, la explotación de la lobería, que se dio entre 1917 y 1953, en donde todavía se puede ver la antigua factoría de lobos marinos.


La majestuosidad de Punta Norte. (Daniel Feldman / Jornada)